Expositor de pared, en aluminio satinado, para bolsas de paraguas mojadas. Capacidad: fajos de 200 sobres.
Paquete de 3 unidades
402,93 € IVA incl.Bolsas para embolsadora tradicional de paraguas. Paquete de 2000 unidades por caja. Compatible con las ensacadoras de paraguas h13902 y h13903
Paquete de 2 unidades
283,14 € IVA incl.Bolsas para embolsadora tradicional de paraguas. Paquete de 2000 piezas por caja. Compatible con embolsadoras de paraguas h13901, h13902, h13903
Fundas antigoteo para paraguas. Material: plástico 100% reciclado. Paquete de 1000 unidades.
Bolsas antigoteo estándar para paraguas mojados. Paquete de 1000 envoltorios.
Dispensador de bolsas cubre-paraguas en metal pintado gris metalizado.Funcionamiento mecánico sin energía eléctrica. Capacidad: hasta 500 bolsas.
Fundas de paraguas en polímero biocompostable certificado. Paquete de 1000 unidades. Dimensiones: L. 15 x h. 74cm.
Fundas de paraguas fabricados con material biocompostable certificado. Paquete de 1000 unidades.
Dispensador de bolsas antigoteo en metal pintado plata. Medidas: 27x8x100 cm
Expositor de metal pintado para bolsas de paraguas mojadas. Equipado con panel ilustrativo de plexiglás.
Expositor de diseño para fundas de paraguas mojados, en acero inoxidable pulido. Capacidad: 400 fundas.
Expositor de suelo para bolsas porta-paraguas en acero.
Dispensador para paraguas mojados, capacidad 500 bolsas 70 x 13 cm. Dimensiones: An 35 x Pr 25 x Al 74 cm. Peso: 7,2 kg.
Máquina embolsadora de paraguas tradicional y plegable de fácil uso. No requiere energía eléctrica.
Máquina embolsadora de paraguas fácil de usar. No requiere energía eléctrica. Se puede colocar en cualquier lugar
Máquina embolsadora de paraguas tradicional y plegable de fácil uso. No requiere energía eléctrica. Se puede colocar en cualquier lugar
Las máquinas embolsadoras de paraguas mojados representan una solución tecnológica y logística fundamental para la gestión de la acogida en entornos de alta concurrencia durante los días de lluvia. Estos dispositivos, diseñados para automatizar la inserción de los paraguas en fundas plásticas impermeables específicas, nacen de la necesidad de resolver preventivamente los problemas relacionados con el goteo constante dentro de estructuras públicas y privadas. La adopción de un sistema profesional no es solo una cuestión de cortesía hacia el cliente, sino que se configura como una verdadera inversión en el mantenimiento de los edificios y en la prevención activa de los riesgos relacionados con la resbaladicidad de las superficies de tránsito.
Gracias a un diseño que se integra con el mobiliario existente, estas máquinas transforman un posible inconveniente logístico en un servicio fluido e inmediato, reduciendo drásticamente la necesidad de intervenciones de limpieza continuas y preservando la integridad de materiales delicados como mármol, parqué o resinas industriales. El funcionamiento mecánico, sin necesidad de alimentación eléctrica en la mayoría de los modelos estándar, garantiza una continuidad operativa impecable incluso en condiciones de emergencia o en zonas de paso sin tomas de corriente, convirtiéndolos en herramientas versátiles para hoteles, museos, oficinas y centros comerciales.
La integración de una máquina enfundadora de paraguas en la entrada de una estructura profesional responde a una lógica de eficiencia operativa que va mucho más allá de la simple cortesía. El beneficio principal reside en la drástica reducción de la humedad introducida en los edificios: un solo paraguas mojado puede liberar una cantidad de agua suficiente para hacer peligrosa toda una zona de entrada en pocos minutos. A través del uso de fundas protectoras, el agua se confina instantáneamente, eliminando el riesgo de caídas accidentales y las consiguientes responsabilidades legales que podrían derivarse. Además, la ausencia de estancamientos de agua previene la formación de cercos y el deterioro prematuro de los acabados de los suelos, optimizando los costes de gestión del personal de limpieza que ya no tiene que vigilar constantemente el vestíbulo.
Desde el punto de vista de la experiencia del usuario, el uso de estos sistemas elimina la molestia de tener que transportar un objeto goteante por los pasillos o tener que depositarlo en paragüeros comunes donde el riesgo de pérdida o confusión es elevado. El cliente o el empleado puede llevar consigo su paraguas con total seguridad, manteniendo su ropa y documentos secos. En contextos como establecimientos hoteleros de lujo, oficinas de dirección o instituciones sanitarias, la presencia de una estación de enfundado señala una atención meticulosa a los detalles y un alto estándar de acogida, mejorando la percepción de la marca y garantizando un ambiente saludable y ordenado incluso en las condiciones meteorológicas más adversas.
El panorama de las soluciones para el enfundado de paraguas se divide principalmente según la capacidad de carga y la configuración de las entradas. Existen modelos de compartimento único, optimizados para paraguas de tamaño estándar, y modelos de doble compartimento, que permiten gestionar por separado tanto los paraguas largos clásicos como los pequeños plegables. Esta distinción es crucial porque la dinámica de inserción difiere sensiblemente: los paraguas telescópicos requieren fundas más cortas y un mecanismo de tracción que no dañe la frágil estructura del objeto. Los materiales de construcción varían desde el acero inoxidable satinado, ideal para ambientes modernos y para resistir la corrosión causada por la humedad constante, hasta las versiones en metal pintado que ofrecen una mayor flexibilidad estética para coordinarse con los colores corporativos.
Además de la distinción por formato, es posible identificar variantes equipadas con ruedas para un desplazamiento rápido, lo que permite colocar la maquinaria solo cuando las previsiones meteorológicas lo requieren, liberando un espacio valioso en los días soleados. Algunos modelos avanzados integran también sistemas de secado rápido de microfibra o alfombrillas absorbentes en la base para recoger el exceso de agua incluso antes del enfundado. La elección entre un sistema mecánico por gravedad y uno asistido depende exclusivamente del volumen de tráfico previsto: para grandes centros comerciales o estaciones de tren, se prefieren estructuras robustas con recargas de alta capacidad que reduzcan la frecuencia de las intervenciones de mantenimiento por parte del personal.
La selección de la máquina enfundadora de paraguas ideal debe partir de un análisis preciso del flujo de visitantes y de las características arquitectónicas de la entrada. Un error común es subestimar la capacidad de almacenamiento de los recambios: en contextos de gran afluencia, una máquina que contenga pocas bolsas corre el riesgo de agotarse en las horas punta, anulando el beneficio del servicio. Es esencial evaluar la estabilidad de la base, especialmente si el aparato se va a colocar en áreas sujetas a fuertes corrientes de aire o pasos rápidos, para evitar vuelcos accidentales. Otro criterio técnico fundamental se refiere a la facilidad de recarga de las bolsas; un sistema intuitivo permite al personal no especializado restablecer el servicio en pocos segundos sin ayuda de herramientas especiales, garantizando la continuidad de uso durante las tormentas repentinas.
También se debe considerar la compatibilidad de las fundas: optar por máquinas que utilicen bolsas universales o fáciles de encontrar en el mercado es una elección estratégica para evitar quedar vinculado a proveedores exclusivos con altos costes de gestión. La elección del material del cuerpo de la máquina debe ser coherente con el entorno: el acero inoxidable es imperativo para entradas expuestas directamente al exterior o en zonas costeras donde el salitre podría comprometer los acabados en poco tiempo. Por último, no debe descuidarse la integración estética; un diseño sobrio y elegante evita el efecto de "obstáculo industrial" en vestíbulos de oficinas prestigiosas, transformando la herramienta en un complemento de mobiliario funcional que comunica eficiencia y cuidado hacia el usuario final, resolviendo de raíz el problema de los suelos resbaladizos.
Aunque no existen normativas específicas que impongan el uso de máquinas enfundadoras de paraguas, su adopción se encuadra directamente en las estrategias de cumplimiento de las leyes sobre seguridad en el trabajo y prevención de accidentes (como el D.Lgs 81/08 en Italia). Los gestores de espacios abiertos al público tienen la obligación jurídica de garantizar la seguridad de las rutas de tránsito, eliminando los peligros de resbalones. En este sentido, la implementación de un sistema que previene la acumulación de agua en el suelo se considera una "medida de prevención técnica" de alto valor probatorio en caso de litigios legales relacionados con caídas accidentales. Los materiales plásticos utilizados para las fundas también deben respetar las directivas ambientales vigentes, orientándose preferiblemente hacia productos 100% reciclables o biodegradables, para alinearse con las políticas de sostenibilidad corporativa.
Por lo que respecta a la conformidad técnica de la maquinaria, si esta no presenta componentes eléctricos (como en la mayoría de las versiones de tracción mecánica), no requiere certificaciones CE específicas para máquinas eléctricas, pero debe carecer de bordes afilados o partes mecánicas expuestas que puedan constituir un peligro para el usuario, especialmente para los niños. Es fundamental que el sistema de dispensación esté probado para resistir miles de ciclos de uso sin atascos, garantizando que la conformidad funcional permanezca constante a lo largo del tiempo. El mantenimiento requerido es mínimo pero esencial: la limpieza periódica de los residuos de agua dentro del compartimento de recogida y el control de los mecanismos de enganche de las bolsas aseguran que el dispositivo opere siempre con total seguridad e higiene, respondiendo a los estándares exigidos por los protocolos sanitarios más rigurosos.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la que mejor se adapte a su contexto operativo.
El funcionamiento se basa en un sistema de tracción mecánica por gravedad. Cuando el usuario inserta el paraguas en el compartimento superior, la punta del paraguas engancha el borde superior de la funda de plástico. Al continuar el movimiento hacia abajo y luego hacia fuera, la bolsa se extrae del cargador envolviendo completamente el paraguas sin necesidad de alimentación eléctrica ni intervenciones manuales.
La capacidad varía notablemente según el modelo elegido. Las máquinas compactas de compartimento único suelen albergar entre 200 y 600 bolsas, mientras que las estaciones dobles de alta capacidad para grandes flujos pueden contener hasta 1000 fundas por lado, garantizando una larga autonomía incluso en días de lluvia persistente sin requerir recargas frecuentes.
Los sistemas profesionales modernos utilizan fundas fabricadas en polietileno de alta densidad (HDPE), un material completamente reciclable si se desecha correctamente en los contenedores de plástico. Muchos fabricantes ofrecen hoy también opciones de bolsas fabricadas en bioplástico compostable o con materiales reciclados post-consumo para reducir el impacto ecológico del servicio ofrecido a los usuarios.
El mantenimiento es extremadamente reducido. Es suficiente vaciar periódicamente la bandeja de recogida de agua situada en la base para evitar estancamientos y malos olores. Para la estructura externa, el uso de un paño suave con detergente neutro para acero mantiene el brillo y evita la formación de cal o manchas de agua, preservando la estética profesional del dispositivo.
Ciertamente. Muchos modelos en metal pintado pueden pedirse en colores específicos de la escala RAL. Además, las amplias superficies de los distribuidores se prestan perfectamente a la aplicación de gráficos adhesivos en vinilo o serigrafías, permitiendo transformar un objeto funcional en una herramienta de comunicación de marca o de señalización para la acogida.
Sí, las máquinas enfundadoras de paraguas de doble compartimento están diseñadas específicamente para esta necesidad. Presentan dos entradas distintas: una más larga para paraguas clásicos y otra más corta optimizada para los modelos telescópicos plegables. Este sistema evita el desperdicio de plástico al utilizar fundas de tamaño reducido y asegura una aplicación correcta de la bolsa incluso en objetos cortos.
La ubicación ideal es inmediatamente después de la primera puerta de entrada o en el cortavientos de entrada, antes de que el usuario pise las superficies principales del vestíbulo. Es fundamental que sea claramente visible y accesible, preferiblemente acompañado de un cartel informativo que invite a su uso, para asegurar que el agua se bloquee en el origen del recorrido peatonal interno.
Sí, el dispositivo es extremadamente seguro ya que no presenta cuchillas expuestas ni mecanismos eléctricos bajo tensión. El proceso de enfundado requiere una fuerza mínima y se realiza de forma controlada. La estructura autoportante y el centro de gravedad bajo están diseñados para evitar el vuelco, garantizando la estabilidad incluso si se golpea accidentalmente en zonas de gran paso.