Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Paquete de 28 unidades
199,21 € IVA incl.Cono de señalización vial. Altura: 50 cm. Material: polietileno. .
Paquete de 20 unidades
180,29 € IVA incl.Cono de obra de goma con bandas reflectantes. Altura: 30 cm.
Paquete de 16 unidades
180,24 € IVA incl.Cono de tráfico de PVC. Altura: 54 cm. Con bandas reflectantes blancas y rojas.
Paquete de 18 unidades
242,41 € IVA incl.Cono de tráfico de polietileno soplado de 75 cm, base de caucho no reforzado, con banda reflectante para mayor visibilidad. Peso: 4,95 kg.
Paquete de 11 unidades
176,09 € IVA incl.Cono homologado para obras. Material: caucho. Altura: 54 cm.
Paquete de 10 unidades
174,12 € IVA incl.Cono de señalización para uso en obras. Altura: 50 cm. Material: PVC. Disponible en amarillo o azul.
Paquete de 10 unidades
182,95 € IVA incl.Cono de señalización con bandas reflectantes. Material: PVC. Altura: 50 cm.
Paquete de 10 unidades
211,63 € IVA incl.Cono de obra de PVC. Color: azul con rayas blancas. Altura: 50 cm.
Paquete de 18 unidades
630,53 € IVA incl.Cono de carretera de 75 cm fabricado en polietileno soplado con base de goma reforzada y doble banda reflectante para una máxima visibilidad. Dimensiones: Ø 43 x h 75 cm.
Paquete de 10 unidades
458,71 € IVA incl.Cono de carretera con película reflectante clase RA1/A. Altura: 50 cm.
Paquete de 5 unidades
236,98 € IVA incl.Cono de señalización de PVC. Color: amarillo con rayas negras. Altura: 75 cm.
Paquete de 5 unidades
243,33 € IVA incl.Cono de señalización con bandas blancas reflectantes. Color: rojo con bandas blancas. Altura: 75 cm.
Paquete de 10 unidades
628,47 € IVA incl.Cono de obra de goma con bandas reflectantes. Altura: 75 cm.
Paquete de 5 unidades
407,23 € IVA incl.Cono de carretera probado según la clase de peso 3 TL y conforme a STVO. Altura: 75 cm.
Paquete de 5 unidades
548,86 € IVA incl.Cono de tráfico para carretera con lámina reflectante RA2/B. Altura: 75 cm.
Los conos de tráfico representan una solución fundamental para la gestión de la seguridad vial, la delimitación de zonas de obras y la organización del tráfico en contextos urbanos y extraurbanos. Estos dispositivos desempeñan un papel crítico en las operaciones de mantenimiento de carreteras, durante los trabajos de construcción y en cualquier situación donde sea necesario señalar peligros o zonas prohibidas. Su eficacia depende de la visibilidad, la estabilidad y el cumplimiento de las normativas vigentes, factores que varían según los materiales de construcción, las dimensiones y la presencia de elementos reflectantes.
La elección de los conos de tráfico no es una decisión banal: cada contexto operativo requiere características específicas en términos de altura, peso, capacidad reflectante y resistencia a las condiciones atmosféricas. Un cono inadecuado puede comprometer la seguridad de los trabajadores y de los usuarios de la vía, mientras que una solución bien calibrada garantiza el cumplimiento normativo y una protección duradera en el tiempo.
Los conos de tráfico ofrecen una visibilidad inmediata y reconocible en cualquier contexto operativo, tanto diurno como nocturno. Su forma cónica, asociada a colores estandarizados como naranja, amarillo y rojo, facilita la identificación rápida por parte de conductores y peatones. En las obras de construcción, durante los trabajos en carretera o en las operaciones de desvío de tráfico, estos dispositivos crean una barrera física y psicológica que desalienta el acceso a zonas peligrosas. La sencillez de colocación y retirada los hace ideales para necesidades temporales y de alta frecuencia. En el sector HoReCa y en los espacios públicos, los conos contribuyen a organizar los flujos peatonales, delimitar áreas exteriores y comunicar visualmente los límites de la propiedad privada. La inversión en conos de calidad se traduce en una reducción de accidentes, cumplimiento normativo y protección de la responsabilidad civil de la empresa.
La versatilidad operativa de los conos de tráfico se extiende más allá de las situaciones de emergencia u obra: se emplean en aparcamientos, durante manifestaciones públicas, en depósitos logísticos para la organización de espacios, y en todas las situaciones donde sea necesario crear una señalización visual instantánea. Los conos con bandas reflectantes ofrecen protección adicional durante las horas nocturnas, mientras que los dotados de base lastrable garantizan la estabilidad incluso en condiciones de viento moderado o en superficies irregulares. La posibilidad de apilamiento facilita el almacenamiento y el transporte, una característica no despreciable para las empresas que gestionan flotas de equipamiento.
El mercado ofrece conos de tráfico en diversas categorías de material y construcción, cada una pensada para necesidades específicas. Los conos de polietileno soplado representan la solución más ligera y económica, ideales para usos frecuentes y transporte ágil; garantizan suficiente visibilidad y son fáciles de mover. Los conos de PVC, por el contrario, ofrecen una resistencia mecánica superior y una mayor durabilidad en el tiempo, resistiendo mejor las temperaturas extremas y los rayos UV. Los conos de caucho constituyen la gama premium: garantizan una estabilidad excepcional, no vuelcan fácilmente y su base contrapesada compensa las ligeras irregularidades del terreno. Las dimensiones varían desde 30 cm (conos compactos para interiores o aparcamientos) hasta 105 cm (conos para carreteras de tráfico intenso), mientras que el peso oscila desde unos pocos gramos hasta 5-6 kg para los modelos reforzados.
Un elemento diferenciador crucial se refiere a las bandas reflectantes: los conos básicos presentan bandas blancas y rojas sencillas, mientras que los modelos avanzados montan láminas reflectantes clase RA1 o RA2/B, conforme a los estándares europeos para la visibilidad nocturna. Algunos conos incluyen cintas integradas en colores contrastados (negro-amarillo, azul-blanco-rojo) o correas retráctiles que se extienden hasta 10 metros, útiles para delimitar áreas amplias. La elección entre un cono sencillo y uno equipado depende del entorno operativo: los entornos confinados y controlados requieren menos protección reflectante, mientras que las carreteras abiertas al tráfico intenso se benefician de una visibilidad máxima, sobre todo en horario nocturno o con escasa iluminación.
La selección del cono de tráfico correcto parte del análisis del contexto ambiental y de las limitaciones operativas. Para obras de construcción en zonas urbanas con baja velocidad de tránsito, un cono de 50 cm de polietileno con bandas reflectantes simples suele ser suficiente y económico. Si la actividad implica carreteras abiertas con tráfico rápido, es necesario pasar a modelos más altos (75-105 cm), posiblemente de caucho o PVC reforzado, con láminas reflectantes conformes a las normativas europeas. Las condiciones meteorológicas representan un criterio de decisión crítico: las zonas ventosas requieren conos con base lastrable o pesada para evitar vuelcos; las zonas con precipitaciones intensas se benefician de materiales impermeables como el PVC o el caucho, que no absorben humedad y mantienen la rigidez estructural. Un error frecuente consiste en subestimar el impacto de la visibilidad: en obras situadas cerca de intersecciones o curvas, los conos más altos y con mayores bandas reflectantes proporcionan un margen de seguridad adicional. También conviene considerar la frecuencia de uso: si los conos se colocan a diario, la ligereza y la apilabilidad se convierten en factores de eficiencia operativa; si se utilizan esporádicamente, la robustez y la durabilidad justifican una inversión inicial superior.
Otra variable importante se refiere a las normativas locales y las necesidades de cumplimiento: algunas administraciones exigen clases específicas de reflectancia (RA1, RA2/B) para determinados tipos de vía, mientras que otras requieren conos homologados según estándares internacionales como el StVO alemán o las normativas europeas EN 13422. Antes de la compra, verificar los requisitos de su territorio de operación previene sanciones y garantiza una operatividad legítima. La composición de la flota representa un criterio adicional: las empresas que gestionan varios tipos de obras se benefician de un mix diversificado de conos, mientras que quienes operan en contextos uniformes pueden estandarizar una única solución. Comparar el coste unitario bruto (considerando los paquetes) con la duración prevista y la frecuencia de sustitución permite identificar la relación calidad-precio óptima, evitando tanto el desperdicio como los compromisos en materia de seguridad.
Los conos de tráfico están sujetos a normativas europeas que regulan materiales, dimensiones, reflectancia y estabilidad. La norma EN 13422 define los requisitos para los dispositivos de señalización temporal del tráfico, especificando clases de visibilidad (V0, V1, V2, V3) y de reflectancia (RA1, RA2/B). Los conos con lámina reflectante deben demostrar capacidad de retrorreflexión medida en candelas por lux por m² (cd·lx⁻¹·m⁻²), un dato crítico para garantizar visibilidad a más de 200 metros en condiciones de iluminación mínima. La estabilidad dinámica se prueba según la clase de peso TL (Traffic Load): los conos para vías urbanas de baja velocidad pueden cumplir con la clase 1, mientras que los de autopistas o vías de alta velocidad deben superar pruebas de estabilidad al viento a velocidades superiores a 50 km/h, típicamente exigidas por la clase TL3. En muchos países europeos, el Código de Circulación y sus instrucciones técnicas exigen el uso de dispositivos certificados CE para obras en carretera, acompañados de documentación de conformidad.
Además de los estándares europeos, muchos organismos locales y concesionarios de obras exigen certificaciones adicionales: las normativas alemanas StVO (Straßenverkehrsordnung) prevén una clase de prueba TL específicamente para conos, mientras que las administraciones francesas y británicas aplican variantes de la norma EN 13422. La seguridad estructural se garantiza mediante controles de la rigidez del material: los conos demasiado frágiles se rompen fácilmente comprometiendo la funcionalidad, mientras que los que tienen una base inadecuada vuelcan, eliminando el efecto de señalización. Los conos dotados de base de caucho reforzado o con lastre interno satisfacen generalmente los requisitos de estabilidad más severos. El mantenimiento y la inspección regular del parque de conos es obligatorio por ley en muchas jurisdicciones: verificar periódicamente la integridad de las láminas reflectantes, la ausencia de grietas estructurales y la eficacia del color es una práctica recomendada incluso donde no es formalmente obligatorio, con el fin de mantener el cumplimiento normativo y proteger la responsabilidad civil de la empresa.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la que mejor se adapte a su contexto operativo. Desde la selección del material, el tamaño y el nivel de reflectancia, hasta la evaluación de las necesidades logísticas y las normativas territoriales, nuestro catálogo ofrece opciones completas para obras, gestión del tráfico y delimitación de espacios.
El cono de polietileno es ligero, económico y fácil de transportar, ideal para usos frecuentes y temporales. El cono de caucho es más pesado, estable y resistente, preferible para entornos con viento y situaciones de alta frecuencia de recambio. El caucho ofrece una mejor durabilidad en el tiempo y resiste mejor las temperaturas extremas.
En obras urbanas de baja velocidad son suficientes los conos de 50 cm. En carreteras abiertas con tráfico intenso, se prefieren los de 75-105 cm para una mejor visibilidad. Consulte las normativas locales y el plan de seguridad de la obra para verificar si existen alturas mínimas exigidas por la normativa territorial.
RA1 es una clase de retrorreflexión menor, adecuada para vías urbanas o con iluminación artificial. RA2/B es una clase superior, conforme para carreteras abiertas, autopistas y situaciones nocturnas sin iluminación. Verifique los requisitos de la vía donde opera para seleccionar la clase correcta y evitar sanciones administrativas.
La cinta extensible es opcional pero útil para delimitar áreas amplias (hasta 10 m) reduciendo el número de conos necesarios. Se recomienda en aparcamientos, zonas de eventos y obras extensas. Para zonas confinadas o de tránsito breve, los conos sin cinta son suficientes y más económicos.
Los conos de polietileno pesan entre 0,5 y 2 kg, lo que los hace fácilmente transportables y apilables. Los de caucho reforzado alcanzan los 4-6 kg, lo que reduce el número de conos que puede mover un solo operario. Evalúe el volumen diario de colocación y retirada para elegir el peso ideal en relación con la eficiencia operativa.
Sí, especialmente si se utilizan en la vía pública. El marcado CE garantiza la conformidad con la norma EN 13422 y las normativas europeas. Solicite al proveedor una copia de la documentación técnica y los certificados de conformidad, lo cual es especialmente importante si el cono supera las pruebas de estabilidad TL3 para vías de alta velocidad.
Generalmente sí, el coste unitario disminuye con paquetes de 16-28 piezas en comparación con cantidades menores. Sin embargo, evalúe la necesidad operativa real y el espacio de almacenamiento. Los paquetes mixtos de alturas y materiales permiten flexibilidad sin un exceso de stock en el almacén.
Un cono de polietileno dura de 2 a 3 años con un uso regular y mantenimiento. Los de PVC y caucho superan los 4-5 años. Factores como la exposición a los rayos UV, las temperaturas extremas y el manejo incorrecto aceleran el desgaste. Inspeccione periódicamente las láminas reflectantes y la estructura para anticipar las sustituciones necesarias.