Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Estantería de repuestos para taller de chapa con 20 cajas. Dimensiones: alto 600 x ancho 600 x fondo 100 mm.
Estante monobloque para piezas pequeñas con 30 cajas. Dimensiones: alto 600 x ancho 600 x fondo 100 mm. Material: chapa metálica.
Armario metálico para piezas de repuesto disponible con 12 o 24 cajones grandes con divisor. Dimensiones cajones: 26 x 28 x h.16 cm. Color: gris RAL 7035.
Cajonera para piezas pequeñas adecuada para cargas ligeras con 8 cajones vacíos. Dimensiones: alto 952 x ancho 620 x fondo 550 mm. Material: chapa metálica.
Armario de chapa para guardar pequeños componentes. Con 54 cajones de plástico verde. Dimensiones: L.90 x P.35,5 x h.100 cm.
Armario para piezas pequeñas de acero con 40 contenedores de polipropileno de 4L. Dimensiones 760x260x1600 mm, estructura abierta para un acceso rápido.
Armario para piezas pequeñas de acero con 84 contenedores de 1 litro. Dimensiones 760x260x1600 mm. Estructura abierta para acceso rápido y organización técnica.
Armario de piezas pequeñas para talleres. Equipado con puertas batientes y 21 cajones.
Armario de taller fabricado en chapa de acero. Disponible con 24 o 48 cajones. Dimensiones útiles del cajón: 26 x 28 x h.6 cm. Color: gris RAL 7035.
Armario para piezas pequeñas con 21 cajones. Dimensiones: L.90 x P.35,5 x h.100 cm. Material: chapa de acero.
Cajonera porta repuestos de taller con 8 cajones, 3 bandejas y 6 separadores para un total de 72 compartimentos regulables. Material: chapa laminada en frío de alta calidad.
Armario para guardar piezas pequeñas y herramientas pequeñas. Equipado con 39 cajones con portaetiquetas. Dimensiones: L.90 x P.35,5 x h.100 cm.
Armario de taller de acero con 40 contenedores de polipropileno de 4L. Dimensiones 760x260x1600 mm. Equipado con puertas con cerradura para un almacenamiento seguro.
Armario para piezas pequeñas de chapa. Equipado con 54 cajones. Dimensiones: L. 90 x P. 35,5 x h. 100cm.
Armario de componentes con 32 contenedores. Tamaño: L.100xP.45xh.200 cm
Armario para piezas pequeñas con puertas batientes. Con 39 cajones. Dimensiones totales: L.90 x P.35,5 x h.100 cm.
Armario para piezas pequeñas de acero H1600mm con 84 contenedores de polipropileno de 1L. Equipado con puertas con cerradura y profundidad reducida de 260mm.
Armario de repuestos monobloque. 24 cajones grandes. Dimensiones: L.90xP.30xh.200 cm.
Armario para piezas pequeñas de acero con 32 contenedores de polipropileno (10L). Dimensiones 960x400x1600 mm. Estructura abierta para acceso rápido.
Armario para piezas pequeñas de chapa. Equipado con 54 cajones. Dimensiones: L. 90 x P. 35,5 x h. 100cm.
Armario porta piezas pequeñas h972_43 en acero, 960x400x1600 mm. Incluye 32 contenedores de 10L y puertas con cerradura para un almacenamiento seguro y ordenado.
Armario para piezas pequeñas con 48 cajones de dimensiones mixtas. 2 puertas batientes con cierre.
Armario portapiezas pequeñas para taller con 45 cajones. Dimensiones: L.90 x P.35,5 x h.200 cm. Material: chapa.
Armarios de taller para piezas pequeñas con 48 cajones medianos. Dimensiones: L.90xP.30xh.200 cm
Armario para taller para piezas pequeñas. Dimensiones: L.90 x P.33,5 x h.200 cm. N° de cajones: 45.
Armario para piezas pequeñas de chapa. Dimensiones: L.90 x P.35,5 x h.200 cm. Con 60 cajones tenues. 13 x 13 x h7 cm y 21 cajones dim. 26 x 30 x alto 9,5 cm.
Armario de taller para piezas pequeñas. Dimensiones: L.90xP.30xh.200 cm. 96 cajones
Armario para ferretería de chapa de acero equipado con cajones correderos con divisor. Color: gris RAL 7035.
Armario para piezas pequeñas con puertas batientes y 60+21 cajones. Dimensiones: L. 90 x P. 35,5 x h. 200cm.
Armario para piezas pequeñas con 114 cajones. Dimensiones: L.90 x P.35,5 x h.200 cm. Dimensiones del cajón: L.13 x P.30 x h.7 cm.
Armarios de chapa para piezas pequeñas. Equipado con puertas batientes y 114 cajones.
Los armarios de taller para piezas pequeñas representan una solución fundamental para la organización y el almacenamiento ordenado de componentes, recambios y herramientas pequeñas en entornos profesionales. Estos muebles especializados combinan robustez estructural, altas capacidades de carga y configuraciones modulares diseñadas para optimizar los espacios de trabajo, reduciendo los tiempos de búsqueda y mejorando la eficiencia operativa. La elección de un armario adecuado a las necesidades propias depende de variables críticas como el tipo de piezas pequeñas a conservar, el volumen de artículos, la frecuencia de acceso y el espacio disponible en el taller.
En ámbitos como la ferretería, el mantenimiento industrial, la reparación de automóviles y los sectores manufactureros en general, los armarios para piezas pequeñas se convierten en elementos indispensables para mantener la trazabilidad de las piezas, preservar su integridad y garantizar la conformidad con los protocolos de seguridad laboral. La estructura de chapa metálica o acero, la ausencia de corrosión y la facilidad de limpieza hacen que estos muebles sean particularmente adecuados para ambientes húmedos o sujetos a variaciones térmicas, mientras que los sistemas de cierre con llave ofrecen protección contra robos o accesos no autorizados.
La gestión ordenada de las piezas pequeñas representa un elemento crítico en la productividad de un taller o un laboratorio de mantenimiento. Un armario especializado permite centralizar el almacenamiento de componentes pequeños, evitando la dispersión en los distintos bancos de trabajo y simplificando notablemente la búsqueda. Las ventajas operativas son concretas: reducción de tiempos muertos durante las actividades de montaje o reparación, disminución del riesgo de extravío o daño de las piezas, y mejora de la trazabilidad del inventario. Además, un armario bien organizado con cajones o contenedores dimensionados según las necesidades específicas permite aprovechar cada centímetro de espacio vertical, aspecto decisivo cuando la superficie disponible es limitada.
Desde el punto de vista de la seguridad laboral, estos muebles contribuyen a mantener las superficies de trabajo despejadas, reduciendo el riesgo de accidentes y mejorando la ergonomía general del entorno. Los materiales empleados, como el acero laminado en frío y la chapa galvanizada, garantizan durabilidad en el tiempo y resistencia a los agentes químicos comunes en los espacios de trabajo industrial. Por último, la posibilidad de personalizar el número, las dimensiones y la disposición de los cajones hace que estos muebles sean extremadamente versátiles, adaptables tanto a talleres artesanales como a almacenes de recambios de mediano y gran tamaño.
El catálogo de armarios de taller para piezas pequeñas incluye diversas configuraciones, cada una optimizada para contextos de uso específicos. Las estanterías metálicas con casilleros representan la solución más compacta y económica, ideales para quienes necesitan organizar piezas pequeñas en espacios reducidos: los casilleros fijos permiten una visualización inmediata del contenido y una rápida extracción de los artículos. Las cajoneras, por otro lado, ofrecen mayor protección contra el polvo y permiten la subdivisión interna mediante separadores ajustables, útiles cuando las piezas requieren aislamiento entre sí. Los armarios con cajones grandes se distinguen por una profundidad y anchura más generosas, adecuados para la carga de componentes voluminosos como engranajes, casquillos o manguitos.
Los armarios profesionales de acero con contenedores modulares representan la cima de la especialización: disponen de estantes reforzados con capacidades de carga significativas (8-20 kg por estante), contenedores de plástico de colores de diversas capacidades (de 1 a 10 litros) y a menudo incluyen sistemas de cierre con cerradura para garantizar la seguridad. Algunos modelos mantienen la estructura abierta sin puertas para un acceso inmediato, otros prevén puertas batientes o correderas, respondiendo cada configuración a prioridades diferentes entre accesibilidad rápida y protección del contenido. La elección del tipo depende del equilibrio entre velocidad de acceso, volumen de almacenamiento requerido, frecuencia de uso y presupuesto disponible.
La selección de un armario de taller para piezas pequeñas debe partir de un análisis consciente de las necesidades operativas. El primer parámetro a evaluar es el número y el tipo de artículos a conservar: una colección de tornillos, arandelas y tuercas puede gestionarse eficazmente con una estantería de 20-30 casilleros, mientras que componentes más diversos y voluminosos requieren cajoneras con compartimentos ajustables o armarios con contenedores de volumen variable. La frecuencia de acceso es igualmente importante: si las extracciones ocurren decenas de veces al día, una configuración abierta sin puertas acelera las operaciones; si el contenido está sujeto a robo o contaminación, es preferible elegir armarios cerrados con cerradura de llave.
Un aspecto crucial es el espacio físico disponible en el taller. Medir con precisión la altura, anchura y profundidad del espacio destinado al armario evita sorpresas durante la instalación. Los modelos compactos (600 x 600 mm en horizontal) se adaptan a pasillos estrechos, mientras que los armarios de 90 cm de ancho requieren una pared libre significativa. Evalúe también el peso total cuando esté cargado: un armario de 48 cajones lleno puede alcanzar varios cientos de kilogramos, lo que requiere un suelo adecuado y anclajes de seguridad. Los errores comunes incluyen subestimar el número de cajones necesarios (se tiende siempre a llenar el espacio más rápido de lo previsto) y no considerar posibles necesidades futuras de ampliación o reconfiguración.
Los armarios de taller para piezas pequeñas, aunque no son equipos de protección individual, deben cumplir con estándares de seguridad y calidad reconocidos. La normativa principal de referencia es la UNI EN 14727, que regula los requisitos de seguridad y prestación para los muebles de almacenamiento, incluyendo aspectos como la estabilidad estructural, la resistencia a la carga, la no toxicidad de los materiales y la prevención del vuelco. Todos los armarios metálicos comercializados deben estar fabricados con acero laminado en frío o galvanizado en caliente para asegurar resistencia a la corrosión, especialmente en ambientes con alta humedad o exposición a vapores químicos.
En materia de seguridad en los lugares de trabajo, el Decreto Legislativo 81/2008 (TUS) impone que el mobiliario utilizado en el entorno productivo no constituya una fuente de peligro para los trabajadores: esto significa que los armarios deben ser estables, fijarse a la pared cuando sea necesario para evitar vuelcos, y carecer de bordes afilados o elementos que puedan causar lesiones. Los cajones deben tener guías de deslizamiento fluidas y sistemas de parada para impedir la caída accidental, mientras que las cerraduras de llave deben funcionar correctamente para limitar el acceso a materiales potencialmente peligrosos. El mantenimiento periódico, documentado mediante fichas de control, contribuye al mantenimiento de los requisitos de seguridad a lo largo del tiempo.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la que mejor se adapte a su contexto operativo. Desde la pequeña estantería compacta hasta el armario profesional modular, cada configuración ha sido diseñada para garantizar organización, eficiencia y cumplimiento normativo en los espacios de trabajo.
Las dimensiones varían según el modelo: las estanterías compactas parten de 600 x 600 x 100 mm, ideales para espacios reducidos, mientras que los armarios profesionales alcanzan los 90-100 cm de ancho y hasta 200 cm de altura. Existen configuraciones intermedias de unos 76 cm de ancho y 160 cm de altura, que representan un buen equilibrio entre capacidad y ocupación de espacio.
Para un taller artesanal que trabaja con recambios y componentes estándar, un armario con 21-40 cajones es generalmente suficiente. Si la actividad incluye también el ensamblaje de kits o la reparación de varias marcas, se recomiendan al menos 45-54 cajones para evitar el desorden y la dificultad de búsqueda rápida.
Elija un armario con puertas batientes o correderas que cubran completamente el frente. Si el ambiente es muy polvoriento, prefiera contenedores cerrados con tapa en lugar de cajones abiertos. El mantenimiento regular del lugar de trabajo, con limpieza diaria de las superficies, reduce de todos modos la acumulación.
Los cajones estándar para piezas pequeñas soportan cargas ligeras, generalmente entre 8 y 12 kg cada uno cuando están llenos. Los armarios profesionales de acero con estantes reforzados pueden alcanzar los 20 kg por estante. Consulte siempre las especificaciones técnicas del modelo para evitar sobrecargas que comprometan las guías de deslizamiento.
Sí, sobre todo si la altura supera los 1,5 metros. Fijar el armario con soportes apropiados previene el vuelco accidental, un riesgo significativo en entornos con movimiento frecuente o vibraciones. Verifique la solidez de la pared y el tipo de tacos adecuados para el material de construcción.
Los cajones son fijos y se deslizan sobre guías metálicas, permitiendo un acceso rápido pero requiriendo organización interna con separadores. Los contenedores de plástico son modulares y extraíbles, facilitando la personalización y el transporte de los materiales hacia el banco de trabajo. Los contenedores son ideales para actividades que requieren movilidad, los cajones para sistemas estáticos y ordenados.
Los precios oscilan entre los 100-150 euros para estanterías compactas de casilleros, hasta los 1.500-2.000 euros para armarios profesionales grandes y capaces con numerosos cajones o contenedores. La elección depende de la configuración, el número de compartimentos y la calidad de construcción; invertir en un armario robusto garantiza durabilidad y fiabilidad a largo plazo.