Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Archivador de oficina con 2 cajones extraíbles. Material: Chapa de acero. Dimensiones: L47 x P62,2 x H71,1 cm.
Archivador de oficina con 2 cajones. Color: gris luminoso RAL 7035. Dimensiones: L.49 x P. 65 x h.76 cm
Archivador de oficina 2 cajones con tiradores empotrados. Dimensiones: 49,5 x 65,2 x h. 73 cm. Estructura de metal.
Archivador metálico para documentos de 2 cajones. Dimensiones: 49,5 x 65,8 x alto. 74cm. Con asas de ABS.
Archivador monobloque de 3 cajones. Con cerradura de cilindro. Dimensiones: L47 x P62,2 x H101,6 cm.
Archivador de documentos con 2 cajones. Dimensiones: L.47 x P.63 x h.73,5 cm. Con cerradura centralizada.
Archivador de oficina metálico con 2 cajones con sistema antivuelco. Dimensiones: L. 46,5 x P. 62 x Altura. 70 cm.
Archivador metálico con 2 cajones en negro con tirador ergonómico. Dimensiones: L.46.5 x P. 62 x Altura. 70 cm.
Archivador de oficina metálico con 3 cajones con tirador ergonómico. Dimensiones: L. 46,5 x P. 62 x Altura. 100 cm.
Archivador de oficina metálico con 3 cajones en negro. Dimensiones: L. 46,5 x P. 62 x h. 100 cm.
Archivador metálico para secretarías y despachos. Con 4 cajones para archivadores colgantes. Dimensiones: L47 x P62,2 x H132,1 cm.
Archivador de 3 cajones para oficinas. Dimensiones: L.47 x P.63 x h.105 cm. Material: chapa de acero 8/10.
Archivador de 3 cajones. Dimensiones: L. 49 x P. 65 x h. 107cm. Color: gris claro RAL 7035.
Archivador de documentos. Material: chapa. Con 3 cajones. Dimensiones: L48 x P66 x H103 cm.
Archivador de oficina metálico de 3 cajones. Dimensiones: 49,5 x 65,8 x alto. 136cm. Con asas de ABS.
Archivador de 3 cajones con tiradores encastrados. Dimensiones: 49,5 x 65,2 x h. 104,5 cm. Fabricado en metal.
Archivador de documentos en color gris oscuro RAL 7021. 4 cajones. Dimensiones: L.433 x P.590 x H.1357 mm.
Archivador de oficina con 4 cajones. Color: gris claro. Dimensiones: L.433 x P.590 x H.1357 mm.
Archivador de oficina negro con 4 cajones. Dimensiones: L. 46,5 x P. 62 x Altura. 130 cm.
Archivador de 4 cajones en chapa de acero 8/10. Dimensiones: L.47 x P.63 x h.136 cm. Cerradura centralizada.
Archivador de documentos con 2 cajones. Dimensiones: L.64 x P.63 x h.73,5 cm. Alto del cajón: 32 cm.
Archivador metálico de 4 cajones. Dimensiones: 49,5 x 65,8 x alto. 136cm. Equipado con asas de ABS.
Archivador de oficina 4 cajones con tiradores empotrados. Dimensiones: 49,5 x 65,2 x h. 136 cm.
Archivador de oficina monobloque de 4 cajones. Dimensiones: L48 x P66 x H133 cm.
Archivador de oficina con 4 cajones. Dimensiones: L. 49 x P. 65 x h. 138cm. Cerradura con cierre simultáneo de todos los cajones.
Archivador para organización de documentos. Número de cajones: 4. Dimensiones: L.64 x P.63 x h.73,5 cm.
Archivador de 3 cajones para archivo de documentos. Altura de un cajón: 32 cm. Dimensiones: L.64 x P.63 x h.105 cm.
Archivador para documentos de oficina. Dimensiones: L.64 x P.63 x h.136 cm. Con 4 cajones h.32 cm.
Archivador de oficina con 2 cajones de 48 cm de altura. Dimensiones totales: L.64 x P.63 x h.105 cm. Material: chapa de acero 8/10.
Clasificador profesional en chapa de acero 8/10, 6 cajones de extracción total, 64x63x105 cm, ideal para archivo intensivo y seguro.
Archivador para documentos, ideal para oficinas y archivos. Dimensiones: L.440 x P.600 x H.1298 mm. Material: metal.
Archivador con 8 cajones h16 cm. Dimensiones: L.64 x P.63 x h.136 cm. Material: chapa de acero 8/10.
Archivador de oficina de acero con 4 cajones. Carga máxima por cajón: 60 kg. Dimensiones: L.800 x P.600 x H1298 mm.
Archivador de oficina con 2 cajones. Bloqueo de llave. Dimensiones: L53 x P67,5 x H72 cm.
Archivador de oficina con 6 cajones. Color: gris claro RAL7035. Dimensiones: L.562 x P.600 x H1298 mm.
Archivador para oficinas. Con cerradura electrónica y 4 cajones. Dimensiones: L53 x P67,5 x H140,5 cm.
Clasificador antincendios de oficina. Número de cajones: 4. Cerradura electrónica. Dimensiones exteriores: L57 x D70 x H140,5 cm.
Archivador de oficina para archivo de documentos. Con 2 cajones y cerradura con llave.
Los clasificadores de oficina representan soluciones de almacenamiento esenciales para la gestión organizada de documentos, expedientes y trámites administrativos. Estos muebles, fabricados principalmente en chapa de acero de calidad industrial, ofrecen cajones extraíbles que permiten un acceso rápido y ordenado a los documentos. En estructuras empresariales, despachos profesionales, organismos públicos y comunidades, los clasificadores garantizan el cumplimiento normativo en el archivo, la protección de la confidencialidad documental y la maximización del espacio vertical disponible. La elección del modelo correcto depende del volumen de documentos, las dimensiones de los expedientes y las necesidades específicas del espacio disponible.
El uso de clasificadores metálicos profesionales conlleva ventajas significativas en términos de eficiencia operativa y gestión documental. Estos muebles permiten organizar grandes volúmenes de papeles en un espacio reducido, disminuyendo el volumen total en comparación con las estanterías tradicionales. La estructura de chapa de acero garantiza durabilidad en el tiempo y resistencia al desgaste diario, especialmente importante en entornos de alta concurrencia. Los cajones extraíbles permiten el acceso inmediato a los documentos sin necesidad de desplazarse lateralmente, mejorando la productividad de los empleados.
Además, los clasificadores ofrecen protección contra daños accidentales y, cuando están equipados con cerradura centralizada, aseguran la confidencialidad de los documentos sensibles. La modularidad del diseño permite elegir el número de cajones en función de la necesidad real, evitando el infrauso del espacio. En contextos como despachos de abogados, oficinas tributarias, centros hospitalarios y administraciones públicas, el clasificador se convierte en una herramienta fundamental para cumplir con las obligaciones normativas vinculadas a la conservación y trazabilidad documental. La gestión ordenada reduce además los tiempos de búsqueda y el riesgo de pérdida o deterioro de los expedientes.
Un aspecto a menudo subestimado es la ergonomía operativa: cajones de movimiento fluido y tiradores ergonómicos reducen la fatiga durante el uso repetido. Muchos modelos incluyen dispositivos antivuelco que garantizan la seguridad del puesto de trabajo, especialmente cuando se abren varios cajones simultáneamente. La posibilidad de cerrar simultáneamente todos los cajones mediante una única llave simplifica el procedimiento de cierre al final de la jornada y aumenta el control sobre el acceso a los documentos. En entornos diáfanos u open space, los clasificadores también sirven como elemento divisorio, ayudando a delimitar visualmente las diferentes áreas de trabajo sin recurrir a paredes fijas.
La gama de clasificadores de oficina se articula principalmente en función del número de cajones y de las dimensiones totales. Los modelos de 2 cajones representan la solución compacta ideal para pequeñas oficinas, despachos profesionales y recepciones, ocupando un espacio limitado con alturas generalmente comprendidas entre 70 y 76 centímetros. Estos clasificadores se ubican fácilmente bajo las superficies de trabajo o en rincones dedicados sin restar excesivo espacio vertical. Los modelos de 3 cajones constituyen el equilibrio entre capacidad de almacenamiento y volumen, con alturas de entre 100 y 110 centímetros, adecuados para oficinas de tamaño medio con necesidades moderadas de conservación documental. Los clasificadores de 4 cajones representan la solución máxima para entornos con un elevado volumen documental, alcanzando alturas de 130-140 centímetros y permitiendo el archivo organizado de miles de expedientes.
En cuanto a los materiales de construcción, la chapa de acero de 8/10 de milímetro constituye el estándar de calidad más extendido, asegurando rigidez estructural y resistencia a la corrosión tras someterse a tratamientos anticorrosivos. Algunos modelos ofrecen variantes cromáticas en gris claro RAL 7035, gris oscuro RAL 7021 y negro, favoreciendo la integración estética en diversos contextos ambientales. Los tiradores difieren entre modelos encastrados, que garantizan un aspecto más lineal y reducen los golpes accidentales, y tiradores ergonómicos de ABS que ofrecen un mejor agarre durante la extracción del cajón. Algunas versiones incluyen cerradura de cilindro mecánico con posibilidad de cierre centralizado, mientras que otras presentan cerradura de bloqueo simple para un uso no particularmente crítico desde el punto de vista de la confidencialidad.
La selección del clasificador apropiado requiere preliminarmente una evaluación cuantitativa del volumen documental que necesita archivarse. Los expedientes estándar de formato A4 requieren unos 32 centímetros de profundidad por cajón; los documentos legales o técnicos de mayor grosor pueden necesitar entre 40 y 48 centímetros. Es fundamental medir el espacio disponible en anchura, profundidad y altura, considerando que los clasificadores estándar ocupan una profundidad de entre 62 y 66 centímetros. Un error recurrente consiste en infravalorar el número de cajones: es preferible elegir un modelo con capacidad superior a la necesidad inmediata, ya que la saturación completa de los cajones compromete la extracción fluida y el acceso a los documentos más internos.
El criterio de la cerradura tiene una importancia crítica: los entornos abiertos, recepciones y áreas de tráfico frecuente se benefician de clasificadores con cierre centralizado que impide accesos no autorizados. Los despachos de abogados, oficinas tributarias y centros médicos, sujetos a restricciones normativas sobre confidencialidad, requieren obligatoriamente dispositivos de seguridad robustos. En cuanto al color, el gris claro y el gris oscuro favorecen una integración discreta en oficinas modernas, mientras que el negro se adapta mejor a entornos más corporativos o contemporáneos. La verificación del sistema de extracción del cajón es fundamental: los modelos con guías de bolas garantizan una apertura más fácil en comparación con los sistemas de pura fricción, reduciendo el desgaste a largo plazo. Si el espacio vertical es especialmente limitado, los modelos de 2 cajones con una altura inferior a 73 centímetros permiten su colocación bajo superficies de trabajo estándar (74-76 cm). Por el contrario, los entornos con techos altos y espacio libre sugieren la adopción de unidades de 4 cajones que maximizan la capacidad vertical total.
Los clasificadores profesionales de oficina, como mobiliario de trabajo, deben cumplir con los estándares de construcción dictados por las normativas nacionales y europeas. La norma UNE-EN 16139 establece los requisitos de calidad y rendimiento para el mobiliario de oficina, incluyendo especificaciones sobre capacidad de carga, estabilidad estructural y resistencia al vuelco. La profundidad mínima del cajón y el grosor de la chapa constituyen parámetros regulados para garantizar que la carga máxima declarada no provoque deformaciones o fallos estructurales. En entornos públicos y administrativos, la aplicación de la normativa de Prevención de Riesgos Laborales requiere que los clasificadores, como elementos del entorno de trabajo, no presenten riesgos específicos para los operarios. Esto conlleva verificaciones periódicas de la integridad de la estructura, del funcionamiento regular de los cajones y de la eficiencia de los sistemas de bloqueo.
La conservación documental en organismos públicos y sociedades cotizadas está regulada por obligaciones de trazabilidad y control de acceso; los clasificadores con cerradura centralizada apoyan el cumplimiento de tales deberes. En los despachos profesionales sujetos al secreto profesional (abogados, consultores tributarios, médicos), el uso de clasificadores con protección física de la documentación constituye una medida organizativa requerida por las disciplinas colegiales. La normativa de protección contra incendios no impone limitaciones específicas a los clasificadores metálicos, sin embargo, su presencia en número elevado influye en el cálculo de la densidad de carga de fuego en las salas de archivos. La verificación periódica de la conformidad constructiva y de los requisitos de seguridad es responsabilidad conjunta del empleador y del proveedor, con documentación conservada en la instalación para posibles inspecciones realizadas por los organismos competentes.
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El clasificador de 2 cajones es compacto (altura ~73 cm) y adecuado para oficinas pequeñas con volúmenes moderados de documentos. El modelo de 4 cajones alcanza ~130-140 cm de altura, ofrece una capacidad 2-3 veces superior y se adapta a realidades con archivos más consistentes y necesidad de centralización documental.
Sí, los clasificadores de 2 cajones tienen una altura de unos 70-76 cm y encajan perfectamente bajo escritorios estándar (74-76 cm). Los de 3-4 cajones son más altos y se ubican mejor en áreas dedicadas o paredes libres, evitando crear barreras visuales excesivas en la superficie de trabajo.
La chapa de acero de 8/10 de milímetro (0,8-1 mm) representa el estándar industrial para clasificadores profesionales, asegurando rigidez estructural, resistencia a la corrosión y una duración superior a los 10 años en condiciones de uso ordinarias. Los grosores inferiores (por debajo de 0,7 mm) conllevan deformaciones precoces.
La cerradura centralizada permite bloquear simultáneamente todos los cajones mediante una única llave situada en el primer cajón. Este sistema agiliza los procedimientos de cierre al final del día, reduce el riesgo de accesos no autorizados y facilita el control de acceso a documentos sensibles en entornos abiertos.
Los clasificadores metálicos de 4 cajones pesan entre 100 y 150 kg y requieren suelos suficientemente nivelados (tolerancia ±1 cm). En superficies muy irregulares, los soportes regulables bajo las patas o el uso de distanciadores garantizan la estabilidad. Muchos modelos incluyen dispositivos antivuelco que previenen caídas incluso con aperturas múltiples simultáneas.
La profundidad media de 62-66 cm permite el archivo ordinario de expedientes de formato A4 y A3. Los documentos técnicos plegados, carpetas colgantes y expedientes legales estándar se adaptan fácilmente. Para documentos de gran tamaño (>A3 abierto) se requieren soluciones personalizadas; contáctenos para necesidades específicas.
El gris claro RAL 7035 se integra discretamente en entornos modernos y luminosos, reflejando la luz; el gris oscuro RAL 7021 y el negro se adaptan a entornos corporativos y contemporáneos. La elección depende de la paleta cromática existente y del efecto deseado: discreto o como elemento característico del espacio.
No se recomienda el apilamiento desde el punto de vista estructural y normativo, ya que el peso del modelo superior compromete la estabilidad de la base inferior y aumenta los riesgos de vuelco. Es preferible instalar dos unidades una al lado de la otra o elegir un modelo de 4 cajones con una base más robusta.