Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Camilla ginecológica con soporte para piernas y respaldo y reposapiés regulables. Dimensiones: 180 x 55 x H.80 cm. Capacidad: 110 kg.
Camilla ginecológica con robusta estructura en tubo rectangular cromado. Dimensiones: 180 x 55 x h 80 cm. Suministrado desmontado.
Camilla ginecológica con 2 articulaciones. Capacidad: 150 kg. Cabecero y piecero basculantes. Dimensiones: L180 x P60 x A72 cm.
Camilla de exploración para ginecología, colonoscopia, urología. En acero pintado
Camilla de visita ginecológica. Capacidad: 180 kg. Dimensiones: L.185 x P.78 x h.83 cm.
Camilla de exploración ginecológica con tapicería de piel sientética. Dimensiones: A181 x P60 x A85 cm
Camilla de estudio ginecológico convertible en sillón. Dimensiones: L194 x P68 x H78 cm
Camilla/sillón para exámenes ginecológicos. Altura fija. Dimensiones: L.175 x P.56 x h.80 cm.
Camilla de visita ginecológica de altura fija. Dimensiones: Dimensiones: L.185xP.62xh.76 cm
Camilla ginecológica o para visitas especializadas, con altura ajustable y cojines reclinables. Dimensiones: L195 x P60 x H48/95 cm
Sillón/camilla para visita ginecológica. Altura regulable eléctricamente. Dimensiones: L.189 x P.62 x h.53/85 cm.
Camilla ginecológica con altura regulable electrónicamente. Dimensiones: L.179 x P.62 x h.53/85 cm.
Sillón/camilla para exploración ginecológica con altura variable. Capacidad: 180 kg. Funcionamiento eléctrico.
Camilla de estudio ginecológico con altura regulable y sistema TR/RTR. Dimensiones: Ancho 194 x Fondo 68 x Alto 52/94 cm
Camilla para visita ginecológica con altura variable eléctrica.
Camilla ginecológica con altura regulable de 57 a 98 cm. Capacidad: 250 Kg. Disponible en diferentes colores.
Sillón/camilla de ginecología accionado eléctricamente. Dimensiones: L.174 x P.56 x h.54/85 cm.
Sillón de reconocimiento ginecológico en acero con revestimiento epoxi. Disponible en diferentes acabados. Dimensiones: L.180 x P.80 x H. de 52 a 92 cm.
Camilla para ginecología con 3 motores. Capacidad: 180 kg. Dimensiones: L.174 x P.56 x h.54/85 cm.
Camilla para visita ginecológica accionada eléctricamente. Dimensiones: L.196 x P.62 x h.54-100 cm.
Sillón para reconocimiento ginecológico en acero con revestimiento epoxi. Disponible en diferentes acabados. Dimensiones: L.180 x P.75 x H. de 65 a 100 cm.
Camilla/sillón multifuncional de 3 cuerpos con altura regulable eléctricamente. Capacidad: 250 kg.
Sillón para ginecología y urología regulable en altura. Dimensiones: L.180xP.54xh.53-85 cm
Sillón para reconocimiento ginecológico regulable manualmente. Rotación completa de 360°.
Camilla para exploración ginecológica en acero y polipiel, 115x58 cm. Elevación manual mediante pedal, posición Trendelenburg y peldaño integrado.
Sillón ginecológico completo con soportes para muslos y pinzas fijas.
Sillón para exploración ginecológica con 3 motores para ajuste de altura, respaldo y Trendelenburg.
Camilla para visita ginecológica con 3 motores (espalda, piernas y ajuste Trendelenburg). Disponible en diferentes colores
Camilla ginecológica profesional con ajuste eléctrico de altura y pelvis, acolchado diferenciado y posición Trendelenburg hasta 30°.
Sillón ginecológico motorizado de acero y polipiel. Altura regulable 65-116 cm, capacidad de carga 200 kg. Ideal para exámenes y pequeñas intervenciones.
Las camillas ginecológicas representan una herramienta especializada fundamental en consultorios médicos, clínicas y departamentos hospitalarios dedicados a la ginecología y obstetricia. Este mobiliario médico está diseñado para garantizar el máximo confort del paciente durante las visitas especializadas, combinando ergonomía, estabilidad estructural y facilidad de uso para el médico. La elección de la camilla adecuada influye directamente en la calidad de la prestación clínica y en la percepción del paciente respecto a la instalación sanitaria.
Una camilla ginecológica de calidad debe poseer características técnicas específicas: altura ajustable para adaptarse a las diferentes necesidades operativas, revestimientos higiénicos y antimicrobianos, soportes para los miembros inferiores y una estructura robusta capaz de soportar cargas significativas sin comprometer la estabilidad. Las soluciones disponibles varían desde modelos sencillos con altura fija hasta sistemas de alta tecnología con ajustes eléctricos, posiciones Trendelenburg y accesorios especializados para diferentes procedimientos diagnósticos y terapéuticos.
Las camillas ginecológicas constituyen una inversión determinante para cualquier instalación sanitaria que pretenda ofrecer un servicio diagnóstico y terapéutico a la altura de los estándares internacionales. La calidad del asiento influye significativamente en el cumplimiento del paciente, reduciendo la ansiedad y favoreciendo la cooperación durante el examen clínico. Una camilla bien diseñada permite al médico acceder a las diversas áreas anatómicas con facilidad, minimizando los esfuerzos posturales y reduciendo el riesgo de fatiga durante procedimientos que pueden ser largos y delicados.
Desde el punto de vista operativo, una camilla ginecológica fiable simplifica el flujo de trabajo ambulatorio: la facilidad de higienización previene el riesgo de contaminación cruzada, la estabilidad estructural garantiza la seguridad tanto del paciente como del operador, y la versatilidad funcional permite utilizar el mismo instrumento para múltiples procedimientos especializados. Los consultorios médicos y las clínicas que invierten en mobiliario ginecológico de categoría premium experimentan una mayor satisfacción del cliente y una reducción de los tiempos de visita, lo que se traduce en una mejor gestión de las agendas y una gestión más eficiente de los recursos.
En el mercado están disponibles diversas configuraciones de camillas ginecológicas, cada una pensada para necesidades operativas específicas. Las camillas de altura fija representan la solución más económica y robusta, ideal para instalaciones con presupuesto limitado o para consultorios con un flujo de pacientes homogéneo. Estos modelos mantienen una altura constante (generalmente entre 75 y 85 centímetros), garantizando coherencia en las posiciones de trabajo del médico. Las camillas con altura regulable manual permiten a los operadores adaptar el plano de trabajo a sus características antropométricas, aumentando el confort y reduciendo la fatiga durante procedimientos prolongados.
La categoría de camillas con altura regulable eléctrica representa la gama alta, ofreciendo transiciones fluidas entre las diversas posiciones de trabajo y la capacidad de alcanzar posiciones especializadas como Trendelenburg o anti-Trendelenburg. Algunos modelos incluyen funciones adicionales como respaldos reclinables, soportes ajustables para las piernas, reposacabezas perforado para facilitar la respiración y bandejas integradas para la recogida de fluidos. Los sillones ginecológicos, finalmente, combinan la funcionalidad de la camilla con asientos más ergonómicos, adecuados para procedimientos donde el paciente permanece en posición semi-sentada. La elección entre estos tipos depende del tipo de servicios ofrecidos, la frecuencia de uso y las características demográficas de los clientes.
La selección de una camilla ginecológica requiere el análisis atento de múltiples parámetros técnicos y operativos. En primer lugar, es fundamental evaluar las dimensiones del espacio disponible y las necesidades específicas de la práctica médica: un consultorio dedicado exclusivamente a la ginecología tendrá prioridades diferentes a las de una instalación multidisciplinar donde la camilla también deba servir para visitas urológicas o proctológicas. La capacidad máxima de carga es un elemento crítico a menudo subestimado: la mayoría de las camillas ginecológicas soportan cargas entre 110 y 250 kilogramos, pero es conveniente elegir un modelo con un margen de seguridad superior al peso medio de los pacientes.
El análisis de los tiempos de higienización es decisivo en consultorios con alta rotación de pacientes: las camillas con superficies continuas, ángulos redondeados y revestimientos de vinilo ignífugo o ecopiel garantizan procedimientos de limpieza más rápidos y eficaces. La regulabilidad de la altura representa un factor de salud ocupacional para el médico, especialmente en días con muchos pacientes; los modelos con regulación eléctrica requieren una inversión inicial superior pero amortizan los costes reduciendo el absentismo por trastornos musculoesqueléticos. Errores comunes incluyen la elección de modelos sin un acolchado adecuado, que comprometen el confort del paciente, o la compra de soluciones con accesorios excesivos pero poco utilizados en la práctica diaria, que aumentan innecesariamente el coste de mantenimiento.
Las camillas ginecológicas deben cumplir con un conjunto de normativas europeas que garantizan la seguridad estructural, la higiene y las prestaciones funcionales. La norma EN 12527 especifica los requisitos para las camas médicas, incluyendo criterios de resistencia a las cargas, estabilidad mecánica y características antideslizantes. Los revestimientos deben cumplir con la norma EN 1021 en cuanto a resistencia al fuego, elemento crítico en entornos sanitarios donde el riesgo de propagación de incendios debe ser contenido. La norma EN ISO 14971 requiere un análisis formal de riesgos durante el diseño, garantizando que cada elemento de la estructura haya sido evaluado para detectar peligros potenciales.
Desde un punto de vista higiénico, las camillas ginecológicas deben ser fácilmente higienizables según los protocolos hospitalarios estándar, con superficies no porosas y componentes sin bordes afilados que puedan retener bacterias o virus. Muchas instalaciones requieren certificaciones adicionales relativas a la compatibilidad con agentes desinfectantes específicos y a la resistencia a ciclos repetidos de limpieza a alta temperatura. Si la camilla está equipada con componentes eléctricos, debe cumplir con las directivas de seguridad eléctrica (EN 60601-1) para dispositivos médicos. Los requisitos de sostenibilidad ambiental están adquiriendo cada vez más importancia, y algunos clientes solicitan el uso de materiales reciclables o de impacto ecológico reducido.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la más adecuada a su contexto operativo, considerando las necesidades clínicas específicas, el espacio disponible y las características demográficas de sus usuarios.
Una camilla ginecológica es un instrumento médico especializado diseñado para facilitar visitas ginecológicas, obstétricas y urológicas. Proporciona una superficie estable y regulable, con soportes para los miembros inferiores, permitiendo al médico acceder a las áreas anatómicas de forma ergonómica y al paciente mantener una posición cómoda durante el examen diagnóstico o terapéutico.
Las camillas de altura fija mantienen una posición constante (generalmente 75-85 cm), son más económicas y estables, ideales para instalaciones con presupuesto reducido. Las camillas regulables, manuales o eléctricas, permiten al médico adaptar la altura a sus características antropométricas, reduciendo la fatiga y aumentando la versatilidad funcional para diversos procedimientos especializados.
La mayoría de las camillas ginecológicas soportan cargas entre 110 y 250 kilogramos. Es recomendable elegir un modelo con una capacidad superior al peso medio de sus pacientes, garantizando un margen de seguridad adecuado y una larga durabilidad de la estructura en el tiempo.
Las dimensiones estándar varían entre 175-195 cm de longitud y 55-80 cm de profundidad. Antes de la compra, mida el espacio disponible considerando también los espacios de acceso y movimiento del médico durante los procedimientos. Algunos modelos compactos son adecuados para consultorios pequeños, mientras que los sillones ginecológicos ocupan generalmente más superficie.
Utilice detergentes y desinfectantes conformes a los protocolos hospitalarios, preferiblemente sprays o toallitas antimicrobianas. Asegúrese de que el revestimiento sea continuo y sin bordes afilados donde puedan anidar las bacterias. Las camillas de vinilo ignífugo o ecopiel resisten mejor los ciclos repetidos de limpieza que los tejidos porosos.
Las camillas deben cumplir con la norma EN 12527 para resistencia estructural, EN 1021 para resistencia al fuego y EN 60601-1 si disponen de componentes eléctricos. También deben ser fácilmente higienizables y compatibles con agentes desinfectantes hospitalarios estándar para garantizar la seguridad higiénico-sanitaria.
Sí, si la instalación tiene una alta rotación de pacientes o si el médico sufre trastornos musculoesqueléticos. Aunque el coste inicial sea superior, la reducción de la fatiga, los tiempos de posicionamiento más cortos y la mayor versatilidad funcional amortizan la inversión a medio-largo plazo.
Sí, muchas camillas ginecológicas están diseñadas para ser versátiles y utilizables también para visitas urológicas, proctológicas y generales. Sin embargo, algunos accesorios especializados (bandejas de acero inoxidable, soportes específicos) podrían limitar la adaptabilidad; evalúe las necesidades multidisciplinarias antes de elegir para maximizar el retorno de la inversión.