Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Carro portaequipajes de aluminio con pala plegable. Capacidad de carga 45 kg
Carro de almacenamiento de acero sin pintar. Capacidad 80 kilos
Carro plegable de chapa reforzada. Capacidad máxima 150 kg.
Carro portatodo plegable en aluminio. Capacidad máxima 90 kg.
Carro portatodo para el transporte de cajas, cajas y equipajes. Capacidad máxima 200 kg.
Carro portatodo plegable en aluminio. Capacidad máxima 90 kg.
Carro portacajas de aluminio de dos ruedas. Capacidad 80 kilos
Portacajas sencillo, maniobrable y ligero. Capacidad de carga: 150 kg. Dimensiones: 40x42x110 cm.
Carro portatodo con ruedas neumáticas. Carga máxima 300 kg.
Carro portatodo plegable con plano de carga antideslizante. Capacidad máxima 300 Kg
Carro con 2 estantes de acero pintado. Capacidad máxima 100 kg.
Carro portaequipajes para grandes volúmenes. Capacidad máxima 120 kg.
Carro portatodo manejable y ligero en aluminio. Capacidad máxima 150 kg
Carro portaequipajes con soporte giratorio de 6 ruedas del tipo "secure step". Carga máxima 120 kg.
Carro portaequipajes de hombro curvado. Capacidad de carga: 150 kg. Dimensiones: 48x48x108 cm.
Carro con 3 estantes en acero pintado. Capacidad máxima 100 kg.
Carro portacajas. Capacidad: 160 kg. Dimensiones: L.555xP.425xh.1130 mm
Carro portacajas para grandes volúmenes con soporte giratorio. Capacidad máxima 150 kg.
Carro portacajas con plataforma fija. Capacidad: 200 kg. Dimensiones: 66x125cm.
Carro portacajas con hombro curvado. Dimensiones: 60x45x110cm. Capacidad: 250 kg.
Carro portapaquetes de chapa de acero de color rojo, sencillo, fácil de manejar y transportable.
Carro portacajas con descargador mecánico de pedal.
Carro portacajas plegable con capacidad de 200 kg
Portacajas sencillo, manejable y transportable. Capacidad:200 kg. Dimensiones: 49x65xh.130 cm.
Carro portacajas con descargador mecánico de pedal. Capacidad 250 Kg.
Carro de transporte de piso bajo en acero al cromo-níquel. Equipado con ruedas giratorias.Capacidad: 200 Kg. Peso: 14,4 Kg.
Carro portacajas con asa extraíble de polietileno, diseñado para una segunda asa (no incluida)
Carro portapaquetes con asa plegable de polietileno.
Carro de acero inoxidable AISI 304 de 100 kg de capacidad, con asa plegable. Dimensiones: L. 825 x P. 520 mm.
Carro para cajas con cuatro estantes de rejilla. Estructura de acero nicrom. Capacidad de carga: 120 Kg. Dimensiones: L.1080 x P.570 x H.1610 mm.
Carro portacajas soldado con barra de contención. Capacidad: 500 kg. Material: acero inoxidable AISI 304. Dimensiones: L. 1060 x P. 560 x h. 1045 mm.
Los carros para el transporte de sacos, paquetes y cajas constituyen un equipamiento técnico esencial para la manutención manual de cargas en contextos industriales, comerciales y logísticos. Estos equipos están diseñados para transformar pesos importantes en cargas fácilmente manejables, reduciendo el esfuerzo físico del operario e incrementando exponencialmente la productividad durante las fases de carga, descarga y almacenamiento. La estructura de un carro profesional debe conjugar ergonomía y resistencia mecánica, ofreciendo una base estable para mercancías voluminosas como cajas de grandes dimensiones, bidones o sacos de materias primas. El empleo de materiales de alta tenacidad permite a estas herramientas operar en condiciones severas, desde los almacenes de la gran distribución hasta las obras de construcción, pasando por el soporte diario para los mensajeros exprés.
La versatilidad de esta categoría se manifiesta en la variedad de configuraciones disponibles, cada una optimizada para una tipología específica de unidad de carga. Un carro portapaquetes no es solo un soporte metálico, sino un sistema de palanca calculado para minimizar la tensión en la columna vertebral del usuario, respetando las directrices de seguridad laboral. Ya se trate de modelos de dos ruedas para la máxima agilidad en espacios estrechos, o de plataformas de cuatro ruedas para transportes masivos en superficie plana, la calidad constructiva incide directamente en la fluidez de los procesos empresariales. Invertir en soluciones de manutención certificadas significa garantizar una larga vida operativa y una reducción de los riesgos de daños en la mercancía, consolidando la eficiencia de la cadena logística interna y externa.
La integración de carros de trabajo profesionales dentro de una actividad productiva o comercial responde a la necesidad de gestionar la logística de última milla y la manipulación interna con la máxima seguridad. La ventaja principal es la prevención de accidentes: la manutención manual de cajas pesadas o sacos sin el auxilio de palancas mecánicas adecuadas es una de las principales causas de patologías musculoesqueléticas. Un carro bien equilibrado permite levantar pesos que superan con creces la capacidad humana, distribuyendo la fuerza sobre las ruedas y el bastidor en lugar de sobre la espalda del operario. Esto se traduce en una mayor velocidad operativa, especialmente para las empresas de mudanzas o las fruterías, donde el tiempo es un factor crítico y la fatiga física debe ser mitigada.
Además, el uso de equipos específicos como los carros subeescaleras o los portasacos curvos asegura una estabilidad de la mercancía que los sistemas genéricos no pueden ofrecer. La capacidad de transportar artículos voluminosos a través de escalones, rampas o superficies irregulares sin riesgo de vuelco protege la integridad del producto y la seguridad del usuario. En los almacenes modernos, donde la optimización de espacios requiere desplazamientos continuos y rápidos, la maniobrabilidad de un carro de aluminio ligero o la robustez de un modelo de acero inoxidable marca la diferencia entre un proceso fluido y uno ralentizado por contratiempos logísticos. Elegir un carro de alta calidad significa también reducir los costes de mantenimiento, ya que los materiales sólidos y las ruedas antipinchazos garantizan años de servicio sin necesidad de sustituciones frecuentes.
La clasificación de los carros para la manutención de mercancías es extremadamente vasta y se adapta a cada tipología de contenedor o embalaje. Los carros universales de estructura recta son los modelos más comunes, ideales para cajas y paquetes de dimensiones estándar, a menudo dotados de plataformas plegables para reducir el espacio cuando no se utilizan. Para quienes gestionan cargas blandas o inestables, los carros portasacos ofrecen una estructura curva que envuelve la carga y aletas laterales que impiden el deslizamiento lateral. Por otro lado, los carros portacajas están equipados con horquillas específicas para enganchar con seguridad pilas de cajas de bebidas o alimentos, convirtiéndose en los aliados perfectos para el sector HoReCa y la distribución alimentaria.
Para superar barreras arquitectónicas sin el auxilio de ascensores, los carros subeescaleras de seis ruedas utilizan un sistema de rotación en estrella que permite "trepar" por los escalones de modo fluido y controlado, manteniendo la carga siempre en equilibrio. Si la necesidad es, en cambio, desplazar grandes volúmenes sobre superficies planas como departamentos de ferretería o economatos, los carros de cuatro ruedas con plataforma ofrecen la máxima capacidad de carga y estabilidad, gracias a su amplia base de apoyo. No faltan tampoco las variantes basadas en el material: el aluminio para la ligereza requerida por los mensajeros, el acero pintado para la máxima capacidad de carga.
Las ruedas neumáticas ofrecen la mejor amortiguación en terrenos irregulares o exteriores, protegiendo la carga. Las ruedas macizas son ideales para pavimentos lisos y cargas pesadas ya que nunca se desinflan. Las ruedas antipinchazos combinan las ventajas de ambas, ofreciendo la elasticidad de la goma sin el riesgo de pinchazos accidentales en obras o talleres.
El sistema subeescaleras utiliza tres ruedas montadas sobre un soporte rotatorio en estrella a cada lado. Durante la subida de un escalón, el soporte gira pivotando sobre la rueda superior y llevando la siguiente al escalón posterior. Este mecanismo permite transportar cargas pesadas por las escaleras con un esfuerzo mínimo y una estabilidad constante del paquete.
El acero se recomienda para usos intensivos en almacén donde es necesaria la máxima robustez y capacidad de carga para mercancías pesadas. El aluminio es preferible para mensajeros y quienes realizan entregas frecuentes, ya que su ligereza facilita la elevación del propio carro al furgón, manteniendo una excelente resistencia estructural.
Sí, pero es fundamental utilizar carros con plataformas reforzadas y, preferiblemente, estructuras curvas para los bidones u horquillas específicas para las cajas de bebidas. Para el transporte de líquidos se recomienda además una base con centro de gravedad bajo y ruedas dotadas de freno para evitar desplazamientos peligrosos durante las fases de parada y descarga.
Los carros con plataforma plegable son ideales para quienes tienen poco espacio en el almacén o deben transportar el carro en un vehículo. Una vez cerrada la pala de carga, el volumen del carro se reduce drásticamente, permitiendo guardarlo en espacios estrechos sin comprometer la robustez de la estructura cuando se vuelve a abrir para su uso.
El mantenimiento regular incluye la revisión del desgaste de la banda de rodadura de las ruedas y la lubricación de los rodamientos de bolas para garantizar una rotación fluida. También es importante verificar el apriete de los tornillos del asa, especialmente si es plegable, y la integridad de las soldaduras de la plataforma para asegurar que la capacidad de carga máxima permanezca invariable con el tiempo.