Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Columpio individual en pino impregnado en autoclave, dimensiones 160x230x195 cm. Estructura robusta para uso privado en jardines, terrazas y patios.
Columpio de un solo asiento con asiento tipo cesta. Estructura de madera de pino. Disponible para ser enterrado o colocado en el suelo. Dimensiones: L200 x P190 x H230 cm
Columpio de madera de pino para decorar parques y jardines. Disponible con asiento plano o cesta. Dimensiones: L250 x P240 x H275 cm
Columpio para parque infantil de 2 plazas, una de suelo y otra de jaula. Dimensiones: L.300xP.190xh.230 cm.
Columpio individual profesional para guarderías y parques, estructura de madera y acero galvanizado con asiento de cuna antichoque. Certificado UNI EN 1176.
Columpio con asiento cesta para niños de 0 a 4 años. Disponible en la versión para enterrar o a ras del suelo. Dimensiones: L265 x P160 x H230 cm
Columpio para enriquecer las zonas de juego al aire libre. Con asiento plano. Dimensiones: L270 x P180 x H265 cm
Columpio doble para parques públicos de madera y acero, L361xP167xH270 cm. Estructura certificada UNI EN 1176 con asientos de goma antitrauma.
Columpio profesional h27107 de madera de pino nórdico de dos plazas. Incluye asientos tipo cuna de seguridad, ideal para parques públicos y escuelas.
Columpio de madera para parques infantiles o espacios públicos, para niños de entre 3 y 12 años. Dimensiones totales máximas: L365 x D240 x H275 cm
Columpio infantil de 2 plazas con estructura de acero galvanizado y madera de pino nórdico. Dimensiones totales máximas: L345 x D180 x H265 cm
Columpio para espacios exteriores de guarderías y salas de juegos. Número de plazas: 2. Material: madera y acero galvanizado y pintado. Fijación: para enterrar.
Columpio con doble asiento. Para niños de 3 a 11 años. Dimensiones: L376 x P227 x H255 cm
Columpio doble h17203 en madera de pino nórdico con asientos mixtos (cuna y plano), ideal para parques y áreas de juego colectivas. Dimensiones 350x300 cm.
Columpio doble de pino nórdico y acero, 320x175x240 cm. Incluye asiento plano y de cuna para uso profesional en guarderías y parques infantiles.
Columpio doble de madera de pino nórdico de 350x300 cm con asientos mixtos (cuna y plano) y estructura lijada antiastillas para parques infantiles protegidos.
Columpio multifunción h17204 en pino nórdico y acero, 500x300 cm, con asiento de caucho y doble pared de escalada integrada.
Columpio para parque infantil con asiento nido. Material: madera y metal. Dimensiones: L376 x P227 x H255 cm
Columpio inclusivo de nido en pino nórdico (330x155x240 cm). Estructura Made in Italy certificada EN 1176 para parques públicos y áreas de juego colectivas.
Columpio con asiento cuna para un número máximo de usuarios de 5 niños. Dimensiones: L270 x P180 x H265 cm
Columpio inclusivo doble h763_13 en madera laminada y acero. Incluye asiento de seguridad para discapacidad y certificación EN 1176 para parques públicos.
Columpio profesional de madera laminada con asiento plano y asiento doble inclusivo, ideal para parques infantiles públicos y áreas recreativas certificadas.
Columpio tipo nido para parques infantiles y jardines. Estructura de madera de pino. Dimensiones: L370 x P160 x H230 cm
Columpio profesional de dos plazas con tobogán en pino nórdico tratado en autoclave. Dimensiones 500x600 cm, ideal para áreas de juego y parques públicos.
Columpio para parque infantil utilizable por niños discapacitados. Dimensiones: 370x160xh.245 cm.
Columpio biplaza con dos ascensos. Dimensiones: 600x300cm
Columpio inclusivo h763_14 en madera laminada y acero para silla de ruedas, con rampa de acceso autónoma y sistema de bloqueo de seguridad.
Los columpios representan una solución fundamental para el mobiliario de espacios lúdicos, tanto privados como públicos, contribuyendo al desarrollo motor y al bienestar de los niños. Disponibles en múltiples configuraciones, desde versiones individuales hasta dobles, pasando por soluciones especializadas para la inclusión, los columpios se distinguen por sus materiales de alta calidad, estructuras robustas y cumplimiento de las normativas europeas de seguridad. La elección del tipo adecuado depende de factores como la edad de los usuarios, el espacio disponible, el uso intensivo previsto y las condiciones climáticas de la zona de instalación. Ya sea para un jardín privado, una guardería, una escuela primaria o un parque público, el catálogo propone soluciones construidas según estándares internacionales, con especial atención a la durabilidad y la seguridad estructural.
Los columpios no son meras estructuras recreativas: representan entornos de aprendizaje donde los niños desarrollan coordinación, equilibrio y conciencia de su propio cuerpo en el espacio. La diferenciación entre asientos planos, de seguridad (tipo jaula) y de cuna responde a necesidades específicas relacionadas con la edad y el nivel de autonomía del usuario, garantizando la accesibilidad incluso para niños con discapacidades motoras. La calidad constructiva incide directamente en la longevidad del producto y en la capacidad de mantener elevados estándares de seguridad a lo largo del tiempo. Los materiales utilizados —pino escandinavo tratado, acero galvanizado, aluminio anodizado— son elegidos para resistir los agentes atmosféricos y el desgaste derivado del uso frecuente.
Los columpios constituyen una herramienta esencial para promover la actividad física y el juego al aire libre en niños de diferentes grupos de edad. El uso regular de los columpios favorece el desarrollo del equilibrio, de la coordinación motora y de la propiocepción, competencias fundamentales para el crecimiento psicomotor. Desde el punto de vista recreativo y psicológico, los columpios ofrecen una experiencia sensorial de movimiento que contribuye al bienestar emocional y a la reducción del estrés en los niños. En entornos escolares y espacios públicos, la presencia de equipos lúdicos diversificados, incluidos los columpios, incrementa el atractivo del área y favorece la inclusión de niños con diferentes capacidades físicas. La versatilidad del producto permite adaptarse a diferentes contextos: desde la dimensión íntima de un jardín privado hasta la mayor escala de un parque municipal.
Desde un punto de vista de gestión, invertir en columpios de calidad significa reducir los costes de mantenimiento y sustitución a medio-largo plazo. Los materiales resistentes a la humedad, a las variaciones térmicas y a los rayos UV minimizan el deterioro estructural, garantizando una mayor longevidad de la instalación. Para las administraciones públicas y las estructuras escolares, la disponibilidad de equipos lúdicos completos y seguros representa un elemento de calidad del servicio ofrecido a las familias. El cumplimiento de las normativas europeas UNE-EN 1176 proporciona garantías sobre la seguridad estructural, los márgenes de las zonas de seguridad (áreas de caída) y la correcta instalación, aspectos críticos para minimizar el riesgo de accidentes durante el uso. La oferta de asientos diversificados —planos, de seguridad, de cuna— amplía la accesibilidad incluyendo a niños de diferentes edades y con necesidades específicas de estabilidad.
El catálogo de columpios comprende principalmente tres categorías principales, cada una diseñada para necesidades específicas. Los columpios individuales representan la solución más compacta y versátil: disponibles con asiento plano, de seguridad o de cuna, se adaptan a espacios reducidos como jardines privados, terrazas y patios. El asiento plano está indicado para niños a partir de 3 años con autonomía motora consolidada; el asiento de seguridad (jaula) ofrece mayor contención y se recomienda para niños más pequeños (0-4 años) o con menor coordinación; el asiento de cuna garantiza el máximo soporte y estabilidad, ideal para la primera infancia y para niños con discapacidades motoras. Las estructuras están realizadas principalmente en madera de pino escandinavo impregnada en autoclave, una solución que combina ligereza con resistencia a los agentes atmosféricos, o en acero galvanizado y lacado para entornos de muy alto desgaste.
Los columpios dobles están diseñados para acoger a dos niños simultáneamente, ampliando las posibilidades de juego interactivo y socialización. Disponibles en las mismas variantes de asientos (planos, mixtos, de seguridad), los columpios dobles ocupan espacios ligeramente superiores pero siguen siendo instalables en muchos contextos públicos sin un volumen excesivo. Modelos como el "Mini columpio doble" se dirigen específicamente a espacios reducidos (parques de pequeñas dimensiones, áreas de juego interiores), manteniendo estándares de seguridad elevados a pesar de sus dimensiones contenidas. Los columpios para niños con discapacidad representan una categoría especializada con asientos de nido ergonómico, sistemas de soporte lateral, cinturones de seguridad y alturas reducidas para facilitar el acceso. Estos modelos se enmarcan en la lógica del diseño inclusivo y permiten que niños con discapacidades motoras o sensoriales disfruten de los espacios lúdicos de forma autónoma y segura.
La selección del columpio apropiado depende de una serie de factores técnicos y contextuales que deben evaluarse detenidamente. El primer criterio de decisión se refiere a la edad y las capacidades motoras de los usuarios: los niños de 0-2 años necesitan asientos altamente contenedores como la cuna o la jaula cerrada; los niños de entre 2-4 años pueden utilizar jaulas abiertas o cunas; los niños de 3-12 años disponen de una mayor libertad de elección, pudiendo utilizar asientos planos si tienen buen equilibrio. El espacio disponible representa el segundo factor determinante: los columpios individuales requieren una huella en el suelo menor que los dobles, pero en jardines de dimensiones medias es preferible prever una zona lúdica más articulada. La configuración del espacio circundante —presencia de superficies de atenuación de impactos (arena, caucho), distancia de obstáculos, orientación respecto a fuentes de calor— influye en la viabilidad y la seguridad.
Un aspecto crítico a menudo subestimado es la evaluación del tipo de uso previsto: si el columpio se someterá a un uso intensivo (escuela, parque público con alta frecuencia), es aconsejable orientarse hacia estructuras de acero galvanizado con asientos de goma antichoque, más resistentes al desgaste; para jardines privados con uso ocasional, la madera impregnada ofrece un excelente compromiso entre estética, funcionalidad y sostenibilidad ambiental. Las condiciones climáticas de la zona de instalación requieren especial atención: en áreas con alta humedad y salinidad del aire, el acero galvanizado o el aluminio anodizado garantizan una mejor resistencia a la corrosión que la madera, aunque esta última, si se trata correctamente, sigue siendo una opción válida. La opción de fijación —para enterrar con cimentación de hormigón, o a nivel de suelo con anclaje mecánico— debe coordinarse con el tipo de terreno y con las normativas de construcción locales. Los errores frecuentes incluyen la subestimación del espacio necesario para la zona de seguridad (área alrededor del columpio donde no debe haber obstáculos), la elección de asientos inadecuados para la edad de los niños y la falta de control de la compatibilidad con las estructuras de anclaje disponibles.
La seguridad de los columpios está regulada a nivel europeo por la norma UNE-EN 1176 (Equipamiento de las áreas de juego y superficies), que establece los requisitos de diseño, fabricación, instalación, inspección y mantenimiento. Esta normativa define parámetros técnicos como la altura de caída libre, las zonas de seguridad (áreas de caída) alrededor del equipo, la resistencia mecánica de los materiales, los márgenes de seguridad en los puntos de articulación y la distancia mínima entre asientos y estructuras de soporte. Los fabricantes que cumplen con esta norma proporcionan declaraciones de conformidad CE e instrucciones de montaje detalladas. Cualquier columpio destinado a espacios públicos o a estructuras colectivas debe estar acompañado de dicha certificación. Además, la norma especifica que los columpios deben someterse a una inspección visual preliminar durante la instalación y a revisiones periódicas (semestrales o anuales según el uso) para verificar la integridad estructural, el desgaste de los materiales y la funcionalidad de los sistemas de seguridad.
Requisitos específicos se refieren a los materiales de contacto y las sustancias nocivas: los revestimientos de los columpios no deben contener plomo u otras sustancias tóxicas, y los colores utilizados deben ser atóxicos y resistentes a la decoloración. La norma UNE-EN 1177 regula, por su parte, las superficies de atenuación de impactos (arena, corteza, caucho sintético), definiendo el espesor mínimo y la resistencia necesaria en función de la altura de caída prevista. El cumplimiento de estos estándares es esencial para minimizar el riesgo de lesiones y para garantizar la responsabilidad civil en caso de accidente. Aspectos recurrentes surgidos de la práctica de gestión incluyen la importancia de la documentación técnica (manuales de mantenimiento, fichas de control periódico), la formación del personal encargado de la vigilancia sobre cómo reconocer los defectos estructurales, y la adopción de registros de mantenimiento accesibles con fines de transparencia y trazabilidad. Las administraciones públicas, en particular, deben garantizar una trazabilidad completa de las inspecciones y de las intervenciones de mantenimiento para cumplir con las obligaciones de prevención y protección contra riesgos.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la que mejor se adapte a su contexto operativo. Desde columpios individuales compactos hasta versiones dobles especializadas, desde madera escandinava hasta acero galvanizado, el catálogo ofrece opciones para cada necesidad de espacio, edad e intensidad de uso.
El asiento plano es ideal para niños a partir de 3-4 años con buena autonomía motora y equilibrio desarrollado. El asiento de seguridad ofrece una mayor contención y soporte lateral, indicado para niños más pequeños (0-4 años) o con dificultades de coordinación. El asiento de seguridad limita el movimiento pero aumenta la estabilidad; el asiento plano permite mayor libertad de movimiento pero requiere mayor control motor.
Los columpios individuales requieren una zona de aproximadamente 3-4 metros de longitud y 2-3 metros de anchura, considerando la zona de seguridad (área de caída) delantera y trasera. Los columpios dobles necesitan espacios mayores, hasta 4-5 metros de longitud. Consulte siempre el manual técnico del producto para los datos precisos de dimensiones y zona de seguridad en función de la altura de caída.
La madera impregnada en autoclave (pino escandinavo) necesita controles periódicos para verificar posibles grietas, astillamientos o filtraciones de agua, pero con un mantenimiento preventivo correcto dura muchos años. El acero galvanizado requiere menos intervenciones de mantenimiento ordinario, pero debe controlarse la corrosión en entornos con alta humedad. Ambos materiales, si cumplen con la normativa, garantizan una duración de varios años.
Ambos materiales, si están certificados según la norma UNE-EN 1176, ofrecen idénticos niveles de seguridad. La elección entre acero y madera depende de necesidades estéticas, climáticas y de mantenimiento. El acero es más robusto en entornos de muy alto desgaste (parques públicos); la madera es más estética en jardines privados. El cumplimiento de la normativa es el verdadero factor determinante de la seguridad, no el material.
Sí, el catálogo incluye 'Mini columpios dobles' diseñados específicamente para espacios reducidos, con dimensiones compactas (aprox. 240-300 cm de longitud) manteniendo estándares de seguridad elevados. No obstante, es indispensable verificar que el espacio disponible permita la zona de seguridad mínima requerida por la norma; de lo contrario, la instalación no será viable por razones de seguridad.