Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Vitrina para almacenamiento de medicamentos con 1 puerta. Dimensiones: An 52 x Pr 35 x Al 138 cm
Armario para medicamentos de una sola puerta. Dimensiones L.510xP.400xh.1500 mm.
Vitrina para medicamentos con 2 compartimentos. Dimensiones: L75 x P37 x H164 cm
Armario para medicamentos de acero con vidrio templado y estantes ajustables. Dimensiones: L.53 x P.36 x H.144 cm.
Vitrina de una puerta para fármacos y medicamentos. Los estantes pueden colocarse sobre una estantería. Laterales, puerta y estantes de cristal moldeado.
Armario para consevación de medicamentos con cerradura. Dimensiones: An. 79 x Pr. 36 x Al. 186 cm
Vitrina expositor para medicamentos con 2 puertas, una de cristal y otra de chapa de acero pintada.
Armario porta medicamentos de dos puertas. Dimensiones: L.100xP.35x h.160 cm.
Vitrina para medicamentos con 5 estantes de vidrio. Dimensiones: L.80 x P.40 x h. 180 cm
Vitrina para medicamentos con puertas de cristal y chapa de acero.
Vitrina medicamentos con dos puertas y tres estantes. Dimensiones: L:75xP:38xH:169 cm.
Armario para medicamentos de 4 puertas con estantes de cristal. Material de la estructura: acero pintado. Dimensiones: An. 75 x Pr. 38 x Al. 169 cm
Armario para medicamentos en acero. Equipado con una puerta y 3 estantes internos. Dimensiones: L56 x P54,5 x H182,5 cm.
Armario para medicamentos ideal para consultas médicas y ambulatorios. Tamaño: L.930xP.600xh.1980 mm.
Armario para medicamentos con una puerta con estantes de acero regulables. Dimensiones: L.53 x P.36 x h. 144 cm.
Vitrina para medicamentos con 2 puertas y 4 estantes regulables. L.75 x P.38 x h.169 cm
Armario para medicamentos ideal para consultas médicas y consultorios. Dimensiones: An. 750 x Pr. 400 x Al. 1700 mm.
Armario para medicamentos con 20 contenedores de bandeja, 8 estantes regulables más armario interno.
Armario para medicamentos con puertas correderas y 4 estantes. Dimensiones: An.120xPr.45xAl.200 cm.
Armario para conservación de medicamentos con 2 puertas. Material: acero. Dimensiones: L110 x P54,5 x H182,5 cm.
Armario para medicamentos con dos puertas de vidrio y dos de chapa. Dimensiones: L:75 P:38 h:169 cm.
Armario porta medicamentos para ambulatorio. Con 2 puertas y 5 estantes internos. Dimensiones: L93 x P60 x H198 cm
Armario médico de estructura de aglomerado de madera. Estantería interior giratoria.
Armario para medicamentos de melamina blanca con 2 puertas. Producto Italiano. Dimensiones: L.100xP.60xh.195 cm.
Armario para medicamentos con 24 compartimentos. Dimensiones: L.90xP.60xh91.5 cm.
Armario para medicamentos para consultorios médicos, hospitales, ambulatorios. Dimensiones: L.90xP.60xh.148 cm.
Armario para medicamentos con 60 compartimentos. Dimensiones: L.90xP.60xh.200 cm.
Armario Porta fármacos en bilaminato con 2 puertas. Producción Italiana. Dimensiones: L.100xP.60xh.195 cm
Armario para medicamentos con dos puertas bilaminadas y base de acero pintado. Dimensiones: 96 x 66 x h.195 cm.
Armario para medicinamentos con 30 compartimentos más cajones. Dimensiones: L.90xP.60xh.200 cm.
Armario porta medicamentos de 36 puestos con caja fuerte para narcóticos. L. 1310 x P. 535 x altura. 2000 mm.
Armario para medicamentos de 56 plazas con 1 estante telescópico. L. 1550 x prof. 535 x altura. 2000 mm.
Armario para medicamentos con 63 puestos, con 1 estante telescópico. L. 1550 x prof. 535 x altura. 2000 mm.
Armario para medicamentos con 54 puestos, con caja fuerte para narcóticos. L. 1550 x P. 535 x h. 2000 mm.
Armario porta medicamentos de 67 plazas con caja fuerte para narcóticos. L. 1550 x P. 535 x h. 2000 mm.
Armario de 82 plazas con caja fuerte para narcóticos. L. 1550 x prof. 535 x alt. 2000 mm.
Los armarios y las vitrinas para medicamentos representan una solución esencial para la conservación segura y organizada de las medicinas en entornos sanitarios, consultorios, farmacias y centros médicos. Estos sistemas combinan funcionalidad de almacenamiento con visibilidad controlada, garantizando una accesibilidad rápida a los fármacos mientras se mantienen estándares higiénicos y de seguridad estrictamente conformes con la normativa vigente. La elección correcta de un armario o vitrina influye directamente en la gestión del inventario farmacéutico, en la prevención del deterioro de los medicamentos y en el cumplimiento normativo del establecimiento.
Las estructuras disponibles en nuestros catálogos abarcan desde soluciones compactas para pequeños consultorios hasta sistemas de gran capacidad destinados a instalaciones hospitalarias y farmacias de dimensiones medianas. Cada modelo está diseñado considerando los principios de ergonomía, durabilidad de los materiales y facilidad de higienización, factores determinantes en entornos donde el control microbiológico y la limpieza sistemática representan prioridades operativas diarias.
Un armario o una vitrina dedicados a los medicamentos garantiza protección contra los factores ambientales que comprometen la integridad del producto: luz directa, variaciones de temperatura y humedad excesiva. Estos contenedores especializados mantienen condiciones estables de almacenamiento, reduciendo significativamente el riesgo de degradación químico-biológica de las moléculas activas presentes en los preparados. La conservación controlada extiende la vida útil de los medicamentos y preserva la eficacia terapéutica, reduciendo el desperdicio económico y mejorando el rendimiento de las inversiones sanitarias. Además, la estructura de vitrinas o puertas cerradas permite la visualización inmediata del contenido sin exposición incontrolada, acelerando los tiempos de retirada en situaciones de emergencia clínica.
Desde el punto de vista de la gestión, estos sistemas facilitan la organización logística de los medicamentos según protocolos estandarizados: separación entre fármacos con receta y de venta libre, segregación de sustancias estupefacientes o controladas en compartimentos dedicados y bajo llave, categorización por principio activo o patología. El cierre con cerradura representa un elemento crítico de seguridad, previniendo accesos no autorizados y reduciendo el riesgo de sustracción, adulteración o uso indebido. Los consultorios médicos, farmacias y centros de salud que implementan sistemas de conservación farmacéutica certificados demuestran, además, un mayor cumplimiento en las inspecciones normativas y una documentación más rastreable para las auditorías internas.
El mercado ofrece una variedad articulada de soluciones constructivas. Los armarios de una sola puerta representan la categoría de entrada, ideales para consultorios con volumen de almacenamiento limitado, caracterizados por dimensiones contenidas (longitudes generalmente entre 50 y 80 cm) y profundidades compactas. Las vitrinas de doble o múltiple puerta amplían la capacidad de carga mediante puertas correderas o batientes, manteniendo la visibilidad frontal y el acceso facilitado a los estantes. Los armarios con puertas mixtas (combinación de vidrio y chapa metálica) representan un compromiso entre exposición visual y protección contra la manipulación externa. Los sistemas con estantería giratoria optimizan el espacio interno mediante la rotación, siendo especialmente adecuados en contextos donde el espacio en planta es crítico. Los modelos con cajones o bandejas extraíbles facilitan la catalogación y la retirada rápida de medicamentos divididos por categoría terapéutica o destino clínico.
Además de la geometría estructural, varían los materiales de fabricación: el acero pintado garantiza durabilidad, resistencia a la corrosión y facilidad de higienización mediante detergentes químicos; la melamina ofrece una estética más agradable y un acabado superficial adecuado para contextos donde el aspecto visual influye en la percepción del paciente; los paneles de aglomerado de madera equilibran coste y rendimiento de forma aceptable para instalaciones con presupuesto ajustado. Los estantes suelen ser de vidrio templado (resistencia mecánica y transparencia), acero (mayor carga) o madera melaminada (compromiso estético-funcional). Algunos modelos incluyen módulos internos bajo llave para estupefacientes, respondiendo así a la normativa directamente desde el diseño. Las dimensiones varían desde formatos pequeños de aproximadamente 50x35x138 cm hasta grandes armarios industriales de más de 200 cm de altura y profundidades superiores a 60 cm.
La selección comienza con la evaluación del volumen farmacéutico medio gestionado: un pequeño consultorio médico con turnos limitados requiere una vitrina compacta de una sola puerta, mientras que una farmacia con decenas de referencias y rotación diaria necesita armarios modulares o multicompartimento. Considere el número y el tipo de medicamentos a conservar, distinguiendo entre formas sólidas (comprimidos, viales), líquidos (frascos, botellas) y preparaciones delicadas que requieren protección específica contra la luz. El acceso físico es un factor decisivo: los consultorios médicos se benefician de puertas batientes frontales-centrales para mayor rapidez de acceso; las farmacias prefieren estanterías abiertas o puertas correderas donde el operador accede desde un lado específico sin obstáculos. Verifique si las normas locales prescriben compartimentación forzada para productos controlados: algunos ordenamientos exigen un cofre integrado con doble cerradura, otros aceptan un mueble separado contiguo.
Un aspecto a menudo subestimado es la estabilidad térmica de la ubicación: los entornos sujetos a oscilaciones de temperatura (locales no climatizados o expuestos a la radiación solar) requieren armarios con aislamiento térmico superior o ubicados en zonas sombreadas. La profundidad del estante debe corresponder a la longitud de los envases de medicamentos más voluminosos: los errores en esta evaluación generan espacios muertos e ineficiencia logística. Se recomienda la regulabilidad de los estantes sobre cremallera, ya que permite la adaptación dinámica sin intervenciones estructurales. Para farmacias, la visibilidad frontal de los fármacos expuestos es competitiva: los armarios con puertas íntegramente de vidrio templado, aunque requieren un mantenimiento más frecuente, mejoran la experiencia del cliente y aceleran el reconocimiento visual del producto. Cuando los estupefacientes representan una fracción significativa del inventario, invierta en modelos certificados con módulo interno multicompartimento, evitando la compra por separado de cajas fuertes adicionales. Por último, consulte las necesidades de higienización: superficies lisas, esquinas redondeadas y materiales hidrófugos simplifican la desinfección diaria según los protocolos hospitalarios.
La conservación de medicamentos está regulada por normativas nacionales e internacionales estrictas. En Italia, el D.Lgs. 193/2006 y circulares ministeriales específicas dictan las modalidades de almacenamiento, trazabilidad y acceso a los medicamentos, en particular aquellos sujetos a receta. La normativa sobre productos controlados (estupefacientes y psicótropos) exige la conservación en contenedores con cerradura, a menudo en doble compartimento, según las indicaciones de la Autoridad Sanitaria Local. Las instalaciones sanitarias (hospitales, policlínicos) deben cumplir con la norma ISO 14644 sobre esterilidad ambiental en áreas de preparación farmacéutica, con implicaciones indirectas en la elección de armarios fácilmente higienizables y fabricados con materiales antiestáticos cuando sea necesario. La resistencia al fuego se prescribe en algunas normativas regionales para instalaciones que albergan pacientes o departamentos críticos.
Desde el punto de vista constructivo, la solidez estructural se certifica mediante pruebas de carga según normas CEE: un armario de medicamentos debe soportar al menos 300-400 kg de fármacos distribuidos, con margen de seguridad. La facilidad de higiene está implícita en los estándares hospitalarios: ausencia de bordes afilados, uniones herméticas entre paneles, pinturas atóxicas y materiales libres de ftalatos. Algunos ordenamientos regionales incluyen auditorías periódicas sobre las modalidades de conservación, controlando la conformidad dimensional, la presencia de etiquetas de identificación, la separación entre clases farmacéuticas y la integridad de los sellos. La trazabilidad documental es cada vez más requerida: fotografiar el interior del armario a intervalos estandarizados y registrar los movimientos de productos controlados mediante registros físicos o digitales constituye una práctica correcta incluso donde no es obligatoria. Consulte siempre al ente normativo territorial para conocer las restricciones específicas de su jurisdicción, ya que los requisitos varían entre municipios y regiones.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la más adecuada a su contexto operativo. Nuestro catálogo incluye más de cuarenta modelos certificados, desde vitrinas compactas para microambientes hasta armarios industriales para farmacias hospitalarias, cada uno con especificaciones técnicas detalladas y compatibilidad normativa verificada.
Una vitrina se caracteriza por tener puertas transparentes (vidrio templado) en uno o más lados, lo que permite la visibilidad inmediata del contenido sin necesidad de apertura. Un armario tiene puertas opacas de chapa o melamina, ofreciendo una mayor protección contra la luz y la visibilidad externa. Las vitrinas son preferidas en farmacias por marketing visual, mientras que los armarios se eligen en consultorios y hospitales por privacidad.
Las dimensiones varían según el uso. Los modelos compactos para consultorios oscilan entre 50-60 cm de ancho, 35-40 cm de profundidad y 140-180 cm de altura. Los armarios de categoría media alcanzan los 80-100 cm de ancho y 200 cm de altura. Las farmacias hospitalarias utilizan sistemas modulares de más de 120 cm de ancho. Verifique siempre el espacio disponible y la capacidad de carga del suelo antes de la compra.
Organice los fármacos por categoría terapéutica o por orden alfabético según el principio activo. Mantenga temperaturas entre 15-25 °C y proteja de la luz directa colocando el armario en zonas sombreadas. Segregue los estupefacientes en compartimentos cerrados con llave independientes. Controle las caducidades con regularidad y etiquete todos los envases con la fecha de recepción. Desinfecte los estantes mensualmente con detergentes apropiados.
El mantenimiento es mínimo. Limpie las superficies externas y los cristales semanalmente con un detergente neutro y un paño suave. Lubrique las bisagras y los mecanismos de cierre cada 6 meses. Verifique la integridad de las juntas y del sistema de bloqueo. Si el armario dispone de cerraduras, compruebe su funcionamiento con regularidad. No utilice disolventes agresivos en las partes pintadas.
No se recomienda. Las temperaturas superiores a 25-30 °C de forma permanente degradan muchos fármacos, especialmente los biológicos y liofilizados. Si el ambiente no está climatizado, instale el armario en el punto más fresco (esquina norte, lejos de ventanas), proteja con una cortina termorreflectante externa o considere el uso de climatizadores locales. Supervise la temperatura interna con un registrador de datos para verificar el cumplimiento.
Estime el número medio de referencias farmacéuticas gestionadas (principios activos x formas x dosis) y multiplíquelo por el volumen medio unitario de cada envase (un envase estándar ocupa unos 50-100 cm³). Añada un 20-30% de espacio de reserva para nuevas adquisiciones y rotación de stock. Consulte a su proveedor principal para evaluar el número medio de envases en stock diario y compárelo con el volumen neto del armario indicado por el fabricante.
Sí, siempre que cumplan con las normativas europeas de solidez (pruebas de carga) e higiene. No obstante, las farmacias hospitalarias y los centros que gestionan estupefacientes requieren certificaciones de conformidad específicas adicionales: consulte con su colegio profesional y la autoridad sanitaria local para obtener una lista de productos preaprobados y evitar compras no conformes que podrían generar problemas en las auditorías.