Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Paquete de 2 unidades
224,89 € IVA incl.Camilla de emergencia plegable. Dimensiones abierto: 188x45x7 cm
Camilla de primeros auxilios de aluminio, plegable con 4 pies y cinturones.
Paquete de 3 unidades
461,01 € IVA incl.Camilla de emergencia enrollable. Cumple con la normativa. Capacidad de carga garantizada: 120 kg
Paquete de 3 unidades
470,45 € IVA incl.Camilla de emergencia espinal. Capacidad nominal: 150 kg.
Camilla espinal para transporte y rescate de pacientes. Color: naranja. Carga: 150 kg.
Camilla de emergencia plegable de aluminio con 2 ruedas
Tablero espinal para transporte de pacientes. Material: plástico. Capacidad: 160 kg.
Camilla de rescate plegable con estructura de aluminio. Dimensiones: 203x50x14cm
Paquete de 2 unidades
515,22 € IVA incl.Camilla de emergencia plegable de 4 cuerpos. Dimensiones abierto: L.220xP.55xh.14 cm
Tablero espinal para salvamento y rescate con dos cinturones con hebilla. Dimensiones abierto: 480 x 63 x H.1875 mm.
Camilla cuchara de emergencia con doble cierre. Alcance máximo. 160 kilogramos
Camilla de recuperación de plástico enrollable. Sistema de guardado flexible.
Camilla tipo cesta de emergencia. Capacidad: 315 kg. Dimensiones: L217,8 x P61,8 x H18,9 cm.
Camilla para el rescate de heridos. Material: polietileno de alta densidad. Dimensiones: L186 x P43 x H7 cm.
Camilla cuchara radiotransparente para la toma de rayos X en la sala de rayos X. Estructura de acero. Carga máxima: 160 kg
Camilla tipo cesta para transporte de pacientes. Material: plástico ABS de alta calidad. Dimensiones: L218 x P59 x H20 cm.
Camilla de primeros auxilios en ABS.Dimensiones ensamblado: L214,1 x D81,8 x H18,9 cm.
Las camillas de emergencia representan una herramienta fundamental en los contextos de rescate y primera intervención, tanto en el ámbito sanitario como en operaciones de evacuación. Estos dispositivos deben combinar resistencia estructural, facilidad de transporte y seguridad del paciente, garantizando el posicionamiento correcto durante las fases críticas de movimiento. Una camilla eficaz permite al personal médico y a los rescatistas operar con precisión, reduciendo los riesgos de traumas adicionales al paciente y optimizando los tiempos de intervención. La gama disponible incluye modelos ligeros y compactos, tableros espinales especializados, soluciones plegables y camillas con sistemas de inmovilización, cada una diseñada para necesidades operativas específicas en el sector de la emergencia-urgencia.
Las camillas de emergencia resultan indispensables para afrontar situaciones críticas donde la rapidez de intervención y la seguridad del paciente se entrelazan. Una camilla adecuada permite estabilizar al paciente durante el transporte, reduciendo el riesgo de complicaciones secundarias y garantizando el máximo confort compatible con las necesidades clínicas. En el contexto prehospitalario, los rescatistas se encuentran frecuentemente operando en espacios reducidos, entornos difíciles o situaciones de desastre donde la practicidad del dispositivo se vuelve crítica. Las camillas plegables permiten reducir el volumen durante el transporte, mientras que los modelos especializados como los tableros espinales ofrecen una inmovilización específica para pacientes con sospecha de trauma vertebral.
Además de los aspectos funcionales, la elección de una camilla idónea influye directamente en la calidad del trabajo del equipo de rescate. Mangos reforzados, capacidades de carga adecuadas y materiales resistentes al desgaste garantizan durabilidad en el tiempo y fiabilidad en cada situación. Una inversión consciente en equipos de calidad se traduce en mayor eficiencia operativa, menor fatiga física de los operarios y, sobre todo, mejores condiciones de transporte para el paciente en emergencia.
Desde el punto de vista práctico, las camillas modernas integran soluciones técnicas específicas para diversos contextos operativos: las versiones enrollables ofrecen portabilidad extrema para situaciones de evacuación en terrenos difíciles, los modelos con ruedas facilitan el movimiento en entorno hospitalario, mientras que los tableros espinales representan el estándar para el transporte de pacientes con traumas potencialmente graves. La variedad de soluciones disponibles permite que cada estructura de emergencia disponga del equipo más idóneo para sus condiciones operativas y geográficas específicas. Además, las camillas conformes a las normativas internacionales garantizan la compatibilidad con los protocolos de rescate estandarizados y facilitan el entrenamiento del personal, elemento crucial en contextos donde la prontitud representa un factor salvavidas.
El catálogo de camillas para emergencia se articula en diversas categorías, cada una respondiendo a necesidades operativas específicas. Las camillas plegables de aluminio anodizado representan el compromiso ideal entre ligereza y resistencia, ofreciendo capacidades de carga que varían comúnmente entre 120 y 250 kilogramos. Estos modelos se pliegan fácilmente para el transporte y encuentran aplicación transversal en ambulancias, servicios de rescate terrestre y operaciones de evacuación. Las camillas enrollables, empaquetadas al vacío, garantizan un volumen mínimo y son particularmente apreciadas en contextos de protección civil y rescate alpino donde el espacio es extremadamente limitado. Los modelos compactos con altas capacidades de carga (hasta 340 kg) ofrecen soluciones robustas para pacientes con necesidades específicas de soporte.
Los tableros espinales constituyen una categoría especializada dedicada a la inmovilización de pacientes con sospecha de trauma en la columna vertebral. Fabricados en polietileno o HDPE, estos dispositivos presentan características radiotransparentes que permiten exámenes diagnósticos sin necesidad de retirada. Muchos tableros espinales incluyen pines de inmovilización y cinturones de fijación para garantizar la máxima estabilización durante el transporte, elemento esencial en traumas potencialmente complejos. Algunas versiones son flotantes y se emplean en operaciones de rescate en entorno acuático, donde la resistencia al agua y la capacidad de sustentación se convierten en requisitos críticos. Los tableros pediátricos representan soluciones dedicadas para el transporte seguro de pacientes jóvenes, con capacidades de carga reducidas pero específicamente calibradas para sus necesidades anatómicas.
Las camillas de cuchara y los modelos apilables completan la oferta para contextos operativos particulares. Las camillas de cuchara de aluminio permiten la carga lateral del paciente minimizando movimientos adicionales, técnica valiosa en situaciones donde el paciente no puede ser desplazado verticalmente. Los modelos apilables permiten reducir los espacios de almacenamiento en las instalaciones, representando una solución logística inteligente para almacenes y bases operativas. Finalmente, las camillas con topes metálicos y sistemas de inmovilización avanzados responden a protocolos de rescate particularmente estructurados, donde la estandarización del dispositivo se adhiere a especificaciones clínicas bien definidas.
La selección de la camilla apropiada requiere una evaluación consciente de múltiples factores operativos y clínicos. En primer lugar, la capacidad de carga nominal debe corresponder a las necesidades de la población atendida, considerando tanto el peso medio como la necesidad de márgenes de seguridad suficientes. Las estructuras que operan principalmente en entornos urbanos pueden preferir camillas estándar con ruedas, mientras que los servicios de rescate alpino o protección civil necesitan prioritariamente modelos ultraligeros. El número de mangos representa un aspecto a menudo subestimado: las camillas con 10-16 mangos distribuidos permiten agarres ergonómicos a varios operarios y facilitan maniobras en espacios reducidos, elemento crítico en entorno edificado o en los accesos hospitalarios. La facilidad de movimiento también depende de la altura ajustable, cuando está disponible, ya que reduce la carga biomecánica sobre los operarios durante el transporte prolongado.
Otro criterio fundamental se refiere a la especialización clínica del dispositivo. Los pacientes con traumas espinales requieren obligatoriamente tableros espinales dedicados, no camillas estándar; el mismo principio se aplica a operaciones de rescate en agua donde las propiedades de flotabilidad y radiotransparencia se vuelven vinculantes. La configuración dimensional (longitud, anchura, altura) influye directamente en la compatibilidad con los medios de transporte disponibles: una ambulancia estándar impone restricciones físicas que una camilla extra larga no podría respetar. El material de la superficie adquiere relevancia práctica considerando la necesidad de higiene y desinfección; las camillas con revestimiento impermeable resultan superiores en contextos donde el control de infecciones es prioritario. La evaluación de los costes operativos incluye no solo el precio de compra, sino también la duración prevista, el mantenimiento requerido y la disponibilidad de repuestos; un modelo económico que necesite sustitución frecuente representa una mala inversión frente a una solución más robusta.
Los errores comunes en la elección incluyen la subestimación de la compatibilidad logística: una camilla plegable en cuatro partes ofrece una transportabilidad superior, pero los tiempos de ensamblaje aumentados podrían no ser tolerables en operaciones de rescate donde la velocidad es crítica. Otro error frecuente consiste en descuidar la curva de aprendizaje operativo: las camillas innovadoras con mecanismos sofisticados requieren un entrenamiento específico del personal, elemento a veces no considerado en el presupuesto de implementación. La elección ideal contempla la sinergia entre las especificaciones técnicas del dispositivo, el contexto operativo real de la estructura, las competencias disponibles del personal y los protocolos clínicos adoptados. Consultar al personal de rescate que utilizará diariamente el equipo representa un paso esencial, ya que quienes operan en el campo identifican rápidamente restricciones y oportunidades no evidentes en las evaluaciones teóricas.
Las camillas de emergencia operan dentro de un marco normativo articulado que garantiza seguridad, eficacia y estandarización internacional. La normativa EN 1865 representa el estándar europeo de referencia para las camillas plegables, estableciendo requisitos de resistencia estructural, capacidad de carga, funcionalidad y comportamiento en situaciones de impacto. Esta normativa impone pruebas de durabilidad específicas, incluyendo ciclos repetidos de apertura-cierre, pruebas de inestabilidad lateral y evaluación de la resistencia al deterioro de los mecanismos de bloqueo. La conformidad con la norma EN 1865 constituye un prerrequisito esencial para la adquisición por parte de estructuras sanitarias públicas en numerosos países europeos, representando una garantía de fiabilidad mínimamente aceptable. Del mismo modo, los tableros espinales deben cumplir con estándares específicos que certifiquen sus propiedades de radiotransparencia, resistencia y estabilidad dimensional.
Los requisitos de seguridad incluyen características constructivas como bordes redondeados para evitar lesiones accesorias, ausencia de materiales tóxicos en contacto con el paciente y resistencia a la humedad para garantizar el funcionamiento en entornos críticos. La certificación de conformidad representa un elemento documental fundamental en los procedimientos de licitación para adquisiciones públicas y en la práctica de responsabilidad civil de las estructuras sanitarias. Muchas camillas modernas son también parcialmente radiotransparentes, lo que permite exámenes diagnósticos radiológicos sin necesidad de trasladar al paciente, elemento que mejora significativamente la calidad clínica del rescate. El mantenimiento preventivo está regulado en numerosos protocolos nacionales, imponiendo inspecciones periódicas de los mecanismos de bloqueo, control de la integridad estructural y verificación de la capacidad de carga certificada. Los sistemas de inmovilización, cuando están presentes, deben cumplir con estándares ergonómicos que garanticen el confort del paciente durante períodos prolongados de transporte, un elemento a menudo descuidado pero significativo en la práctica clínica contemporánea.
Aspectos recurrentes en la práctica operativa incluyen la necesidad de trazabilidad e identificación unívoca de la camilla, facilitando los procesos de mantenimiento programado y responsabilidad de uso. Muchas estructuras implementan sistemas de etiquetado con códigos identificativos y fechas del último control técnico, una buena práctica que reduce los riesgos de uso de equipos no idóneos. La compatibilidad con sistemas de transporte estandarizados (carros de ambulancia, helicópteros de rescate, embarcaciones de salvamento) representa un aspecto a menudo regulado por normas específicas para cada contexto operativo. La formación del personal sobre el uso apropiado, los límites de carga y los procedimientos de emergencia constituye un elemento vinculante en la responsabilidad operativa de las estructuras, aunque no siempre se implementa rigurosamente en la práctica corriente. Organismos como las agencias regionales de emergencia y estructuras equivalentes en otros países europeos mantienen directrices actualizadas para la selección y validación de las camillas en servicio, siendo un documento de consulta esencial para los responsables de suministros.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la más adecuada a su contexto operativo, considerando las especificaciones técnicas, las normativas aplicables y las necesidades prácticas de su estructura de rescate.
La camilla plegable ofrece soporte general al paciente y se utiliza para transporte estándar, mientras que el tablero espinal está especializado en la inmovilización de traumas vertebrales. Los tableros espinales mantienen el eje cuerpo-cuello rígido, impidiendo movimientos que podrían agravar lesiones espinales. La elección depende del tipo de paciente y los protocolos clínicos del centro.
La capacidad mínima recomendada es de 150 kg, considerando tanto el peso del paciente como los márgenes de seguridad estructural. Los centros que operan con poblaciones variadas deberían disponer de camillas con diferentes capacidades: 120-150 kg para rescate ligero, 200-250 kg para situaciones estándar, 340 kg para pacientes con necesidades específicas.
No, las camillas de aluminio no son radiotransparentes y requieren el traslado a una mesa radiológica. Solo los tableros espinales de polietileno o HDPE garantizan radiotransparencia parcial, permitiendo exámenes sin retirar al paciente. Esta característica representa una ventaja clínica significativa en contextos de trauma.
Las camillas enrollables ofrecen un tamaño mínimo y un peso reducido, ideales para el rescate de montaña y la protección civil. Las plegables de aluminio garantizan una mayor estabilidad y facilidad de montaje rápido. La elección depende del entorno operativo: los entornos difíciles requieren enrollables, el rescate urbano prefiere las plegables estándar.