Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Carro hospitalario apto para cilindro de Ø 160 mm. Altura de llanta: 155 - 275 - 615 mm.Color: Blanco. Producción italiana.
Carro para bombonas para bombona Ø 180 10/14L. Dimensiones: L.290 x P.320 x H.1100 mm. Capacidad: 60 kg.
Carro portabombonas de dos plazas 14 litros equipado con cadena galvanizada y dos ruedas en goma maciza. Color: blanco. Dimensiones: 600x460x960 mm. Hecho en Italia.
Portabombona de oxígeno con capacidad de 10/14 lt. Convertible en 3 ruedas para una mayor estabilidad.
Los carros para botellas de oxígeno representan una solución indispensable en entornos sanitarios, hospitalarios y de asistencia domiciliaria. Estos dispositivos facilitan el transporte seguro y ágil de las botellas, garantizando estabilidad durante los movimientos y protección del cilindro contra impactos accidentales. La elección de un carro adecuado depende de múltiples factores: el volumen de la botella, la frecuencia de uso, los espacios de circulación disponibles y los requisitos de conformidad normativa del entorno de destino. Un carro apropiado reduce los riesgos operativos del personal sanitario y prolonga la vida útil de las propias botellas.
La oferta incluye modelos versátiles, desde carros de un solo puesto para botellas estándar hasta soluciones transformables y de doble puesto para necesidades específicas. Todos los productos mantienen estándares de calidad elevados, con materiales resistentes a la corrosión y acabados certificados para entornos sanitarios.
Los carros para botellas de oxígeno ofrecen ventajas operativas significativas en los entornos médicos. La movilidad garantizada por ruedas robustas y estructuras ergonómicas permite al personal transportar las botellas sin fatiga excesiva, reduciendo el riesgo de accidentes y mejorando la gestión logística del departamento. Además, estos dispositivos mantienen las botellas en posición vertical o en los ángulos correctos, previniendo situaciones de inestabilidad que podrían comprometer la integridad de la válvula o favorecer fugas de gas. La estabilidad estructural es esencial para garantizar la continuidad terapéutica del paciente y la seguridad del personal.
Desde el punto de vista práctico, un carro bien diseñado también facilita el acceso a los mandos de regulación de la botella, permitiendo al personal de enfermería monitorizar y regular el flujo de oxígeno sin dificultad. Los modelos con correas de sujeción o sistemas de fijación integrados impiden movimientos no deseados durante el transporte, especialmente en desplazamientos sobre terrenos irregulares o a través de los pasillos hospitalarios. La inversión en un carro apropiado se traduce en una reducción de los tiempos de manipulación, una mejor organización del espacio y un cumplimiento más consciente de las normas de seguridad hospitalaria.
El catálogo comprende diversas categorías de carros, cada una diseñada para capacidades específicas de botellas y contextos de uso. Los modelos estándar de un solo puesto para botellas de 5/7 litros representan la solución más común en consultorios y centros de pequeñas a medianas dimensiones. Estos carros mantienen dimensiones compactas (generalmente alrededor de 300x250 mm de base) y alturas variables entre 600 y 1100 mm, garantizando agilidad en los desplazamientos por pasillos estrechos y salas reducidas. Los carros de aluminio anodizado y acero inoxidable ofrecen resistencia a la corrosión, característica fundamental en entornos de alta humedad. Junto a estos, existen modelos para botellas de mayor volumen (10/14 litros y 40/50 litros), dotados de estructuras más robustas y capacidades de carga superiores, hasta 100 kg, adecuados para departamentos con alta intensidad de uso.
Una categoría particular está representada por los carros transformables, que pasan de una configuración de un solo puesto a 4 ruedas, ampliando la base de apoyo y mejorando la estabilidad en terrenos irregulares o durante desplazamientos prolongados. Los modelos de doble puesto, por su parte, permiten el transporte simultáneo de dos botellas, una solución valorada en contextos de terapia combinada o en departamentos de anestesia. Algunos carros incluyen correas integradas, placas de carga dimensionadas y sistemas de fijación patentados; otros presentan bases anchas para una estabilidad pasiva aún más marcada. La elección de la configuración depende tanto del número de botellas necesarias simultáneamente como de las características arquitectónicas de la estructura.
La selección de un carro para botellas requiere un análisis preliminar de los parámetros críticos. En primer lugar, es necesario identificar el diámetro de la botella: los modelos están generalmente calibrados para cilindros de Ø 110 mm, Ø 150-160 mm, Ø 180-200 mm y Ø 210 mm. Una medición errónea conlleva el riesgo de inestabilidad o imposibilidad de fijación. En segundo lugar, la capacidad volumétrica de la botella (5, 7, 10, 14, 20, 40, 50 litros) influye en la elección de la estructura: las botellas de mayor volumen requieren carros con base más amplia y mayor capacidad de carga para garantizar el equilibrio. Un error frecuente es subestimar la necesidad de márgenes de seguridad en la capacidad de carga declarada: se recomienda elegir carros con una capacidad un 20-30% superior a la carga real.
El tercer aspecto fundamental es el entorno de uso: los ambientes con alta humedad o exposición a vapores ácidos requieren materiales resistentes a la corrosión, como el acero inoxidable AISI 304 o el aluminio anodizado, en lugar de la simple pintura epoxi. La frecuencia de uso influye en la elección entre modelos con ruedas de goma maciza (para alta durabilidad) o neumáticas (para una mejor absorción de las vibraciones). En espacios reducidos, como habitaciones de hospital o pequeños consultorios, los carros de un solo puesto con base cuadrada (300x300 mm aprox.) resultan más manejables. Para departamentos con gran movimiento y pasillos amplios, los carros transformables de 4 ruedas garantizan una versatilidad superior, reduciendo la fatiga del personal en transportes largos.
Los carros para botellas de oxígeno destinados a centros sanitarios deben cumplir con los estándares técnicos reconocidos a nivel europeo. La directiva CE 93/42/CEE, aplicable a los productos sanitarios, establece los requisitos mínimos de seguridad y prestación. En particular, los carros deben estar construidos con materiales biocompatibles o certificados para su uso en entornos médicos, libres de pinturas tóxicas y fáciles de higienizar. La norma ISO 14855 y los protocolos específicos para dispositivos hospitalarios incluyen pruebas de estabilidad, resistencia mecánica y compatibilidad con los sistemas de fijación estándar. Muchos fabricantes que operan en el sector médico-sanitario declaran la conformidad con la norma EN ISO 1811 (carros para uso hospitalario) y se someten a auditorías periódicas por parte de organismos de certificación independientes.
Los aspectos críticos de la conformidad incluyen la carga de rotura de las correas de sujeción (generalmente no inferior a 500 kg), el diámetro mínimo de las ruedas (al menos 150-200 mm para garantizar la superación de obstáculos) y la estabilidad estática, probada según protocolos que prevén la inclinación de la base hasta 15 grados sin vuelco. Las estructuras hospitalarias públicas y privadas, en el momento de la compra, suelen solicitar certificados de ensayo y declaraciones de conformidad firmadas por el fabricante. El mantenimiento ordinario incluye la revisión periódica de los elementos de fijación, la lubricación de los ejes de las ruedas y la verificación de la integridad de las correas, aspectos que deben documentarse para mantener la validez de la garantía del producto.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la que mejor se adapte a su contexto operativo. Considere atentamente el diámetro de la botella, la capacidad volumétrica, los materiales de construcción y el entorno de destino para una elección consciente y duradera en el tiempo.
Un carro de un solo puesto tiene una estructura fija, ideal para transportes en distancias cortas y en espacios reducidos. Un carro transformable pasa de una configuración inicial (generalmente 2 ruedas) a una con 4 ruedas, aumentando la estabilidad y la base de apoyo para recorridos más largos. La elección depende de la frecuencia de uso y de las distancias a recorrer.
El diámetro de la botella se mide en la parte más ancha del cilindro, utilizando un calibre o una cinta métrica flexible. Los modelos estándar en el mercado cubren diámetros desde 110 mm hasta 250 mm. Verifique siempre esta dimensión antes de la compra: un error conlleva inestabilidad e imposibilidad de fijación.
El acero inoxidable AISI 304 es la mejor opción para ambientes caracterizados por alta humedad, vapores ácidos o exposición a sustancias corrosivas. El aluminio anodizado representa una alternativa más ligera. El acero pintado con epoxi es adecuado para entornos médicos estándar, pero requiere un mantenimiento más frecuente.
Para una botella de 40-50 litros (peso entre 60-80 kg), se recomienda un carro con una capacidad de carga declarada de al menos 100 kg, incluyendo un margen de seguridad del 20-30%. Esto previene errores de evaluación y garantiza la estabilidad incluso con usos prolongados o impactos accidentales.
Sí, el mantenimiento ordinario incluye el control mensual de las correas, los ejes de las ruedas y los tornillos de fijación, además de la lubricación de los rodamientos. Un carro bien mantenido tiene una vida útil de 5 a 8 años. Los centros hospitalarios deben documentar las intervenciones de mantenimiento para garantizar el cumplimiento normativo.
No, el aluminio anodizado de calidad (como el aluminio aeronáutico 6061-T6) ofrece una estabilidad equivalente al acero, con la ventaja de ser más ligero, facilitando el transporte manual. La estabilidad depende de la geometría de la base y de la posición del centro de gravedad, no del material.
Depende del diámetro: si el cilindro se ajusta al compartimento de fijación sin deslizarse, el carro también puede albergar botellas de otros gases (nitrógeno, protóxido). Sin embargo, se recomienda consultar con el fabricante y respetar siempre las normas de seguridad específicas para cada gas médico.