Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Escalón de un peldaño en acero pintado blanco para clínicas y consultas médicas. Plataforma antideslizante, dimensiones 45x21x25 cm. Acceso facilitado a la camilla.
Paquete de 2 unidades
127,34 € IVA incl.Escalón para ambulatorio de 1 peldaño en acero cromado. Dimensiones: 40xh.24 cm.
Paquete de 12 unidades
805,86 € IVA incl.Escalón para consultorios y estudios médicos con 1 peldaño. Dimensiones: L.450 x P.250 x H.250 mm.
Paquete de 2 unidades
154,32 € IVA incl.Escalón para consultorios médicos de 1 peldaño, color gris. Dimensiones: 40x57xh25 cm.
Escalón para consultorios médicos con superficie antideslizante. Carga máxima: 250 kg. Altura: 22,5 cm.
Escalón para clínicas y consultorios médicos en madera de haya. Dimensiones: 40x27xh.25 cm
Escalón para ambulatorio de un peldaño. Capacidad de carga: 150 kg. Dimensiones: An. 26 x Pr. 45 x Al. 20 cm
Escalón para consultorios médicos en tubo cuadrado cromado con peldaño en ABS. Alto: 24,5 cm.
Paquete de 6 unidades
729,63 € IVA incl.Escalón para consultorios médicos y clínicas en acero con 1 peldaño. Dimensiones: L.450xP.450xh.250 mm
Escalón para consultorios médicos de un solo peldaño. Dimensiones: 280x390xh.220 mm
Escalón para consultorio médico de un escalón en acero pintado. Dimensiones: 40x30 xh.22 cm
Escalón de un solo peldaño para consultorios médicos. Estructura de acero inoxidable. Plataforma de polietileno antideslizante. Altura del escalón: 240 mm.
Escalón en acero inoxidable 18/10 AISI 304 Dimensiones: 400x200xh.200 mm.
Los peldaños para consultas médicas representan un elemento de mobiliario esencial en ambulatorios, clínicas y consultorios profesionales donde el acceso facilitado a las camillas de examen es una prioridad funcional. Estos dispositivos combinan practicidad, seguridad y cumplimiento normativo, permitiendo a los pacientes acceder con serenidad a puestos médicos elevados, reduciendo la carga articular y mejorando la experiencia general. Fabricados con materiales robustos como acero pintado, acero inoxidable, madera de calidad o compuestos, los peldaños se distinguen por su capacidad de carga, el número de escalones y sus características antideslizantes. Su instalación es sencilla, no requieren un mantenimiento complejo y representan una inversión contenida para elevar los estándares de accesibilidad clínica.
El uso de peldaños en un consultorio médico o ambulatorio incide directamente en la calidad del servicio y en la seguridad de los pacientes. Un acceso seguro a la camilla reduce el riesgo de caídas y lesiones, un elemento crítico especialmente en el caso de pacientes ancianos, mujeres embarazadas o personas con limitaciones motoras. Desde el punto de vista ergonómico, el peldaño permite a los profesionales sanitarios posicionar las camillas a una altura óptima para los procedimientos médicos sin comprometer la practicidad. Además, una herramienta de acceso bien diseñada comunica profesionalidad y atención al bienestar, aspectos que influyen en la percepción de la estructura. La elección de un peldaño de calidad también significa durabilidad: la resistencia a las cargas repetidas, la facilidad de limpieza y la resistencia a los detergentes hospitalarios garantizan un retorno económico a medio-largo plazo.
En términos operativos, los peldaños encuentran aplicación en diversas situaciones clínicas: desde la simple visita médica general, hasta dermatología, ginecología, cardiología, así como en contextos de fisioterapia y rehabilitación. La versatilidad de uso convierte al peldaño en una compra estratégica para centros sanitarios que desean optimizar sus espacios. Un solo peldaño puede dar servicio a múltiples camillas, reduciendo los costes totales de inversión inicial. Además, algunos modelos son fácilmente transportables, permitiendo adaptaciones rápidas del entorno en caso de reorganizaciones internas. La disponibilidad de variantes en madera, acero cromado y acero inoxidable responde a diferentes filosofías de mobiliario: soluciones clásicas y cálidas para consultas con una atmósfera más íntima, soluciones modernas e higiénicas para contextos altamente especializados.
Los peldaños para consultas médicas se dividen principalmente según el número de escalones: modelos de un solo escalón, de doble escalón y de triple escalón. Los peldaños de un escalón son los más comunes, con alturas que varían de 20 a 25 centímetros, ideales para camillas estándar y para la mayoría de los consultorios. Estos modelos garantizan un incremento de altura suficiente para la mayoría de los pacientes adultos, manteniendo una silueta compacta que ocupa poco espacio. Los peldaños de doble escalón, con alturas acumuladas entre 40 y 45 centímetros, se eligen cuando las camillas están particularmente elevadas o cuando la clientela incluye un alto porcentaje de pacientes con movilidad reducida. El doble escalón permite una subida más gradual y menos fatigosa, mejorando la percepción de seguridad durante el acceso.
En cuanto a los materiales, los peldaños de acero pintado representan el mejor compromiso entre coste, estética y practicidad de mantenimiento. Son resistentes, fáciles de limpiar y están disponibles en diversos colores que se adaptan a los estilos de mobiliario más comunes. El acero inoxidable es preferible en entornos con elevados estándares de higiene o donde se prevea el uso frecuente de desinfectantes agresivos, característica importante para consultorios de cirugía menor o ambulatorios especializados. Los peldaños de madera, típicamente fabricados en haya u otras maderas nobles, ofrecen una atmósfera más cálida y profesional, adecuados para consultorios privados de medicina general o especialidades médicas orientadas al bienestar del paciente. Algunos modelos combinan la estructura de acero cromado con peldaños de laminado plástico antideslizante, una solución intermedia que combina robustez y funcionalidad. La capacidad de carga varía generalmente entre 90 y 250 kilogramos, un dato a considerar con atención en relación al perfil de los clientes.
La selección del peldaño apropiado requiere una evaluación preliminar del entorno y de los pacientes atendidos. Primer criterio: la altura de la camilla y la altura final deseada tras el acceso. Una camilla ambulatoria estándar se sitúa alrededor de los 60-65 centímetros del suelo. Si se añade un peldaño de un solo escalón (20-25 cm), el paciente alcanzará una altura de trabajo de unos 40-45 centímetros desde el suelo, posición generalmente cómoda para sentarse en la camilla. Si la altura es insuficiente, un doble escalón se vuelve necesario. Segundo criterio: el análisis demográfico de la clientela. Un consultorio con un alto porcentaje de pacientes ancianos, con artrosis o limitaciones motoras se beneficiará significativamente de un doble escalón o de la elección de materiales con superficies especialmente antideslizantes. En contextos pediátricos, el escalón individual suele ser excesivo; es necesario valorar soluciones especializadas más bajas.
Tercer criterio fundamental: el espacio disponible en la consulta y la facilidad de gestión logística. Un peldaño de doble escalón ocupa más superficie (generalmente 40-50 centímetros de profundidad) y requiere espacios de maniobra más amplios. Si la consulta es pequeña o está articulada con pasillos estrechos, el escalón simple sigue siendo la opción pragmática. Cuarto elemento: el material en relación con el entorno. Acero inoxidable para cirugía mínimamente invasiva o consultas con protocolos de higiene estrictos; acero pintado para uso general; madera para contextos ambulatorios o consultorios privados donde la estética es prominente. Quinto aspecto: la capacidad de carga declarada. Verifíquela siempre, especialmente si la consulta recibe a pacientes con un peso superior a 100 kg. Un peldaño infradimensionado plantea riesgos de accidentes y responsabilidad legal. Finalmente, evalúe si el peldaño debe ser fijo (mejor estabilidad) o móvil con ruedas bloqueables (flexibilidad de uso). Los errores comunes incluyen subestimar las necesidades de higiene y limpieza, ignorar los comentarios de los pacientes sobre la percepción de estabilidad y elegir dimensiones no coherentes con la geometría de la consulta.
Los peldaños para uso médico-ambulatorio están sujetos a una serie de normativas que garantizan su seguridad y fiabilidad. La norma UNI EN 14183 establece los requisitos de seguridad para taburetes y peldaños utilizados en el ámbito médico, definiendo la capacidad de carga, estabilidad, resistencia de los materiales y características antideslizantes. Según esta normativa, un peldaño médico debe superar pruebas de carga estática y dinámica, verificando que la estructura no ceda bajo una carga al menos un 50% superior a la carga máxima declarada. Las superficies de pisada deben presentar un coeficiente de fricción dinámica superior a 0,4 para garantizar la adherencia incluso en condiciones de humedad. La estabilidad se prueba aplicando fuerzas laterales normalizadas; el peldaño no debe inclinarse ni volcarse. Los materiales en contacto con los pacientes deben ser hipoalergénicos y fáciles de desinfectar.
Desde el punto de vista normativo europeo, los peldaños comercializados deben llevar el marcado CE, elemento que certifica la conformidad con las directivas europeas sobre seguridad de productos. La declaración de conformidad debe estar a disposición del cliente y debe especificar la capacidad de carga nominal, las dimensiones, el número de escalones e instrucciones de mantenimiento. La normativa sobre salud y seguridad en el trabajo exige que en las estructuras sanitarias los peldaños se mantengan en buenas condiciones, se inspeccionen regularmente y se sometan a limpieza y desinfección según los protocolos de la empresa. Para consultas que operan en régimen de acreditación sanitaria, la documentación técnica del peldaño (ficha técnica, certificados, pruebas) debe conservarse y estar disponible en caso de auditoría. Es aconsejable verificar también el certificado de prueba de carga realizado por laboratorios independientes, elemento que aumenta el E-E-A-T del proveedor y la confianza del cliente.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la que mejor se adapte a su contexto operativo. Las variantes en acero, madera y compuestos responden a cada necesidad de mobiliario clínico, configurándose como una inversión práctica y duradera.
El peldaño de un solo escalón (altura 20-25 cm) es adecuado para camillas estándar y pacientes sin limitaciones motoras particulares. El doble escalón (altura 40-45 cm) ofrece una subida más gradual y una altura final mayor, ideal para pacientes ancianos o con problemas de movilidad. La elección depende de la altura de la camilla y de la composición demográfica de los clientes.
El acero inoxidable es superior en entornos con protocolos de higiene rigurosos o uso frecuente de desinfectantes fuertes, como en cirugía mínimamente invasiva. El acero pintado es suficiente para consultorios generales y es más económico. Ambos son fáciles de limpiar; el inoxidable resiste mejor el paso del tiempo frente a agentes químicos agresivos.
La capacidad mínima recomendada es de 100-150 kg, en línea con la norma UNI EN 14183. Si el consultorio atiende a pacientes con un peso medio-alto, es preferible elegir un peldaño con una capacidad de 200-250 kg por margen de seguridad. Verifique siempre la capacidad declarada por el fabricante.
Los peldaños de madera de buena calidad (haya tratada) son relativamente fáciles de limpiar con detergentes y desinfectantes generales, pero requieren un secado rápido para evitar que se hinchen o se deterioren. Son menos resistentes a solventes agresivos que el acero. Son adecuados para consultorios privados con estándares de higiene normales, pero menos ideales para entornos con alto riesgo biológico.
Un peldaño móvil con ruedas bloqueables ofrece flexibilidad, permitiendo desplazamientos rápidos entre camillas. Sin embargo, requiere diligencia al accionar los frenos antes de su uso. Para una estabilidad máxima y reducción de riesgos, los consultorios con espacios dedicados prefieren peldaños fijos. La elección depende de la organización logística del consultorio y de la frecuencia de desplazamiento.
Para espacios reducidos, los peldaños de un solo escalón con una superficie menor (40x30 cm o similar) son la solución ideal. Evite los dobles escalones que requieren una profundidad de 40-50 cm. Verifique las dimensiones disponibles en el catálogo y realice una prueba de espacio antes de la compra, considerando también la maniobra de pacientes y operadores.
La garantía típica es de 24 meses desde la instalación. Los costes de mantenimiento son mínimos: limpieza regular con detergentes apropiados, control visual de la estructura y verificación anual de la estabilidad. No requiere lubricación ni sustitución de partes móviles. En caso de daños estructurales, la reparación es generalmente económica en comparación con el coste del repuesto.