Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Mesa veterinaria eléctrica con encimera de inox y ruedas con freno. Dimensiones: An. 142 x Prof. 66 x Al. de 87 a 123 cm.
Mesa de operaciones veterinaria con tablero de 160x65 cm. Altura regulable eléctricamente. Dimensiones: L. 167 x P. 65 x h. 80-116 cm.
Mesa veterinaria con regulación eléctrica y encimera ampliada en acero inoxidable. Dimensiones: An. 160 x Prof. 65 x Al. de 87 a 123 cm.
Mesa quirúrgica y terapéutica veterinaria con regulación hidráulica de altura. Dimensiones: L. 142 x P. 66 x h. 78-118 cm.
Mesa veterinaria con regulación eléctrica de altura. Colchoneta, poste IV y alfombrilla antideslizante incluidos. Dimensiones: L. 142 x P. 66 x h. 80-116 cm.
Mesa veterinaria con ajuste eléctrico de altura y ángulo superior. Dimensiones: L.142 x P. 65 x h. 80-116 cm.
Mesa operatoria regulable en altura e inclinación. Encimera de inox con orificios de drenaje. Dimensiones: L. 142 x P. 66 x Altura. de 87 a 123 cm.
Mesa operatoria para clínica veterinaria con ruedas dotadas de freno. Altura regulable eléctricamente. L. 167 x P. 66 x Altura. 51-101 cm.
Mesa de operaciones veterinarias sobre ruedas. Regulación hidráulica de la altura. Dimensiones: L. 167 x P. 65 x h. 47-88 cm.
Mesa de operaciones para clínica veterinaria con tablero de 160x65 cm, regulable eléctricamente en altura e inclinación. L. 167 x P. 65 x h. 87-123 cm.
Mesa veterinaria en acero inoxidable con altura regulable eléctricamente. Dimensiones: L. 142 x P. 66 x Altura. de 87 a 123 cm.
Mesa de operaciones veterinarias con ajuste hidráulico de altura y ajuste de inclinación superior mediante resortes de gas. L. 167 x P. 65 x h. 78-118 cm.
Mesa de operaciones ideal para clínicas veterinarias. Funcionamiento hidráulico.
Mesa de operaciones veterinaria h992_07 en Acero Inoxidable AISI 304 (140x60 cm). Doble bomba hidráulica de pedal para altura (90-118 cm) e inclinación.
Mesa operatoria veterinaria con funcionamiento eléctrico. Dimensiones: L. 134 x P. 69 x Altura. 30-100 cm. Capacidad máx.: 150 kg
Mesa de operaciones hidráulica para consultas veterinarias fabricada en acero inoxidable. Capacidad de carga: 100 kg.
Mesa veterinaria con ajuste eléctrico de altura y ruedas de bloqueo. Columna elevadora con carga máx. 200 kg. L. 142 x P. 65 x h. 58-100 cm.
Mesa de operaciones de acero inoxidable para cirugías veterinarias. Funcionamiento hidráulico.
Mesa veterinaria con ajuste eléctrico de altura y ruedas bloqueables. L. 167 x P. 65 x h. 58-100 cm. Carga máxima de la columna de elevación: 200 kg. .
Mesa de operaciones veterinarias en acero inoxidable. Mesa con accionamiento hidráulico.
Mesa de operaciones para consultas veterinarias fabricada en acero inoxidable. La mesa tiene funcionamiento hidráulico.
Mesa eléctrica veterinaria. Dimensiones: L. 1300 x P. 600 x h. mín. 270 máx. 1070 mm.
Mesa de operaciones de acero inoxidable para cirugías veterinarias con accionamiento hidráulico. Capacidad de carga 100 kg.
Mesa hidráulica de acero inoxidable ideal para consultas veterinarias. Capacidad de carga 100 kg
Mesa veterinaria con 2 cajones y 2 cestas de rejilla metálica. Regulación eléctrica de la altura. Dimensiones: L. 142 x P. 65 x Altura. 58-100 cm.
Mesa de operaciones para clínicas veterinarias. Dimensiones: L. 118 x P. 56 x h. 85/102.
Mesa eléctrica para la práctica veterinaria. Dimensiones: L. 145 x P. 55. Altura: de 68,5 a 108,5 cm.
Mesa de operaciones de acero inoxidable para clínicas veterinarias. Accionamiento eléctrico. Capacidad de carga 100 kg.
Mesa de operaciones para clínicas veterinarias fabricada en acero inoxidable laminado. Funcionamiento eléctrico.
Mesa de operaciones veterinaria eléctrica de acero inoxidable, plegable. Capacidad de carga: 180 kg. Dimensiones: L. 1450 x P. 560 x h. 780 - 1080 mm.
Mesa de operaciones de acero inoxidable para consultas veterinarias. Accionamiento eléctrico. Capacidad de carga: 100 kg.
Mesa de operaciones para animales de elevación hidráulica. Capacidad de carga: 160 kg. Dimensiones: L. 1450 x P. 560 x h. 750 - 1080 mm.
Mesa de operaciones para consultas veterinarias. Funcionamiento: eléctrico. Capacidad de carga: 100 kg.
Mesa de operaciones veterinarias de acero inoxidable, de accionamiento eléctrico. Dimensiones: L. 145 x P. 55 x h. 40/120 cm
Mesa de operaciones veterinarias con báscula. L. 1300 x P. 600 x h. mín. 270 máx. 1070 mm.
Mesa operatoria veterinaria regulable eléctricamente. 2 columnas de elevación. Dimensiones: L. 167 x P. 72 x Altura. 63-105 cm.
Mesa de operaciones para consultas veterinarias. Funcionamiento: eléctrico. Dimensiones: L. 130 x P. 40 cm.
Mesa de operaciones eléctrica para la clínica veterinaria. Capacidad de carga: 100 kg. Dimensiones: L. 140 x P. 55. Altura de 80 a 120 cm.
Mesa eléctrica para clínicas veterinarias. Dimensiones: L. 1410 x P. 55. Altura: de 80 a 120 cm.
Las mesas de operaciones para veterinaria representan un elemento fundamental del equipamiento de cualquier consultorio, clínica o centro de investigación veterinaria. Estos dispositivos deben garantizar estabilidad estructural, ergonomía tanto para el operador como para el animal, y la posibilidad de regular la altura y la inclinación del plano de trabajo según las necesidades de la intervención. La elección correcta de una mesa de operaciones incide directamente en la calidad de la asistencia proporcionada, en la seguridad del animal y en la reducción de la fatiga del personal médico-veterinario durante procedimientos que pueden prolongarse durante horas consecutivas. Las soluciones disponibles en el mercado varían considerablemente en términos de mecanismos de accionamiento, materiales de construcción, capacidad de carga y nivel de personalización, lo que hace necesaria una evaluación consciente de las propias necesidades operativas.
Una mesa de operaciones veterinaria de calidad permite al personal médico trabajar en posiciones ergonómicas correctas, reduciendo significativamente la fatiga muscular y los trastornos posturales derivados de intervenciones prolongadas. La regulación dinámica de la altura y del ángulo del plano permite mantener posturas naturales durante procedimientos diagnósticos, terapéuticos y quirúrgicos, aumentando la precisión gestual y reduciendo los tiempos operatorios. El animal se beneficia, por su parte, de una estabilidad constante y de una superficie ergonómica que minimiza el estrés físico durante la anestesia y la recuperación postoperatoria. Los materiales nobles como el acero inoxidable garantizan la compatibilidad con los protocolos de higiene y desinfección de las estructuras veterinarias, esenciales para prevenir contaminaciones cruzadas y cumplir con los requisitos normativos de bioseguridad. La capacidad de carga adecuada al tamaño medio de los animales tratados, combinada con sistemas de fijación fiables, asegura que no se produzcan fallos estructurales durante maniobras delicadas o situaciones de emergencia médica.
Además de los aspectos puramente funcionales, la inversión en una mesa de operaciones veterinaria representa una declaración de profesionalidad hacia los propietarios de los animales y una demostración de compromiso hacia el bienestar del propio animal. Las clínicas que disponen de equipamiento moderno y bien mantenido generan confianza en el cliente y facilitan el cumplimiento durante los procedimientos diagnósticos o terapéuticos. La versatilidad de uso es otra característica crucial: muchas mesas de operaciones modernas pueden utilizarse tanto para intervenciones quirúrgicas complejas como para exámenes clínicos rutinarios, para peluquería terapéutica o para procedimientos de fisioterapia. La modularidad de algunas soluciones permite añadir accesorios especializados como portasueros, ganchos de suspensión, bandejas porta-instrumentos y alfombrillas antideslizantes, aumentando la funcionalidad sin necesidad de renovar completamente el equipo. Este enfoque flexible se traduce en una reducción de los costes operativos a largo plazo y en una mayor eficiencia de gestión de la estructura.
Las mesas de operaciones veterinarias se diferencian principalmente según el sistema de accionamiento, que puede ser hidráulico, eléctrico o manual. Los modelos de regulación hidráulica representan la solución más consolidada en el sector, caracterizados por un funcionamiento fiable, un mantenimiento relativamente sencillo y costes de adquisición contenidos. Estas mesas utilizan un sistema de cilindros hidráulicos para variar la altura y, a veces, la inclinación del plano de trabajo mediante un pedal o una palanca de mando. La principal limitación de los sistemas hidráulicos reside en la menor velocidad de regulación y en la necesidad de verificar periódicamente los niveles de fluido, pero para muchos consultorios representan, no obstante, una elección práctica y duradera. Los modelos de regulación eléctrica han ganado terreno en los últimos años, ofreciendo una regulación más rápida, silenciosa y precisa, sin necesidad de mantenimiento del fluido hidráulico. Estas mesas se controlan mediante botones o mandos a distancia y a menudo presentan sistemas de memoria para guardar las alturas preferidas, mejorando significativamente la experiencia operativa del personal.
En cuanto a los materiales del plano de trabajo, la elección recae principalmente entre el acero inoxidable y los materiales sintéticos acolchados. El acero inoxidable es el material de elección para las estructuras que requieren altos estándares de higiene y que gestionan animales con patologías infecciosas, ya que permite la desinfección a alta temperatura y el uso de desinfectantes agresivos sin riesgos de corrosión o degradación. Los planos acolchados de vinilo o piel sintética, a menudo con base de acero dulce pintado, ofrecen una superficie más cómoda para el animal durante las intervenciones y un mejor agarre para las extremidades, reduciendo el riesgo de deslizamientos. Algunas mesas combinan las dos soluciones mediante un plano fijo de acero inoxidable y una superficie acolchada extraíble, garantizando versatilidad y facilidad de limpieza. Las dimensiones del plano varían desde 118 x 56 centímetros para estructuras dedicadas a animales pequeños hasta 170 x 70 centímetros o más para centros que tratan regularmente animales de gran tamaño o exóticos. La amplitud de la regulación de altura es otro parámetro decisivo: muchas mesas varían de 47 a 130 centímetros, permitiendo operaciones cómodas tanto en animales de poco peso como en perros de tamaño mediano-grande, así como maniobras de posicionamiento y transporte seguras para el personal.
La selección de una mesa de operaciones veterinaria debe partir de un análisis realista de los tipos de animales tratados con mayor frecuencia en la estructura. Si la clientela está compuesta principalmente por animales pequeños (gatos, conejos, pequeños roedores), una mesa compacta con una altura máxima de 100-110 centímetros y un plano de 120 x 60 centímetros será suficientemente funcional y ocupará menos espacio. Si la clínica también trata perros de tamaño mediano y grande, será necesario orientarse hacia modelos con un plano más amplio (140-170 centímetros de longitud) y un recorrido de altura más generoso, capaz de bajar hasta los 50-60 centímetros para facilitar la carga de los animales y subir hasta los 100-125 centímetros para permitir al veterinario operar desde una posición erguida y relajada. Un error frecuente es subestimar la importancia de la capacidad de carga máxima declarada: aunque muchos veterinarios suponen que no tendrán que tratar animales muy pesados, es prudente optar por mesas con una capacidad de carga superior a la estimada, ya que esto garantiza una mayor estabilidad estructural y una longevidad superior del dispositivo incluso bajo estrés operativo diario.
El sistema de accionamiento representa un compromiso entre practicidad, velocidad y presupuesto disponible. Si la estructura dispone de espacios limitados y el personal es numeroso con diferentes preferencias de altura operativa, la regulación eléctrica con memoria de posiciones reduce los tiempos de preparación y mejora la seguridad ergonómica general. Si el presupuesto es más ajustado y se prevé un uso menos intensivo, un sistema hidráulico bien dimensionado sigue siendo una opción fiable y de larga duración. También es fundamental evaluar la facilidad de desinfección: son preferibles las mesas con superficies planas, sin grietas o huecos donde los microorganismos podrían proliferar. La presencia de ruedas con freno es aconsejable para las estructuras donde la mesa se desplaza frecuentemente entre las diferentes salas operativas, mientras que los modelos fijos pueden ser aceptables en realidades con ambientes dedicados. Por último, considere la posibilidad de adquirir accesorios compatibles como portasueros, alfombrillas antideslizantes, bandejas porta-instrumentos y cojines de posicionamiento especializados: estos elementos, aunque no son estrictamente necesarios para el funcionamiento básico, incrementan sensiblemente la versatilidad clínica sin comprometer la inversión inicial.
Las mesas de operaciones veterinarias deben cumplir con una serie de requisitos normativos que varían ligeramente según la jurisdicción geográfica, pero mantienen principios comunes relacionados con la seguridad, estabilidad e idoneidad de uso. En el ámbito europeo, la referencia principal es la Directiva de Máquinas 2006/42/CE, que establece los criterios esenciales de seguridad para los equipos médico-veterinarios. Esta normativa exige que las mesas de operaciones estén construidas de tal manera que garanticen la estabilidad estructural incluso en condiciones de carga excéntrica, que los sistemas de regulación de altura tengan márgenes de seguridad dobles con respecto a la capacidad nominal, y que cualquier componente bajo presión (como los cilindros hidráulicos) sea probado y certificado según estándares técnicos específicos. El marcado CE representa un indicador fiable de la conformidad con las normativas europeas, y garantiza que el fabricante ha realizado las evaluaciones de riesgo adecuadas e implementado medidas de mitigación eficaces. Además de los aspectos estructurales, la norma EN 12182 especifica los requisitos de resistencia y durabilidad para los planos de trabajo y los sistemas de accionamiento, previendo ciclos de vida y pruebas de estrés que simulan el uso prolongado en un entorno clínico.
Además de los requisitos de seguridad funcional, es esencial que las mesas de operaciones veterinarias respondan a los estándares de higiene y biocompatibilidad aplicables a las estructuras médicas. Esto significa que los materiales en contacto directo con el animal deben ser hipoalergénicos, no tóxicos y fáciles de higienizar sin degradarse con el tiempo. El acero inoxidable de grado médico (AISI 304 o superior) es el material de referencia para garantizar la resistencia a la corrosión incluso bajo la acción de desinfectantes a base de hipoclorito o alcoholes. Los vinilos utilizados para los revestimientos acolchados deben estar certificados para uso médico y deben tolerar temperaturas de desinfección de hasta 70-80°C sin deformarse. A nivel de gestión de la estructura, es oportuno que cada mesa de operaciones sea sometida a controles regulares de mantenimiento preventivo y que se mantengan registros documentales de dichas intervenciones: esto no solo prolonga la vida útil del equipo, sino que también contribuye a crear un historial de conformidad en caso de inspecciones normativas o litigios. Algunos centros veterinarios optan por contratar servicios de mantenimiento con proveedores especializados, asegurándose así de que cualquier problema técnico se resuelva rápidamente y que los componentes de desgaste se sustituyan antes de que provoquen una degradación significativa del rendimiento.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la más adecuada a su contexto operativo. Cada modelo ha sido seleccionado considerando los criterios de fiabilidad, ergonomía y conformidad normativa relevantes para las estructuras veterinarias internacionales.
Las mesas hidráulicas utilizan un sistema de cilindros presurizados para el ajuste de altura: son fiables, requieren un mantenimiento sencillo y tienen costes inferiores. Las mesas eléctricas ofrecen un ajuste más rápido, silencioso y preciso, a menudo con memorización de posiciones preferidas, pero requieren una alimentación eléctrica estable y el mantenimiento de componentes motorizados.
Para estructuras que tratan tanto animales pequeños como perros de tamaño mediano-grande, se recomienda una capacidad mínima de 150-200 kg. Este margen de seguridad garantiza una estabilidad estructural constante incluso durante maniobras delicadas, aumenta la durabilidad del dispositivo y reduce el riesgo de fallos bajo estrés operativo diario.
Las dimensiones deben corresponder a las especies animales tratadas: los animales pequeños requieren planos de 120 x 56 cm, mientras que los perros de tamaño mediano-grande necesitan planos de 140-170 cm de longitud. La longitud permite el posicionamiento completo del animal, y la anchura debe permitir al veterinario un acceso cómodo desde ambos lados.
El acero inoxidable es ideal para estructuras con altos estándares de higiene y animales con patologías infecciosas, ya que resiste la desinfección a alta temperatura y desinfectantes agresivos. Los planos acolchados ofrecen mayor comodidad al animal y mejor agarre, pero requieren una limpieza más frecuente y toleran menos las temperaturas elevadas.