Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Silla de oficina con radios de nylon y ruedas giratorias. Disponible en varios colores. Altura regulable de 81 a 93 cm.
Silla de oficina con respaldo fijo. Capacidad de carga: 110 kg.
Silla operativa para oficina con respaldo regulable en altura y profundidad. Capacidad de carga: 110 kg. Tapicería ignífuga de clase 1.
Silla de trabajo giratoria con respaldo contorneado y ajustes ergonómicos. Dimensiones: P. 63 x altura de 108 a 120 cm.
Silla de trabajo con respaldo contorneado ajustable y elevación a gas. Dimensiones: L. 63 x P. 104 x altura. 115 cm.
Silla giratoria para oficinas y secretarías. Altura regulable de 82 a 94 cm. Disponible en varios colores.
Silla de oficina con mecanismo giratorio bloqueable y carrera de acero con ruedas giratorias. Altura regulable: 89-98 cm.
Silla giratoria de oficina con tapizado de polipropileno. Altura regulable: 95-106 cm. Disponible en varios colores.
Silla de oficina disponible en diferentes colores. Altura regulable: 95-108 cm.
Silla de oficina en tejido ignífugo con respaldo y altura regulables. Dimensiones: L.47. x P.60 x h.95-108 cm.
Silla de escritorio para oficina. Con reposabrazos. 57 x 55,5 x h 88/100 cm.
Silla de trabajo de oficina respaldo azul asiento negro.
Silla operativa de oficina con tapizado de PU con carrera de acero y ruedas giratorias. Altura regulable: 90-100 cm. En varios colores.
Silla giratoria de oficina con respaldo de polipropileno regulable en altura. Disponible en varios colores.
Silla de trabajo de oficina con reposabrazos y respaldo abatibles.
Silla operativa de oficina con reposabrazos. Tapizada en tela negra y malla.
Silla de oficina giratoria con elevación a gas. Respaldo de malla y asiento de piel sintética. Disponible en varios colores.
Silla de trabajo con respaldo moldeado, base cromada y elevación a gas. Dimensiones: P. 63 x altura. 107 a 119 cm.
Silla operativa de oficina tapizada en tela y malla. Color Azul y negro.
Silla de oficina tamaño L con respaldo ajustable. Dimensiones: 70 x 70 x altura. 95 - 106 cm.
Silla de oficina ergonómica. Capacidad de carga: 120 kg. Con elevación a gas.
Silla operativa. Dimensiones: Anchura 59 x Profundidad 60 x Altura 92/99,5.
Silla de trabajo con respaldo moldeado, mecanismo sincro y elevación por gas certificada. Dimensiones: P. 68 x altura de 107 a 119 cm.
Silla de oficina con respaldo alto y reposabrazos. Dimensiones: L.65 x P.93 x h.108/118 cm. Color: negro.
Silla tapizada de alta resistencia, ignífuga y certificada. Dimensiones: 68 x 64 x altura. 96 - 108 cm.
Silla de trabajo con respaldo de malla y apoyo lumbar. Dimensiones: 70 x 68 x h. 100 a 112 cm.
Silla de trabajo tamaño L con respaldo acolchado. Dimensiones: 70 x 70 x altura. 105 - 116 cm.
Silla operativa de malla y tela. color verde y negro. 60 x 61 x h 98/108 cm
Silla operativa de oficina con respaldo de polipropileno reforzado y mecanismo de contacto permanente. Altura total: 96 cm.
Silla de oficina con asiento y respaldo tapizados. Sin reposabrazos. Base giratoria con ruedas y respaldo basculante
Silla de oficina de metal y piel sintética. Altura regulable de 84 a 92 cm.
Silla operativa de oficina. Elevación a gas 118-129 cm. Con reposacabezas.
Silla de oficina con soporte lumbar ajustable. Dimensiones: 70 x 68 x altura. 100 a 112 cm.
Silla de oficina talla M con reposabrazos incluidos. Dimensiones: 63 x 66 x altura. 111 a 123 cm.
Silla operativa tapizada en rojo. Con reposabrazos.
Silla operativa giratoria de oficina. Elevación a gas. Disponible en varios colores.
Silla con respaldo medio, base de nylon negro y tapizado de piel sintética azul claro. Dimensiones: aprox. 600 x 620 x 1060 a 1310 cm.
Silla de oficina con respaldo, altura y reposabrazos regulables. Dimensiones: L. 60 x P. 60 x h. 92 a 102 cm.
Silla con reposabrazos incluidos y respaldo tapizado. Dimensiones: 63 x 66 x altura. 95 a 107 cm.
Silla de oficina con respaldo de rejilla. Capacidad de carga: 140 kg. Con elevación a gas del asiento de 42 a 54 cm.
Silla operativa para escritorio de oficina. Regulable en altura y respaldo. Asiento disponible en varios colores.
Silla de oficina de polipropileno negro con reposabrazos fijos. Altura regulable: 98-108 cm.
Silla operativa de oficina con respaldo de malla y base de nylon negro. Altura total. 96 cm.
Silla de oficina ergonómica. Con respaldo ajustable y apoyo lumbar regulable. Disponible en varios colores.
Silla para oficina fabricada en polipropileno y sistema de elevación mediante bomba de gas. Dimensiones de la base: 70 x 70 cm. Disponible en dos colores.
Silla ergonómica con reposacabezas ajustable y apoyo lumbar. Dimensiones: L. 52 x P. 65 x h. 116-126 cm.
Sillón con respaldo de rejilla, apoyo lumbar regulable y reposabrazos ajustables. Largo 68 x fondo 68 x alto ajustable de 99 a 111 cm.
Silla operativo de oficina con apoyo lumbar ajustable y reposabrazos ajustables. L. 70 x P. 70 x h. 103-113 cm.
Silla de trabajo giratoria ergonómica con elevación a gas y mecanismo sincro entre asiento y respaldo. Respaldo regulable arriba-abajo, función antichoque y ruedas de nylon de Ø 60 mm. Capacidad de carga máxima: 150 kg.
Silla ergonómica en color negro. Con apoyo lumbar y reposabrazos regulables. Dimensiones: L. 68 x P. 45 x h. 100-110 cm.
Silla de oficina de acero cromado. L. 45 x P. 70 x h. 86-96 cm. Asiento y respaldo en malla de PVC negra.
Silla de trabajo monocasco de acero. Malla negra autoportante. Dimensiones: L. 45 x P. 70 x h. 102-112 cm.
Silla de oficina con monocasco de madera contrachapada curvada totalmente tapizada. Altura total: 95 cm.
Silla de dirección de acero cromado y cuero negro. Dimensiones: L. 45 x P. 70 x h. 102-112 cm.
Silla de oficina ergonómica con altura regulable. Disponible en varios colores. Capacidad de carga: 150 kg.
Las sillas operativas para oficina representan uno de los elementos más críticos en el mobiliario de espacios de trabajo profesionales, ya sea en espacios abiertos, secretarías o despachos profesionales. Un asiento de calidad influye directamente en la productividad, en el bienestar psicofísico de los empleados y en la reducción del absentismo relacionado con trastornos posturales. Además de los aspectos ergonómicos, las sillas operativas deben cumplir con normativas específicas de seguridad e ignifugación, especialmente en contextos como oficinas públicas, instalaciones sanitarias y entornos de alto tráfico. La elección de la solución adecuada depende de múltiples factores: la intensidad de uso, el tipo de actividad realizada, el espacio disponible y el presupuesto asignado al mobiliario.
Una silla operativa profesional representa una inversión estratégica para cualquier entorno laboral. El impacto en la salud de los trabajadores está documentado: un asiento ergonómico reduce la compresión de la columna vertebral, favorece una postura correcta y minimiza el riesgo de patologías musculoesqueléticas que constituyen la mayoría de los problemas de salud ocupacional en las oficinas. Además, una silla de calidad transmite una imagen profesional a los clientes y visitantes, creando un ambiente de trabajo que refleja los estándares de la empresa. Desde el punto de vista operativo, las sillas modernas están diseñadas para adaptarse a diferentes tipos de complexión y modalidades de trabajo, permitiendo ajustes en altura, inclinación del respaldo y profundidad del asiento. Esto reduce la necesidad de cambios frecuentes y permite una personalización del espacio de trabajo.
Los beneficios tangibles incluyen también una reducción de los costes sanitarios de la empresa, una disminución de la rotación de personal debido a la incomodidad física y una mejora general de la moral del equipo. Las sillas operativas modernas integran además materiales innovadores que ofrecen transpirabilidad incluso durante largas horas de uso, previniendo la fatiga térmica. La elección de asientos certificados y conformes a las normativas internacionales garantiza además la protección normativa a la empresa y la tutela legal en caso de controversias.
Las sillas operativas para oficina se dividen en diferentes categorías según la estructura, los materiales y las funcionalidades. La principal distinción se refiere al tipo de respaldo: fijo, ajustable en altura, ajustable en profundidad, o completamente contorneado con soporte lumbar. Los asientos con respaldo fijo representan la solución más económica y están indicados para puestos ocasionales o contextos con necesidades de renovación frecuente. Los respaldos ajustables permiten adaptar el asiento a diferentes estaturas corporales y son la opción más versátil para entornos con personal heterogéneo. Los respaldos contorneados, caracterizados por una forma anatómica que sigue la curvatura natural de la columna, están destinados a un uso intenso y prolongado. En cuanto a los materiales de revestimiento, se abarca desde el tejido técnico ignífugo hasta la malla de nylon, desde la piel sintética PU hasta el ecocuero, llegando a materiales innovadores como el tejido Sky. Cada solución presenta un equilibrio entre confort, durabilidad y facilidad de limpieza.
Otra dimensión importante es la capacidad máxima de carga del asiento, que varía típicamente entre 110 y 150 kg dependiendo de la estructura y del mecanismo de elevación. Los asientos plegables y aquellos con reposabrazos extraíbles representan opciones particulares para entornos donde el espacio es limitado o donde es necesaria una flexibilidad de reconfiguración. La base de la silla puede ser de nylon o de acero cromado, garantizando este último mayor estabilidad y longevidad. Las ruedas giratorias son casi universales en las sillas operativas modernas, aunque en algunos contextos profesionales (por ejemplo, estudios médicos) se recurre a bases fijas. Por último, el mecanismo de elevación puede ser manual por palanca o por gas, siendo este último el estándar en la mayoría de los productos profesionales.
La selección de la silla operativa apropiada requiere considerar sistemáticamente diversos factores interconectados. El primer criterio de decisión es la intensidad de uso: para puestos de tiempo completo, donde el operador permanece sentado más de 8 horas diarias, es fundamental optar por un asiento con respaldo ajustable o contorneado, mecanismo sincro y soporte lumbar. Para usos a tiempo parcial u ocasionales, una solución básica con respaldo fijo es suficiente. El segundo factor es la compatibilidad con la altura del escritorio: dado que la altura total del asiento (medida desde el suelo hasta el plano del asiento) debe permitir una postura correcta cuando el operador utiliza el teclado y el ratón, es esencial verificar que el asiento sea ajustable en el rango correcto. La mayoría de los productos ofrecen rangos de 82-95 cm para asientos estándar, mientras que para puestos elevados o para operadores de estatura marcadamente superior son necesarios asientos "oversize" con alturas de hasta 116-119 cm.
Un error frecuente es subestimar la importancia de los materiales de revestimiento en relación con el contexto. En oficinas de planta abierta con mucho tráfico, donde el asiento es utilizado por varias personas durante el día, es preferible optar por tejidos técnicos ignífugos y fáciles de limpiar en lugar de ecocuero. En entornos sanitarios o con requisitos normativos estrictos, la certificación ignífuga (clase 1 IM o equivalente) es obligatoria. El ancho del asiento es otra variable a menudo subestimada: los asientos estándar tienen anchos de unos 45-47 cm, mientras que los asientos "L" llegan a los 70 cm y se recomiendan para operadores de gran estatura o para puestos donde el espacio permite un asiento más generoso. Finalmente, la elección entre reposabrazos fijos, ajustables o extraíbles depende del tipo de actividad: para trabajos que requieren movimientos laterales frecuentes o acceso por el lado del escritorio, los reposabrazos ajustables son preferibles a los fijos.
Las sillas operativas para oficina están sujetas a una compleja arquitectura normativa que varía según el contexto de uso. En la UE, la referencia principal es la norma EN 1335-1/2/3, que especifica los requisitos de seguridad y funcionales para las sillas de oficina giratorias. Esta norma prescribe pruebas de resistencia mecánica, durabilidad de los mecanismos, estabilidad de la base y pruebas de carga dinámica. Paralelamente, la Directiva de Máquinas 2006/42/CE exige que los productos vayan acompañados de una declaración de conformidad y el marcado CE. En cuanto a la seguridad contra incendios, la norma EN ISO 12922 define los criterios de ignifugación: los tejidos deben superar pruebas específicas para no alimentar la propagación de las llamas. En contextos de sanidad pública, administraciones y estructuras públicas en general, la certificación ignífuga de alta clase suele ser un requisito contractual no negociable.
Otros estándares de referencia incluyen la EN 527-1 para escritorios y la EN ISO 4871 para la ergonomía de los puestos de trabajo. A nivel nacional, las leyes de prevención de riesgos laborales obligan al empleador a asegurar mobiliario adecuado y conforme. La conformidad normativa conlleva no solo la seguridad de los usuarios, sino que también representa una protección jurídica para las empresas. Muchos contratos públicos incluyen además cláusulas relativas a la sostenibilidad ambiental y certificaciones de origen de los materiales. Antes de la compra, es aconsejable verificar la disponibilidad de certificaciones y declaraciones de conformidad, así como la compatibilidad con los pliegos técnicos específicos de la entidad o empresa contratante.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la más adecuada a su contexto operativo. Cada asiento se describe en detalle con especificaciones técnicas, dimensiones, materiales y rangos de altura ajustable, permitiéndole realizar una elección consciente basada en sus necesidades concretas.
La silla operativa está diseñada para puestos de trabajo estándar con altura ajustable entre 80-110 cm, respaldo medio-alto y mecanismos sencillos. El sillón de oficina tiene un respaldo más alto, reposabrazos a menudo más generosos y soportes lumbares más pronunciados; está destinado a puestos directivos o a un uso ocasional con estancias breves y frecuentes.
La altura correcta se calcula: asiento = altura del escritorio menos 28-32 cm. Si el escritorio está a 74 cm, el asiento debe estar entre 42-46 cm del suelo. Verifique siempre que la silla sea ajustable en el rango necesario antes de la compra, ya que no todos los modelos cubren todas las alturas.
Los tejidos técnicos ignífugos y la malla de nylon son las soluciones más prácticas: resisten el lavado con un paño húmedo, no absorben líquidos y mantienen sus propiedades ignífugas con el tiempo. El ecocuero es menos resistente al desgaste pero más elegante; el tejido estándar es menos adecuado para entornos de alto tráfico donde es usado por varias personas.
No, es obligatoria en oficinas públicas, instalaciones sanitarias, guarderías y entornos públicos de alta concurrencia. En oficinas privadas cerradas al público, la certificación ignífuga no es vinculante, pero se recomienda por motivos de seguridad. Verifique siempre los requisitos específicos de su contexto normativo antes de comprar.
Compruebe: ajuste de altura fluido, respaldo ajustable en profundidad, soporte lumbar, reposabrazos ajustables en altura y anchura, base estable con al menos 5 radios y ruedas silenciosas. Para un uso intenso, el mecanismo sincro (que sincroniza la inclinación del asiento y el respaldo) representa un valor añadido importante.
La capacidad estándar es de 110-120 kg; los modelos reforzados llegan a 150 kg. La capacidad no solo afecta a la seguridad del usuario, sino también a la durabilidad de la silla: un asiento utilizado por encima de sus límites se deteriora más rápido. Elija siempre una capacidad superior al peso del operador para garantizar un margen de seguridad.
Las sillas plegables son una solución para entornos con espacio limitado o donde es necesario reconfigurar los espacios con frecuencia. Sin embargo, el mecanismo de cierre/apertura reduce la vida útil general. Son ideales para puestos ocasionales o reuniones; para puestos fijos a largo plazo, es preferible una silla estándar no plegable por estabilidad y longevidad.
El ajuste en altura permite posicionar el soporte lumbar a diferentes estaturas corporales. El ajuste en profundidad permite alejar o acercar el respaldo al torso. Un mecanismo de contacto permanente mantiene el soporte constante durante el movimiento; el mecanismo sincro sincroniza automáticamente la posición del asiento y el respaldo para una ergonomía óptima durante las oscilaciones.