Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Taburete para consultorio médico con elevación a gas. Altura regulable: 44-56 cm. Sin respaldo.
Taburete para ambulatorio sin respaldo regulable en altura de 44 a 56 cm. Peso: 7kg.
Taburete para ambulatorios con reposapiés telescópico. Altura regulable: 65-90 cm. Peso: 8 kg.
Paquete de 2 unidades
206,23 € IVA incl.Taburete ergonómico con asiento de sillín. Altura regulable 52/67 cm
Taburete para ambulatorio con base en ABS y asiento de espuma. Altura regulable mediante palanca de 54 a 73 cm.
Taburete para consultorio médico con base de ABS y asiento de gomaespuma. Regulable en altura mediante palanca.
Taburete para ambulatorio con elevación a gas. Altura regulable: 65-90 cm. Peso: 8 Kg.
Taburete giratorio de pistón de gas con elevación de 14 cm.
Taburete redondo con asiento de polipiel Ø 31 cm. Altura regulable.
Silla de madera de haya multicapa para consultorio médico regulable en altura de 95 a 121 cm. Peso: 8 kg.
Taburete para clínica con respaldo, equipado con ruedas. Altura ajustable: 90-103 cm. Respaldo ajustable.
Silla para ambulatorio con reposapiés telescópico y respaldo Altura regulable: 98-122 cm.
Silla para consultorio médico con reposapiés telescópico. Regulable en altura: 111-137 cm.
Taburete para consultorio médico de acero inoxidable. Altura ajustable.
Taburete para consultorio médico con asiento redondo tapizado. Ø 36 cm.
Taburete para ambulatorio de acero inoxidable con 5 ruedas giratorias. Capacidad de carga: 150 kg. Altura regulable de 52 a 65 cm.
Taburete con asiento tipo silla y respaldo reclinable. Altura regulable 62/78 cm.
Taburete clínico de acero inoxidable con altura regulable mediante anilla de ajuste. Capacidad de carga: 150 kg.
Taburete giratorio para consultorio médico con reposapiés regulable y tapizado en polipiel ignífuga. capacidad de carga: 150 kg.
Silla para ambulatorio equipado con respaldo. Capacidad de carga: 150 kg. Altura regulable de 64 a 89 cm.
Silla para ambulatorios regulable en altura en acero cromado y asiento acolchado. Disponible en diferentes colores. Capacidad de carga: 150 kg.
Taburete para ambulatorio con respaldo tapizado en ecopiel ignífuga. Altura regulable de 64 a 89 cm.
Taburete para ambulatorio con capacidad de carga de 150 kg y aro reposapiés regulable en altura. Altura regulable de 64 a 89 cm.
Taburete para consultorio médico con asiento tipo silla y regulable en altura. Disponible en diferentes acabados. Capacidad de carga: 150 kg.
Taburete para ambualtorios con asiento tipo silla disponible en diferentes colores. Altura regulable de 57cm a 77cm. Capacidad de carga: 150 kg,
Taburete con respaldo y aro cromados. Altura regulable de 60 a 86 cm.
Taburete para ambulatorio sin respaldo tapizado en piel sintética ignífuga. Altura regulable de 64 a 87 cm.
Taburete giratorio para ambulatorio con respaldo. Altura ajustable de 66 a 89 cm. Disponible en diferentes colores.
Silla ergonómica para médico con asiento tipo silla y respaldo. Altura regulable de 57 a 77 cm. Disponible en diferentes colores.
Taburete médico profesional con regulación de pedal manos libres, base de aluminio cromado Ø61 cm y asiento de ecopiel de alta resistencia.
Los taburetes para consultorios médicos representan un elemento fundamental en el mobiliario de cualquier clínica, ya que deben conciliar confort, ergonomía y practicidad de uso durante las largas jornadas laborales. La elección de un taburete apropiado incide directamente en la postura del profesional sanitario, en la reducción de la fatiga física y en la calidad de la asistencia proporcionada a los pacientes. Un producto bien diseñado facilita los movimientos del médico, odontólogo, fisioterapeuta o enfermero, permitiendo pasar rápidamente de una posición sentada a una semi-erguida, fundamental en entornos médicos donde las actividades requieren flexibilidad postural continua. La oferta actual del mercado abarca desde modelos esenciales hasta soluciones técnicamente avanzadas, cada una calibrada para contextos operativos y presupuestos específicos.
Un taburete médico especializado ofrece ventajas concretas frente a las sillas comunes. La altura ajustable permite al profesional adaptarse a las diferentes estaturas del paciente y a los planos de trabajo, evitando posturas incorrectas que causarían dolores cervicales, lumbares y articulares a medio y largo plazo. La base móvil sobre ruedas garantiza libertad de movimiento dentro del espacio operativo, reduciendo esfuerzos innecesarios y acelerando las transiciones entre diferentes puestos de trabajo. Los materiales utilizados, como el poliuretano, la espuma y el acero, son elegidos para resistir el contacto frecuente con desinfectantes y soluciones higiénicas, aspecto crucial en entornos sanitarios donde la esterilidad y la facilidad de limpieza no son negociables.
La ergonomía representa el verdadero beneficio distintivo: modelos con reposapiés telescópicos favorecen una distribución correcta del peso corporal, mientras que los asientos acolchados reducen la presión sobre la columna vertebral durante maniobras prolongadas. Estudios ergonómicos han demostrado que un profesional que trabaja en un taburete inadecuado acumula fatiga muscular que compromete la concentración y la precisión operativa; por el contrario, una solución diseñada correctamente minimiza estos efectos.
Además, muchos taburetes médicos presentan características como el sistema de elevación por gas (para ajustes fluidos y controlados), la base de aluminio (más estable e higiénica) y ruedas recubiertas (que no dejan marcas en los suelos y permiten desplazamientos silenciosos). Quienes operan en contextos de alta frecuencia de pacientes aprecian especialmente la velocidad con la que es posible ajustar la altura y el posicionamiento, factores que se reflejan en la eficiencia general de la consulta.
La gama de taburetes médicos disponibles cubre necesidades muy diversas. Los taburetes sin respaldo son los modelos más esenciales y versátiles: caracterizados por un asiento circular o contorneado, una altura ajustable y una base móvil, representan la solución ideal para contextos donde el espacio es limitado y la necesidad de movimiento es elevada. Estos modelos son perfectos para odontólogos, dermatólogos y profesionales que requieren una máxima movilidad lateral. Los sistemas de ajuste varían: algunos usan palancas manuales, otros pistones de gas (que garantizan un descenso y ascenso más gradual y controlado) y otros mecanismos de rosca (más económicos pero menos eficientes).
Los taburetes con respaldo ofrecen un soporte dorsal adicional, crucial para quienes trabajan muchas horas sentados o en posiciones semi-reclinadas. Este tipo incluye variantes ergonómicas con asiento tipo silla de montar (que favorece una postura natural de los hombros) y respaldo ajustable para adaptarse a diferentes fisonomías. Los materiales del asiento son típicamente poliuretano, espuma o piel sintética, disponibles en múltiples colores para integrarse con el mobiliario de la clínica.
Otra categoría importante se refiere a los taburetes con reposapiés telescópicos: el reposapiés se extiende verticalmente, permitiendo al profesional asumir una posición elevada sin forzar las piernas. Estos modelos son particularmente comunes en consultas de gastroenterología, proctología y algunas especialidades quirúrgicas. Existen también taburetes médicos de gama alta con base de aluminio de Ø50 cm, asiento acolchado de Ø32 cm y capacidad de carga de hasta 150 kg: soluciones robustas y profesionales para instalaciones que requieren altas prestaciones y durabilidad certificada. Los precios varían desde aproximadamente 60 euros (modelos básicos de madera o plástico) hasta más de 150 euros (soluciones técnicamente avanzadas con acabados premium).
La selección del taburete médico debe partir del análisis del contexto de uso específico. Las preguntas fundamentales incluyen: ¿cuánto tiempo diario pasa el profesional sentado? ¿Qué movimientos predominantes realiza durante la jornada laboral? ¿El espacio de la clínica es amplio o compacto? Un dentista que alterna posiciones sentadas y semi-erguidas se beneficiará de un taburete con respaldo y buena capacidad de ajuste, mientras que un dermatólogo que realiza biopsias rápidas podría preferir un modelo sin respaldo, más esbelto y móvil. Un aspecto técnico frecuentemente subestimado es la altura de trabajo final: el taburete debe permitir al profesional posicionarse a una altura tal que los brazos permanezcan relajados y los ojos dirigidos naturalmente hacia el campo operativo, sin necesidad de inclinar el cuello.
El material del asiento tiene importancia tanto ergonómica como práctica. La espuma acolchada ofrece el máximo confort pero requiere un mayor mantenimiento higiénico; el poliuretano es más resistente a los desinfectantes y a las tensiones mecánicas, ideal para entornos con gran flujo de pacientes. Las ruedas deben elegirse considerando el suelo: las ruedas estándar funcionan bien en baldosas, pero si la clínica tiene suelos de parquet o delicados, es preferible optar por ruedas recubiertas de goma.
Un error frecuente consiste en comprar un taburete basándose únicamente en el precio: un modelo económico con un mecanismo de ajuste defectuoso conlleva molestias diarias y sustituciones frecuentes, resultando antieconómico a medio plazo. Se recomienda priorizar taburetes con certificaciones de estabilidad (ISO 11195 para dispositivos médicos), capacidad de carga declarada y garantía extendida. Si en la clínica trabajan varios profesionales con diferentes complexiones físicas, conviene invertir en modelos con un amplio rango de ajuste (ej. de 44 a 90 cm de altura) y asientos intercambiables, en lugar de adquirir varias unidades especializadas.
Los taburetes para consultorios médicos entran en la categoría de mobiliario médico y deben cumplir con estándares normativos específicos para garantizar seguridad y fiabilidad. La norma ISO 11195-2 regula los criterios de estabilidad y seguridad de las sillas operativas utilizadas en el ámbito médico y odontológico, definiendo pruebas de carga, resistencia estructural y comportamiento en caso de oscilaciones. Esta normativa establece que un taburete debe soportar pesos de hasta un mínimo de 110 kg (frecuentemente superados por los modelos profesionales que alcanzan los 150 kg) sin deformaciones permanentes, y que la base debe mantener un equilibrio estable en superficies planas inclinadas hasta un 10%.
Los requisitos higiénicos son particularmente relevantes en el sector sanitario. Los materiales de revestimiento deben ser resistentes a los agentes desinfectantes comunes (alcohol, cloro, peróxido de hidrógeno) sin degradarse ni liberar sustancias tóxicas. Las juntas e intersticios entre el asiento y la base deben estar diseñados para minimizar la acumulación de polvo o microorganismos. Los pistones de gas, si están presentes, deben cumplir con los estándares EN 12639 para garantizar la estanqueidad a largo plazo sin fugas de presión.
Desde el punto de vista de la seguridad de uso, es obligatorio que el taburete esté equipado con un sistema de bloqueo de ruedas fácilmente accesible, para evitar desplazamientos no deseados al sentarse. Los bordes deben ser redondeados y los acabados no deben presentar partes punzantes que puedan lesionar la piel del operador. Para las instituciones que operan bajo protocolos ISO 9001 o que requieren certificaciones específicas (como las públicas), es conveniente verificar que el proveedor disponga de documentación técnica completa, declaraciones de conformidad CE para dispositivos médicos de clase I y trazabilidad de los materiales utilizados.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la que mejor se adapte a su contexto operativo. La elección correcta de un taburete médico es una inversión en su salud postural y en la eficiencia de su trabajo diario.
Un taburete médico está diseñado específicamente para entornos sanitarios: incluye materiales higiénicos resistentes a los desinfectantes, base móvil optimizada para espacios reducidos, ajuste rápido de altura y posiciones de trabajo semi-erguidas. Una silla de oficina está pensada para trabajos sedentarios prolongados y carece de estas características.
Los pistones de gas ofrecen el mejor equilibrio entre fluidez y control: permiten ajustes graduales y mantienen la posición sin deslizamientos. Las palancas manuales son económicas pero menos elegantes. Los sistemas de rosca son robustos pero requieren más tiempo para el ajuste. Elija según la frecuencia de cambios de altura durante el día.
La altura ideal permite que los pies se apoyen cómodamente en el suelo o en el reposapiés con las piernas relajadas, mientras que los brazos permanecen naturalmente alineados con el plano de trabajo sin levantar los hombros. Para la mayoría de los profesionales sanitarios, el rango de 44-90 cm cubre las necesidades comunes.
Depende de la normativa fiscal y de la categoría de la actividad. Si el taburete cuenta con marcado CE y documentación de conformidad como dispositivo médico de clase I, puede potencialmente entrar en los gastos deducibles. Verifique con un asesor fiscal los criterios específicos de su región.
La mayoría de los taburetes pesan entre 6 e 10 kg, por lo que son fácilmente manejables. Los modelos con base de aluminio son ligeramente más pesados pero más estables. Las ruedas facilitan el desplazamiento; si el espacio es muy reducido, considere modelos compactos con bases más pequeñas.
Limpie regularmente con desinfectantes específicos (alcohol 70°, soluciones a base de cloro diluidas) evitando el exceso de agua que podría dañar los pistones. Revise periódicamente las ruedas en busca de residuos y lubrique los mecanismos de ajuste según las instrucciones del fabricante para garantizar un funcionamiento prolongado.
Los taburetes odontológicos son generalmente más esbeltos para facilitar el acceso al paciente sentado en el sillón, mientras que los de dermatólogos o médicos generales priorizan la estabilidad y el soporte dorsal. La principal diferencia radica en el diseño de la base y en la capacidad de rotación, no en los principios constructivos fundamentales.