Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Fregadero de lavado preoperatorio para veterinaria en acero, 110x50x85 cm. Profundidad 20 cm, ideal para la descontaminación de perros y gatos.
Bañera de lavado preoperatoria con rejillas extraíbles, mezclador monoagujero con ducha extraíble.
Fregadero prequirúrgico profesional para veterinaria en acero inoxidable AISI 304, 110x50x85 cm. Con mezclador y configuración reversible derecha/izquierda.
Bañera prequirúrgica profesional en acero inoxidable AISI 304 (140x70 cm) con fondo embutido y ducha extraíble para la higiene preoperatoria veterinaria.
Bañera prequirúrgica profesional para veterinaria, 110x50x85 cm. Estructura de 37 cm de profundidad para la higiene preoperatoria y el control de la contaminación.
Lavabo prequirúrgico profesional de acero inoxidable AISI 304 (110x50x85 cm) con fondo embutido y grifo monomando con ducha para higiene veterinaria.
Bañera de lavado para veterinaria con mezclador extraíble en ducha. Profundidad de la bañera interior: 37 cm. Dimensiones: L140xP70xH85 cm.
Bañera de lavado profesional en acero inoxidable AISI 304 para clínicas veterinarias, 140x70 cm con ducha extraíble para higiene prequirúrgica.
Bañera de lavado con mueble, con parrillas extraíbles y grifería monoagujero con ducha extraíble.
Bañera de lavado para peluquería canina. Dimensiones: L.130 x P.60 cm. Material: acero inoxidable.
Bañera de lavado veterinaria. Material: acero inoxidable. Dimensiones: L.145 x P.60 cm. Con filtro recogedor de pelo.
Tanque de lavado de animales para uso veterinario. Material: acero inoxidable AISI 304 Dimensiones: L.145 x P.60 x H.97 cm.
Tanque de lavado veterinario. Dimensiones: L.60 x P.60 x h.97 cm. Material: acero inoxidable.
Tanque de aseo de acero inoxidable Aisi 304. Dimensiones: L.130 x P.60 x A.97 cm. Con filtro para la recogida del pelo.
Bañera SPA rectangular para aseo. Dimensiones: L.90 x P.60 cm. Profundidad interior: 55 cm.
Bañera de lavado ovalada para perros y gatos. Material: acero inoxidable aisi 304. Dimensiones: L.95 x P.60 x h.97 cm.
Bañera de lavado para perros y gatos con altura regulable eléctricamente. Dimensiones: L.130 x P.60 x A. 30-100 cm.
Las bañeras de lavado para veterinaria representan un elemento de infraestructura fundamental en clínicas, consultorios y centros veterinarios. Estos sistemas permiten una gestión eficiente de la higiene preoperatoria de los animales, desde el baño terapéutico hasta la descontaminación preliminar antes de las intervenciones quirúrgicas. Fabricadas principalmente en acero inoxidable AISI 304, garantizan resistencia a la corrosión, facilidad de desinfección y cumplimiento de los estándares higiénicos requeridos por el sector médico-veterinario.
La elección de una bañera de lavado influye significativamente en la calidad de los procedimientos clínicos: una estructura adecuadamente dimensionada, ergonómica y equipada con sistemas de control de agua permite optimizar los tiempos operativos, reducir el estrés del animal y mantener condiciones sanitarias adecuadas. Las soluciones disponibles varían desde modelos compactos para consultorios pequeños hasta instalaciones profesionales con regulación eléctrica de altura, grifos extraíbles y sistemas de filtración avanzados.
Una bañera de lavado profesional para veterinaria ofrece beneficios concretos tanto desde el punto de vista operativo como clínico. La estructura en acero inoxidable garantiza higiene total, resistencia a los agentes químicos utilizados en la desinfección y durabilidad a largo plazo. La inversión en una bañera de calidad reduce los riesgos de contaminación cruzada, esencial cuando se trabaja con animales potencialmente portadores de patógenos. Además, una bañera estudiada ergonómicamente minimiza la fatiga del personal durante los procedimientos de lavado, un factor crítico considerando el número de animales procesados diariamente en una clínica activa. La profundidad adecuada de la cuba y la presencia de rejillas extraíbles facilitan el control del animal, mejoran la seguridad operativa y permiten una limpieza completa incluso en las zonas más difíciles de alcanzar.
Desde el punto de vista de la experiencia del animal, una bañera estable con fondo antideslizante y espacios bien dimensionados reduce la ansiedad durante el baño terapéutico o la preparación prequirúrgica. Los sistemas de mezcla con ducha extraíble permiten una regulación precisa de la temperatura y la presión del agua, evitando el estrés térmico. Para los centros que gestionan altos volúmenes de pacientes animales, la elección de una bañera con altura regulable eléctricamente representa una ventaja ergonómica significativa, previniendo patologías musculoesqueléticas del personal veterinario y técnico.
Las bañeras de lavado veterinarias se dividen principalmente en tres categorías funcionales. Las bañeras prequirúrgicas están diseñadas específicamente para la descontaminación preliminar, con dimensiones contenidas (generalmente entre 110x50 y 140x70 cm) y profundidad variable de 20 a 37 cm. Estas se caracterizan por grifos fijos o extraíbles, rejillas desmontables y estructuras robustas capaces de soportar animales de tamaño mediano. Las bañeras para peluquería y baño terapéutico, por el contrario, presentan alturas mayores (80-100 cm), a menudo equipadas con sistemas de movimiento para facilitar el acceso del animal y reducir los riesgos de caída. Algunos modelos incluyen filtros para la recogida de pelo, reduciendo la obstrucción de los sistemas de drenaje. Una tercera categoría comprende las bañeras SPA con funcionalidades avanzadas, como hidromasaje o sistemas de calefacción integrados, destinadas a clínicas especializadas en fisioterapia veterinaria o centros de lujo dedicados al bienestar animal.
Las diferencias constructivas también reflejan los usos previstos: las bañeras destinadas a perros de gran tamaño requieren estructuras más robustas y profundas, mientras que las de animales pequeños (gatos, conejos, roedores) pueden ser más compactas. La elección del material del fondo es crítica: los fondos troquelados ofrecen un mejor agarre, mientras que los planos facilitan la limpieza. Los grifos monomando extraíbles representan el estándar por su practicidad, aunque algunos modelos conservan el grifo fijo para entornos con espacios muy limitados. El acero inoxidable AISI 304 es prácticamente universal, garantizando una resistencia adecuada en todos los contextos clínicos veterinarios.
La elección de la bañera de lavado requiere una evaluación atenta de diversos factores técnicos y organizativos. El primer criterio es el tipo de animales tratados: una clínica veterinaria generalista que acoge perros de varios tamaños tendrá necesidades diferentes a las de un consultorio especializado en animales pequeños. Las dimensiones de la bañera deben permitir el movimiento controlado del animal sin restricciones excesivas, reduciendo el estrés conductual. La profundidad interna es un parámetro a menudo subestimado: las bañeras demasiado poco profundas dificultan el control de animales agitados, mientras que las profundidades excesivas conllevan un mayor gasto de agua caliente y dificultad de acceso para el personal mayor o con limitaciones físicas. El espacio disponible en la clínica es una limitación real: las bañeras prequirúrgicas compactas (110x50 cm) se adaptan a centros con superficies limitadas, mientras que las clínicas más grandes pueden beneficiarse de modelos más amplios (140x70 cm) que reducen el número de ciclos de uso diario.
Un aspecto crítico se refiere a la altura de la bañera: los modelos de altura fija (generalmente 85 cm) son económicos pero requieren posturas de trabajo prolongadas. Las bañeras con regulación eléctrica de la altura (rango 30-100 cm) conllevan una inversión mayor pero previenen la fatiga muscular del personal y mejoran la ergonomía. El sistema de grifería debe evaluarse en función de la frecuencia de uso: las clínicas de alto volumen se benefician de grifos robustos con ducha extraíble certificada, mientras que los centros con uso ocasional pueden optar por soluciones más sencillas. Se recomienda la presencia de rejillas extraíbles para simplificar la limpieza, especialmente cuando la bañera aloja animales que pierden mucho pelo. Por último, compruebe si la estructura dispone de desagües y conexiones de agua compatibles: algunos modelos requieren instalaciones específicas o intervenciones de fontanería importantes que deben cuantificarse previamente.
Las bañeras de lavado para veterinaria no están sujetas a normativas de seguridad tan específicas como lo están, por ejemplo, las mesas de operaciones, pero deben cumplir con los estándares generales de higiene y seguridad en el trabajo. La certificación CE para el material (acero inoxidable AISI 304) es el requisito mínimo, certificando que el producto no libera sustancias contaminantes en los entornos de trabajo. Las directivas europeas sobre diseño ergonómico (EN 12100 y derivadas) influyen en la geometría y la altura estándar de las bañeras, aunque muchos fabricantes ofrecen soluciones personalizadas. Los sistemas de drenaje deben cumplir con las normas hidráulicas locales y, en muchos casos, incluir sifones para evitar retrocesos. Algunos países requieren que la instalación sea realizada por técnicos certificados, especialmente cuando la bañera está equipada con componentes hidráulicos o eléctricos complejos.
Desde el punto de vista de la bioseguridad veterinaria, las autoridades sanitarias regionales recomiendan que las bañeras estén diseñadas para facilitar la desinfección con desinfectantes de amplio espectro (a base de cloro, aldehídos o peróxido) sin dañarse. Esto implica la elección de selladores y revestimientos resistentes a los ácidos y agentes oxidantes. El mantenimiento preventivo es crítico: los controles periódicos de los sistemas de drenaje, la inspección de las juntas y las verificaciones del funcionamiento de los grifos forman parte de las obligaciones de gestión del riesgo biológico. Algunas clínicas veterinarias que operan con estándares acreditados (ISO 9001 aplicado al sector veterinario) requieren documentación adicional sobre el origen y la trazabilidad de la bañera. Para centros situados en áreas con restricciones hídricas, se recomienda la elección de modelos de bajo consumo de agua, aunque esto no sea una obligación normativa sino una elección sostenible.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la que mejor se adapte a su contexto operativo, considerando espacios, volúmenes de trabajo y necesidades clínicas veterinarias específicas.
La bañera prequirúrgica está diseñada para la descontaminación rápida antes de las intervenciones, con una profundidad contenida (20-37 cm) y dimensiones compactas. La bañera para peluquería tiene una altura mayor (80-100 cm), permite el baño completo del animal y a menudo incluye filtros para el pelo. Elija la prequirúrgica si su uso es principalmente clínico-preparatorio, y la de peluquería si debe realizar lavados terapéuticos completos.
Sí, el AISI 304 resiste muy bien los desinfectantes comunes (cloro, aldehídos, peróxidos) hasta las concentraciones estándar recomendadas. Evite el contacto prolongado con productos muy ácidos o a base de ácido muriático puro. Enjuague siempre abundantemente después de la desinfección para preservar la superficie a largo plazo.
Una bañera estándar de 110x50 cm consume aproximadamente 150-200 litros por llenado. En una clínica de alto volumen (20-30 lavados diarios), considerando los enjuagues y la limpieza, el gasto mensual puede alcanzar los 1500-3000 litros. Las bañeras con ducha extraíble y grifos controlados reducen el consumo en comparación con los modelos de flujo continuo.
Ciertamente. Los modelos compactos (110x50 cm, altura 85 cm) ocupan unos 0,55 m2 de suelo y se adaptan a consultorios pequeños. Asegúrese de que haya espacio suficiente para abrir las puertas y acceder desde todos los lados. Consulte al instalador sobre las conexiones hidráulicas y el drenaje, que pueden requerir trabajos previos.
Una bañera de altura fija (85 cm estándar) obliga a posturas fijas, causando fatiga lumbar después de pocas horas. Con una regulación de 30-100 cm, el personal adapta la altura a su propia constitución y al tipo de animal, distribuyendo mejor el esfuerzo. Esto reduce significativamente los tiempos de recuperación después de turnos largos y disminuye el absentismo.
El fondo troquelado presenta microsurcos que mejoran la adherencia de las patas del animal, reduciendo el riesgo de resbalones y pánico durante el lavado. Es particularmente útil para perros mayores, animales nerviosos o felinos pequeños. Un fondo liso es más fácil de limpiar pero menos seguro para el animal.
Las bañeras prequirúrgicas estándar en acero inoxidable AISI 304 parten de unos 1.800-2.200 euros (IVA excluido). Los modelos con rejillas extraíbles, grifos extraíbles o altura regulable eléctricamente alcanzan los 3.000-6.000 euros. El precio refleja la robustez constructiva y la garantía de durabilidad de más de 10 años.
Sí, las bañeras con elevación eléctrica requieren una conexión eléctrica estable (generalmente 220V monofásica) y un desagüe adecuado para el flujo de agua. Confíe la instalación a técnicos certificados. El mantenimiento periódico de los motores y las juntas es obligatorio para preservar la funcionalidad y la seguridad operativa.