Lunes-Viernes 9:00-13:00 / 14.00-18.00
Asistente de asiento mecánico portátil en poliéster y acero, 48x43 cm. Reduce el 80% de la carga motora sin necesidad de alimentación eléctrica.
Soporte eléctrico para elevación asistida en espuma viscoelástica. Asiento de 49x45 cm, capacidad de 136 kg. Portátil con mando lateral y llave de seguridad.
Elevador hidráulico para discapacitados en acero pintado con base regulable en anchura. Se suministra con arnés estándar. Peso máximo soportado: 130 kg.
Elevador de pacientes eléctrico en acero pintado con base regulable en anchura. Posibilidad de levantar al paciente del suelo. Capacidad máxima: 150 kg.
Elevador oleohidráulico con base regulable. Capacidad 180 kilos.
Elevador hidráulico para pacientes con estructura de acero pintado blanco, resistente a rayaduras y base ajustable en ancho. Incluye un arnés estándar y cuatro ruedas giratorias. Capacidad máxima: 130 kg.
Grúa eléctrica h230_130 de acero. Capacidad 150kg, base ajustable 58-81cm y elevación hasta 180cm. Movimiento seguro en espacios reducidos.
Grúa eléctrica para pacientes en acero pintado con capacidad de 150 kg. Estructura desmontable y apertura de patas a pedal para maniobras ágiles en espacios reducidos.
Elevador hidráulico profesional de acero con base abrible mediante pedal. Capacidad 150 kg y elevación manual para uso clínico independiente.
Elevador hidráulico de acero para pacientes con movilidad reducida. Capacidad 150 kg, base de ancho ajustable para espacios estrechos. Arnés incluido.
Elevador hidráulico profesional de acero pintado. Capacidad 150 kg, dimensiones compactas y patas ajustables para espacios reducidos en el ámbito clínico.
Grúa de pacientes oleodinámica profesional de acero para residencias y hospitales. Capacidad 180 kg, base de ancho variable y arnés incluido.
Grúa hidráulica de acero pintado para el traslado de pacientes, con patas regulables mediante palanca y ajuste de la velocidad de descenso.
Elevador eléctrico para discapacitados y personas mayores, capacidad máxima de 150 kg. Plegable con base ajustable.
Elevador eléctrico móvil para pacientes con estructura de acero pintado blanco, resistente a rayaduras. Equipado con arnés estándar, botón de parada y de emergencia. Capacidad máxima: 150 kg.
Grúa eléctrica profesional para pacientes en acero pintado, capacidad 200 kg. Base ajustable para espacios estrechos y sistemas de seguridad integrados.
Elevador de pacientes eléctrico con base regulable. Capacidad de 180 kg.
Elevador eléctrico de acero pintado para personas con discapacidad, capacidad 140 kg. Incluye arnés rígido con soporte para la cabeza y sistema de recogida desde el suelo.
Grúa eléctrica profesional de acero pintado, capacidad 150 kg. Base de ancho variable para espacios reducidos y sistema de seguridad integrado.
Elevador eléctrico con ruedas giratorias. Capacidad 180 kilos.
Elevador hidráulico con arnés. Capacidad de carga 150 kg
Elevador hidráulico pasivo para manipulación de pacientes. Estructura de acero inoxidable pintado con polvos epoxi. Capacidad homologada 180 kg Peso: 34 kg.
Elevador eléctrico para traslado de pacientes. Fabricado en acero inoxidable pintado con polvos epoxi. Capacidad 180 Kg. Peso: 36 Kg.
Elevador hidráulico para personas con discapacidad y ancianos. Capacidad de carga de aproximadamente 180 kg.
Elevador manual hidráulico de acero para pacientes frágiles. Capacidad 170 kg, accionamiento por bomba sin baterías para una continuidad operativa total.
Elevador hidráulico manual h937_28 en acero reforzado. Capacidad 200 kg, bomba de palanca y válvula de descarga para traslados sin electricidad.
Elevador de pacientes eléctrico en acero pintado con base regulable en anchura. Posibilidad de levantar al paciente del suelo. Capacidad máxima: 150 kg.
Verticalizador eléctrico para discapacitados y personas mayores en acero pintado con base regulable.
Grúa eléctrica de acero para personas con discapacidad y ancianos, capacidad 170 kg. Equipada con base de brazos móviles y sistema de descenso manual de emergencia.
Grúa eléctrica de acero pintado para pacientes con movilidad reducida. Capacidad 200 kg, base con patas abribles mediante palanca y arnés incluido.
Elevador de personas para un peso de hasta 200 kg equipado con ruedas gemelas, 2 de las cuales con freno.Dimensiones: 127x60xh.200 cm. Producto fabricado en Italia.
Eleva personas aptas para el traslado de pacientes, testada para un peso de hasta 200 KG y equipada con ruedas gemelas, 2 de ellas con freno.
Grúa eléctrica de acero de alta resistencia, capacidad 200 kg. Base regulable mediante pedal e arnés dorsal incluido.
Grúa eléctrica profesional, capacidad 190 kg, rango de elevación 63-155 cm. Estructura desmontable y base ajustable para asistencia domiciliaria y clínica.
Grúa de transferencia profesional, capacidad 150 kg, base rebajada de 13 cm y estructura desmontable. Ideal para una movilización segura en residencias y clínicas.
Grúa eléctrica para pacientes en aluminio, plegable, capacidad 150 kg. Maniobrabilidad excelente para traslados seguros en el ámbito sanitario.
Grúa eléctrica h937_26 en acero pintado, capacidad 200kg. Ideal para la movilización de pacientes en espacios reducidos de clínicas y residencias.
Grúa eléctrica para pacientes, estructura de acero desmontable, elevación motorizada con mando a distancia, ideal para traslados asistidos.
Grúa eléctrica de acero pintado para personas con discapacidad, capacidad 150 kg, base 45x54,5 cm. Movimiento por batería para traslados asistidos.
Grúa eléctrica compacta de acero, carga 135kg. Estructura maniobrable con patas ajustables y arnés incluido para espacios reducidos.
Elevador eléctrico con arnés. Capacidad de carga: 180 kg
Elevador eléctrico profesional de acero para el traslado de pacientes, capacidad 150 kg, base compacta de 12 cm para el acceso bajo camas y muebles.
Grúa eléctrica pasiva plegable de acero, capacidad 150 kg. Incluye arnés y sistema de plegado mediante pedal para almacenamiento en espacios reducidos.
Grúa eléctrica profesional en acero pintado para residencias, capacidad 135 kg. Ajuste eléctrico de altura y anchura de la base mediante mando a distancia.
Grúa eléctrica h917_01 de acero para pacientes, capacidad 160kg. Estructura plegable que ahorra espacio y base ampliable para pasos estrechos.
Elevador eléctrico plegable para personas con discapacidad y ancianos. Capacidad de carga: 180 kg
Elevador eléctrico compacto de acero, anchura 56,5 cm y capacidad de carga 160 kg. Diseño ergonómico para espacios estrechos y transferencias seguras al WC.
Grúa de bipedestación eléctrica h731_103 con batería recargable de 24V para la verticalización del paciente. Capacidad 150 kg, estructura de acero y apertura de patas mediante pedal.
Elevador para uso doméstico u hospitalario con sistema eléctrico de batería. Longitud del brazo 150 cm con rotación de 180°.
Grúa eléctrica profesional de acero, capacidad 200kg, base de expansión motorizada. Ideal para traslados seguros en el ámbito clínico y residencias.
Elevador de pacientes con movimiento vertical eléctrico conforme a EN ISO 10535. Autonomía: aproximadamente 18 ciclos completos con una carga de 280 kg Made in Italy.
Elevador de bandera en acero inoxidable para anclaje a pared. Ideal para piscinas terapéuticas y SPA, con capacidad de 140 kg y rotación de 160°.
Elevador fijo de acero para piscina y muelles, poste bajo, silla sobre carro y rotación de 360°. Capacidad 140kg. Dispositivo Médico Clase 1.
Elevador para piscinas elevadas en acero inoxidable con poste alto. Modelo semiportátil con carro de 4 ruedas y capacidad de 140 kg. Dispositivo Médico.
Grúa de traslado eléctrica h917_11 profesional, capacidad 200 kg, chasis expandible eléctricamente. Ideal para movilización asistida en clínicas y residencias.
Elevador fijo para piscinas de acero inoxidable, capacidad 140 kg. Diseño compacto con asiento plegable, certificado como Dispositivo Médico Clase 1.
Elevador para discapacitados y personas mayores, para uso en piscinas. Fijación de casquillos. Disponible en la versión con asiento o arnés.
Elevador móvil eléctrico de acero inoxidable para piscinas, capacidad 140 kg. Dispositivo médico Clase 1 para el acceso al agua de personas con discapacidad y personas mayores.
Elevador para minusválidos y personas mayores para instalación de piscina elevada. Carga máxima: 140 kg. Carrera máxima: 1210 mm.
Elevador móvil de piscina en acero inoxidable, capacidad 120 kg. Sistema electrohidráulico a batería para el acceso al agua sin instalación fija.
Elevador móvil para piscina en acero inoxidable, capacidad 120 kg. Sin fijaciones al suelo, ideal para la accesibilidad de establecimientos balnearios y piscinas.
Grúa móvil eléctrica de acero para pacientes bariátricos, capacidad 250 kg. Altura variable 188-226 cm, protección IPX6 y base motorizada.
Elevador de piscina con base fija, totalmente motorizado para permitir al usuario una total independencia.
Elevador móvil de acero inoxidable para el acceso al agua de personas con movilidad reducida. Capacidad de 140 kg, 8 niveles de seguridad y certificado DM.
Grúa electromédica h917_14, capacidad de carga 250kg, chasis expandible eléctricamente, ideal para movilización bariátrica y clínica intensiva.
Elevador eléctrico bariátrico de acero, capacidad 310 kg, chasis de apertura eléctrica y percha giratoria de 360° para traslados clínicos seguros.
Elevador móvil motorizado de acero inoxidable para piscinas, capacidad 140 kg. Permite el acceso autónomo al agua gracias al asiento giratorio.
Grúa activa profesional de acero para el traslado de pacientes. Base compacta para espacios estrechos, capacidad de 180 kg y manillar con sensores de fuerza.
Grúa eléctrica profesional de acero con báscula integrada, capacidad de 250 kg y chasis ampliable, ideal para el pesaje de pacientes encamados.
Elevador para el traslado de personas discapacitadas o mayores a los barcos. Para permitir que todos puedan hacer un viaje en barco.Preparado para instalación en muelles flotantes.
Grúa eléctrica bariátrica de acero, capacidad 310 kg, báscula integrada y chasis ampliable para la movilización en el ámbito clínico.
Elevador automático motorizado para piscina en acero inoxidable, capacidad de carga 150 kg y recorrido 1385 mm. Desplazamiento asistido con timón de tracción.
Elevador móvil para piscina. Con funcionamiento eléctrico. Capacidad: 136 kg. Dimensiones: L124,5 x P64 x H151 cm
Elevador eléctrico profesional de acero pintado para pacientes dependientes. Capacidad de carga 175 kg, manillar ergonómico con sensores de fuerza.
Elevador para personas discapacitadas y mayores para permitir el traslado desde los muelles a las embarcaciones. Específico para muelles fijos de hormigón.
Las grúas para personas con discapacidad y ancianos representan una categoría fundamental de equipos médico-sanitarios dedicados al movimiento seguro de pacientes con movilidad reducida. Estos dispositivos, disponibles en variantes hidráulicas, eléctricas y oleodinámicas, permiten a los cuidadores y profesionales sanitarios trasladar a los pacientes de una posición a otra minimizando el riesgo de lesiones tanto para el asistido como para quien lo asiste. La elección de la grúa adecuada depende de factores técnicos específicos como la capacidad de carga máxima, el tipo de accionamiento, el espacio disponible y el contexto de uso, ya sea en el ámbito doméstico, hospitalario o en centros residenciales asistidos.
El uso de grúas para personas con discapacidad y ancianos representa una solución ergonómica esencial en contextos sanitarios y asistenciales. El movimiento manual de pacientes con limitaciones motoras expone a los operadores y cuidadores a riesgos significativos de lesiones, incluyendo tirones musculares, hernias discales y fatiga crónica. Las grúas eliminan o reducen drásticamente el esfuerzo físico requerido, permitiendo maniobras controladas y repetibles en el tiempo sin comprometer la seguridad del asistido. En el ámbito hospitalario, los operadores deben gestionar decenas de traslados diarios; en residencias y viviendas privadas, donde a menudo una sola persona asiste al anciano, una grúa se convierte en una herramienta indispensable para mantener la continuidad asistencial sin riesgos.
Además de los evidentes beneficios para la prevención de lesiones, las grúas favorecen la autonomía percibida del paciente, reduciendo la sensación de dependencia y aumentando la dignidad durante las maniobras de higiene personal y traslado. La disponibilidad de diferentes tipologías permite adaptar la elección a las necesidades específicas: quienes necesitan movimientos frecuentes desde superficies bajas se benefician de grúas con elevación extendida, mientras que en espacios reducidos son preferibles los modelos con base ajustable y dimensiones compactas. Los estudios sobre resultados clínicos demuestran que los centros equipados con dispositivos para el movimiento asistido registran menos complicaciones relacionadas con la inmovilidad y mejores índices de calidad de vida percibida por los residentes.
La gama de grúas para personas con discapacidad y ancianos se articula principalmente en tres categorías según el sistema de accionamiento: hidráulicas, eléctricas y oleodinámicas. Las grúas hidráulicas funcionan mediante un sistema de bomba manual o asistida, que requiere un esfuerzo inicial pero garantiza un funcionamiento totalmente independiente de fuentes de energía externas. Estos modelos encuentran su aplicación preferente en contextos donde la fiabilidad mecánica absoluta es prioritaria y donde las baterías o la alimentación eléctrica podrían no estar disponibles de forma continua. Generalmente soportan cargas entre 130 y 180 kg y presentan tiempos de subida y bajada ajustables mediante válvulas de control, característica que permite personalizar la velocidad de movimiento.
Las grúas eléctricas representan la solución más versátil y extendida en entornos profesionales. Accionadas por baterías recargables o alimentación de red, ofrecen maniobras fluidas y reproducibles con una mínima intervención del operador, a menudo equipadas con botones de control integrados en el arnés o en mandos a distancia específicos. Su capacidad de carga alcanza frecuentemente los 150-200 kg, con una elevación que permite el levantamiento desde el suelo. Los modelos oleodinámicos combinan las ventajas de ambos enfoques: utilizan un sistema que aprovecha la presión hidráulica controlada electrónicamente, garantizando una fluidez de movimiento similar a los sistemas completamente eléctricos mientras mantienen una mayor estabilidad mecánica. En términos de dimensiones, las grúas de base ajustable resultan estratégicas en espacios reducidos, ya que el ancho de la base puede variar de 50 a 80 cm, adaptándose a pasillos hospitalarios y baños privados; los modelos con patas de apertura por palanca permiten abrir y cerrar fácilmente incluso con una sola mano.
La selección de la grúa adecuada comienza con la evaluación del peso máximo del paciente a trasladar, un criterio no negociable para garantizar tanto la seguridad como la fiabilidad del dispositivo a lo largo del tiempo. Las capacidades de carga estándar disponibles son 130 kg, 150 kg, 180 kg y 200 kg; es aconsejable elegir un modelo que ofrezca un margen respecto al peso real, especialmente si el paciente pudiera sufrir fluctuaciones de peso. El segundo elemento crítico se refiere al espacio disponible: un baño doméstico de 3-4 metros cuadrados requiere grúas compactas, preferiblemente con base ajustable y patas de apertura rápida; por el contrario, en departamentos hospitalarios con habitaciones amplias, las dimensiones son menos restrictivas y se pueden priorizar modelos más robustos. La elección entre accionamiento manual, hidráulico-manual y eléctrico depende de la frecuencia de uso y de las capacidades físicas de los operadores: un cuidador anciano o con limitaciones motoras obtiene el máximo beneficio de una grúa completamente eléctrica, mientras que en centros con personal numeroso y robusto, un modelo hidráulico puede representar una opción económicamente conveniente.
Los errores comunes en la selección incluyen subestimar los tiempos de movimiento (la lentitud excesiva causa molestias al paciente) y descuidar las características del arnés. No todos los arneses se adaptan a todos los pacientes: quienes tienen movilidad residual se beneficiarán de arneses anatómicos con soporte de cabeza integrado, mientras que los pacientes completamente inmovilizados requieren soluciones con correas más distribuidas. La compatibilidad entre la capacidad de la grúa y el tipo de arnés es fundamental; los arneses demasiado ligeros o no adecuados comprometen la eficacia de todo el sistema. Cuando el paciente sufre de cifosis marcada u osteoporosis severa, se debe prestar especial atención a la distribución de la carga en la red del arnés, prefiriendo modelos con una superficie de contacto amplia. Por último, compruebe que los puntos de anclaje del arnés a la grúa sean fácilmente accesibles y manipulables: un sistema complejo requiere tiempo y concentración, prolongando los tiempos totales de la operación.
Las grúas para personas con discapacidad y ancianos están reguladas por normativas técnicas europeas e internacionales que garantizan la conformidad estructural, la seguridad funcional y la trazabilidad. La principal norma de referencia es la UNI EN 12182, que establece requisitos generales para dispositivos médicos para el movimiento de personas con discapacidad, incluyendo pruebas de carga, resistencia de materiales y estabilidad estructural. Según dicha norma, cada grúa debe superar pruebas de carga iguales al 150% de la capacidad nominal sin sufrir deformaciones permanentes o fallos; además, deben probarse los sistemas de control de descenso de emergencia y los mecanismos de seguridad anticaída. El marcado CE presente en los aparatos certifica la conformidad con la directiva 2014/30/UE (compatibilidad electromagnética) y 2014/35/UE (seguridad eléctrica), requisitos indispensables para dispositivos con componentes eléctricos.
En el contexto profesional, las estructuras públicas y acreditadas realizan un mantenimiento programado y control de los sistemas hidráulicos/eléctricos según frecuencias definidas, documentando cada intervención. Para uso doméstico, aunque esté menos rígidamente regulado, es conveniente verificar la posesión del marcado CE y la certificación de conformidad proporcionada por el fabricante. Los aspectos críticos comunes a todos los contextos se refieren a la inspección visual preoperatoria (verificar la ausencia de grietas, fugas de aceite, contactos corroídos), el mantenimiento de los arneses (lavado periódico, verificación de las costuras) y la formación de los operadores sobre el uso correcto, elementos que prolongan significativamente la vida útil del aparato y mantienen altos estándares de seguridad.
Explore todos los productos de la categoría y compare las soluciones disponibles para encontrar la más adecuada a su contexto operativo, evaluando la capacidad de carga requerida, el tipo de accionamiento, los espacios disponibles y las necesidades específicas de movimiento.
La grúa hidráulica utiliza una bomba manual o motorizada para empujar fluido en cilindros, requiriendo un accionamiento activo pero garantizando una independencia total de las baterías. La eléctrica funciona con motores eléctricos y baterías recargables, ofreciendo maniobras automáticas fluidas pero requiriendo recargas periódicas. La elección depende de la frecuencia de uso y de las preferencias organizativas.
La capacidad debe superar el peso del paciente, con un margen de al menos 10-20 kg. Las capacidades estándar son 130, 150, 180 y 200 kg. Si el peso del paciente fluctúa, elija la franja superior. Dimensionar por debajo expone al dispositivo a un estrés excesivo y acorta su vida útil.
Sí, existen modelos específicos con base ajustable que se adaptan a espacios reducidos. El ancho de la base puede variar de 50 cm a 80 cm, y las patas que se abren mediante pedal facilitan las maniobras en ambientes compactos. Verifique las dimensiones totales antes de la compra.
Verifique la presencia del marcado CE en la estructura y solicite al proveedor la documentación de conformidad UNI EN 12182. El certificado debe acreditar que se han superado pruebas de carga iguales al 150% de la capacidad nominal y la conformidad con las directivas de seguridad eléctrica y electromagnética.
El asistente de asiento mecánico es ideal para pacientes con movilidad parcial que necesitan ayuda en el paso de la posición sentada a la erguida, reduciendo la carga hasta en un 80%. Una grúa completa es necesaria para traslados totales entre camas y sillas, o cuando la movilidad es nula.
Realice una inspección visual antes de cada uso, controlando la ausencia de fugas e integridad estructural. Limpie los arneses semanalmente; verifique los sistemas hidráulicos cada 6-12 meses. Recargue las baterías según las indicaciones del fabricante. Haga que un técnico certificado revise el aparato anualmente.
Depende del modelo y de las capacidades del paciente. Las grúas con control remoto fácil y arnés estable permiten el movimiento asistido con un solo operador. Los pacientes completamente inmovilizados requieren siempre supervisión activa para garantizar un posicionamiento correcto y seguridad durante el movimiento.
Una grúa eléctrica completa la elevación en 15-30 segundos según el modelo. Las grúas hidráulicas u oleodinámicas varían de 20 a 60 segundos según las válvulas de control presentes. Tiempos más largos causan molestias al paciente; verifique las especificaciones técnicas antes de la compra.